
Detrás de las cámaras: ‘Los caballeros las prefieren rubias’ (1953) Howard Hawks. Marilyn Monroe y Jane Russell, en un descanso del rodaje de ‘Los caballeros las prefieren rubias’ (1953)

Detrás de las cámaras: ‘Los caballeros las prefieren rubias’ (1953) Howard Hawks. Marilyn Monroe y Jane Russell, en un descanso del rodaje de ‘Los caballeros las prefieren rubias’ (1953)




Vademécum de Her Dotor: Beowulf La leyenda (1999)
En la BSO participa el DJ Ben Watkins, conocido como Juno Reactor. Además durante la película se escuchan temas de grupos como Fear Factory, Anthrax, Monster Magnet y KMFDM entre otros. En palabras de Christopher Lambert, la película se desarrolla en un entorno “tecno-mistico-futurista”. Christopher Lambert declinó participar como secundario en Mortal Kombat: Annihilation para protagonizar esta cinta.
Director: Graham Baker
Nacionalidad: Estados Unidos

“Beowulf, la leyenda” hace un flaco favor a la leyenda de Beowulf. De hecho, es la versión más pestilente que he visto, estando bastante por debajo de “Beowulf & Grendel”. Lo más insoportable es la música pastillera tecno-churri que invita a quitar el sonido. Es tan desagradable como el pelo teñido de Christopher Lambert. La película revisa la historia de este héroe situándolo en un ambiente postapocalíptico que combina elementos medievales y modernos. El guion es tan malo como simplón, y la narrativa es horrible y terriblemente infantiloide. El casting es regular, siendo el peor escogido Christopher Lambert, y un acierto, Rhona Mitra, por una simple razón (o dos). El atrezo es interesante y variado, destacando la grandísima variedad de modelos de armas que aparecen. Sin ir más lejos, se pueden incluso ver rarezas del mundo de Kryn, como armas parecidas a un clabbard, un lajang, un main-gauché (éste no es de Krynn), un trimayal o un katar. La excepción es una ridícula espada lanzadora de CDs. Así que ya he mencionado los dos únicos aspectos positivos de esta película: el atrezo armamentístico y Rhona Mitra. Lo demás es basura. Los golpes de efecto, como el sacrificio de la chica del principio, o la transformación de la bruja, son ridículos. Los efectos especiales baratos a más no poder, como se ve claramente en la escena del castillo incendiado, o el horrible uso del fondo verde y de la niebla; los efectos de “El dragón y la princesa” son magistrales en comparación con los de esta película. El diseño de Grendel y su efecto de silueta imprecisa son simplemente vomitivos, aunque hay que reconocer que va a juego con la música. El estilo del cámara es mareante y la fotografía nada especial; y las luchas filmadas a tal velocidad que no se distingue nada. En definitiva, “Beowulf, la leyenda” es una película bastante olvidable que desmitifica al héroe convirtiéndole en un híbrido de saltimbanqui e inspector Gadget cuya única proeza es llevarse al catre al único elemento atractivo de la historia.
Her Doktor

Foto de Sophia Loren y Jayne Mansfield (1957).
Sophia Loren acababa de firmar un acuerdo con Paramount y había llegado a California, y la compañía organizó una gran fiesta de bienvenida en Beverly Hills. Y resulta que Jayne Mansfield estaba en la lista de invitados.


Detrás de las Cámaras: ‘Cleopatra’ (1963) Joseph L. Mankiewicz. Richard Burton y Elizabeth Taylor en el rodaje de ‘Cleopatra’. (1963)

Detrás de las Cámaras: ‘The Ten Commandments‘ (1956) Cecil B. DeMille. Un día como hoy, en 1985, fallecía el actor Yuli Borísovich Bryner, nacido en Vladivostok y conocido como Yul Brynner.

Detrás de las cámaras: ‘Apocalypse now’ (1979) Francis Ford Coppola durante el rodaje de ‘Apocalypse now’.

Detrás de las cámaras: el rodaje de ‘Teléfono rojo, volamos hacia Moscú’. (1964) Stanley Kubrick en el rodaje de ‘Teléfono rojo, volamos hacia Moscú’.








Reservoir Dogs (1992) Quentin Tarantino
With the exception of Eddie and myself, who you already know, we’re gonna be using aliases on this job.





Vademécum de Her Doktor: Amazonas (1986)
La habil intervención de Alejandro Sessa fue muy importante para lograr que Roger Corman instalase sus equipos en Argentina, donde realizaron una serie de explotations bárbaras. En 1986, bajo el seudónimo de Alex, debutó detrás de cámara con Amazonas (Amazons, también conocida en algunos países como El enigma del talismán).
Nacionalidad: Argentina – Estados Unidos
Director: Alejandro Sessa

“Amazonas” es un film muy irregular. Partiendo de una historia y guión que no están del todo mal, veremos un montaje y una narración de lo más nefasto que nos podemos encontrar en este tipo de cine. Es una pena amablemente compensada por la falta de interés de las amazonas en protegerse del frío y el uso intensivo de “Epilady”. En 75 minutos se produce una sucesión de escenas atropelladas cargadas de chicha frikie de serie B: hechicero, sumo sacerdote, armas, conjuros, forajidos, amazonas, espada mágica, druida, licántropo-leona y un tío cabalgando una vaca!
Con respecto a las armas y los combates, estos son algo justillos, pero no tan malos como en “Gunan, el guerrero”, y aparece la típica arma de asta de estas producciones con forma de media luna asimétrica que aún no sé como se llama y quizás nunca haya existido. A parte de ésta, aparecen gujas, espadas largas, dagas, una honda, una cerbatana y lanzas. Curiosamente, en el momento 07:17 aparece un arma de asta con la hoja rota de una manera tan tan tan tan tan cutre que se puede ver que no es metal, sino madera pintada. Los escudos son los más cutres vistos en el mundo del cine: cartón cubierto de papel de aluminio. El vestuario y los escenarios son escasos en elementos pero aceptables.
Los efectos especiales están ausentes salvo para dar vida a los conjuros del hechicero malo maloso, a la licántropo-leona y a unos fantasmas. Los personajes están vagamente desarrollados. Es una lástima porque son bastante interesantes, sobretodo Mediopelo.
En FilmAffinity dice que esta película es del 1976, lo cual me ha extrañado (en tal caso le habría subido un punto), pero luego he comprobado en IMDB que es del 1986 (ya les he escrito para que lo cotegen). En conclusión, uno de los peores montajes de las películas de espada y brujería de serie B, pero vale la pena verla por la cantidad de pequeños detalles frikies (y anatómicos, no tan pequeños) que muestra.
Her Doktor

Detrás de las cámaras: ‘La noche del cazador’ (1955) Charles Laughton dirige a Robert Mitchum en ‘La noche del cazador’