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Breve Historia Desconocida: De Indios y Doblaje

La presencia de nativos americanos en el cine se remonta al año 1894, cuando la compañía cinematográfica de Thomas Alva Edison filmó a miembros del espectáculo Wild West de Buffalo Bill en su estudio Black Maria en Nueva Jersey. Estas películas, de apenas unos segundos o un minuto, están consideradas como algunas de las primeras de temática western. Las películas de Edison, dirigidas por William K.L. Dickson mostraron actuaciones reales de los participantes del circo de William F. Cody, incluyendo nativos americanos bailando y exhibiciones de tiro. También filmó a la famosa tiradora Annie Oakley, exhibiendo su puntería

Las imágenes de los nativos causaron gran expectación, pero se daba la circunstancia que tan solo cuatro años antes se había producido la masacre de Wounded Knee. En aquel enfrentamiento el regimiento del 7º de Caballería estadounidense abrió fuego contra un campamento de siux, asesinando a noventa hombres y doscientas mujeres y niños que se habían rendido previamente, la acción se justificó alegando que no querían entregar las armas. Así, de este modo, la aparición en pantalla de los nativos americanos en el cine coincidió en el tiempo con las últimas masacres de indios cometidas con el gobierno de EEUU.

La invención del doblaje cinematográfico se remonta al año 1928 y se atribuye a Edwin Hopkins y a Jacob Karol. The Night Flyer (1928) Walter Lang, fue la primera película de la historia que se dobló, y fue al alemán.

Breve Historia Desconocida: De Indios y Doblaje
Programa del Cine Dore

La primera película sonora estrenada en España fue La Canción de París (1929) Richard Wallace, protagonizada por Maurice Chevalier (sólo estaban sonorizadas las canciones interpretadas por Chevalier, pero los diálogos venían en original), el 19 de Septiembre de 1929 en el cine Coliseum de Barcelona, que fue el primer cine español en instalar los equipos de sonido de Western Electric.

The Night Flyer (1928) Walter Lang
The Night Flyer (1928) Walter Lang

La llegada del cine sonoro marcó un gran revés para los estudios de Hollywood, el corazón de la industria norteamericana. Sus exportaciones a países de habla no inglesa corrían un gran peligro; el público no aceptaba la inserción de los subtítulos sobre las imágenes, y las recaudaciones caían en picado. Todos los estudios, encabezados por Warner y Paramount, se agruparon encontrar la manera de frenar aquella debacle.

Se barajaron varias soluciones. Una de ellas fue la del doblaje, pero, en aquel momento, la técnica de sonorización no ofrecía suficientes garantías de calidad, como se había comprobado al intentar doblar la voz de algunos actores del cine mudo que no conseguían adaptarse al sonoro. La fórmula que eligieron resultaba muy costosa, pero confiaban en que, con el tiempo, resultaría rentable y les permitiría seguir manteniendo la supremacía en la producción de películas.

Se trataba de rodar varias versiones de algunas películas. Primero se realizaría la versión en inglés y, luego, usando los mismos platós, se aprovecharían los decorados, el atrezo, el vestuario, etc., y se rodarían las otras versiones, traduciendo y adaptando el guion a cada idioma. La clave estaba en contratar equipos de actores, actrices y guionistas-adaptadores de Francia, Alemania, Italia y España. En este último caso, se contaría también con profesionales de países americanos de habla hispana.

El equipo español que inició esta aventura lo encabezaba el guionista y director Edgar Neville. En el grupo de intérpretes estaban Juan Torena, Ángeles Benítez, Carlos Villarías y María Calvo, quienes, entre otros papeles, encarnaron a los principales personajes de El valiente (1929) William K. Howard, película que en inglés habían protagonizado Paul Muny y Edith Yorke.

Aquella idea brillante para los ejecutivos de los estudios, fracasó estrepitosamente, tanto en Europa como en Hispanoamérica. El público quería ver en la pantalla a las grandes estrellas de Hollywood, y consideraba que le estaban tangando. En España, este problema se veía agravado por el hecho de que, aunque el idioma que se oía era el nuestro, estaba mezclado con los peculiares acentos de
los actores hispanoamericanos.

A título de prueba, en 1929 se llevó a cabo en Hollywood el primer doblaje en castellano, solo que todos los actores que intervinieron eran sudamericanos. Río Rita (1929) Luther Reed, fue la película elegida, y aunque en España tuvo una pésima acogida, en el continente americano causó sensación. Tanto que sentó las bases para encontrar la solución definitiva. Aunque, realmente, la primera película que se exhibió doblada fue Desamparados (Derelict) (1931) Rowland V. Lee, estrenándose a finales de 1931 en el Cine Savoy de La Coruña.

Río Rita (1929) Luther Reed
Río Rita (1929) Luther Reed

Se volverían a contratar a varios equipos artísticos de diversos países para llevar a cabo los correspondientes doblajes. Pero, en esta ocasión, el centro de operaciones sería en Europa, los primeros doblajes en castellano se hacían en Des Reservoirs en Joinville-le-Pont, cerca de París, propiedad del estudio Paramount.

Así, en el año 1931 procedentes desde España acudieron a la cita parisina, entre otros actores y
actrices; Irene Guerrero de Luna, Manuel de Juan, Félix de Pomes y Paz Robles. Al frente de la expedición iba el ya prestigioso director Luis Buñuel, quién dirigió los ensayos para hacer ese primer doblaje. La primera película que se dobló al castellano con un reparto exclusivamente de actores españoles fue Entre la espada y la pared (1932) Marion Gering, con Gary Cooper de protagonista.

La experiencia resultó ser todo un éxito, y a los distintos equipos artísticos se les amplió el contrato para que siguieran trabajando en París hasta que sus respectivos países estuvieran en condiciones de realizar los doblajes.

Entre la espada y la pared (1932) Marion Gering
Cartel original de Entre la espada y la pared (1932) Marion Gering

Entre 1933 y 1934 aparecieron los primeros estudios de doblaje en España. En Madrid destacaron Fono España, con el italiano Hugo Donarelli al frente, y Cinearte-Iberson. En este estudio también se rodaban películas. En Barcelona, Metro-Goldwyn-Mayer fue pionera, junto a Trilla-La Riva y Acústica.

Durante aquellos años el volumen de trabajo de la Metro superaba a todos los demás estudios, pues no sólo doblaba las películas de su estudio, sino también las de otros estudios norteamericanos y coproducciones europeas. Además, el estudio de la Metro tenía algo peculiar que lo diferenciaba
del resto: sus grandes estrellas mantenían las mismas voces en todas sus películas dobladas en España. Esto era posible gracias a que tanto los estudios de la Metro en Hollywood, como su estudio de doblaje en Barcelona, tenían contratados unos extensos y variados equipos de actores.

Así en los doblajes en aquellos tiempos, Clark Gable tenía la voz de Rafael Luis Calvo; Judy Garland, la de Elsa Fábregas; Spencer Tracy, la de José María Ovies; Ethel Barrymore, la de Carmen Robles;
James Steward, la de Fernando Ulloa; Gene Kelly, con la de Víctor Ramírez; Barry Fitzgerald,
era doblado por Julio Alimany, entre otros.

La mayoría de los estudios de cine de Hollywood tenían sus delegaciones en Barcelona, y sus films se doblaban allí. Sin embargo, algunas de sus “películas estrella” encabezaban lotes donde se incluían otras películas menos comerciales, y se ofrecían al mejor postor, sobre todo a distribuidores independientes. Por su parte desde Madrid sus estudios de doblaje ya ostentaban la primacía en el doblaje de films europeos.

Para el periodo de entreguerras el doblaje ya se había asentado y era un negocio seguro, sobre todo para el omnipotente Hollywood. Artísticamente, suscitó protestas entre sus detractores, que reclamaban poder oír la voz original de los actores, que se perdían por el doblaje.

Hollywood no tardaría en verse afectado por los conflictos bélicos; primero por la Guerra Civil española,
y luego por la II Guerra Mundial. En 1936, España, prácticamente dejó de importar y doblar películas. Durante y después de la contienda, Alemania había ofrecido a nuestros cineastas la utilización de los estudios que la Universum Film Ag, conocida como UFA, tenía en Berlín, y allí acudieron en más de una ocasión a rodar películas y documentales.

Tras la Segunda Guerra Mundial, España dejó temporalmente de importar cine de los países aliados, aunque pronto retomó su entrada por la influencia económica de Estados Unidos. En este contexto, el doblaje se consolidó como práctica habitual, favorecido por una orden (no oficial) de 1941 que prohibía la exhibición de películas en versión original. Esto respondía a un interés del Estado: controlar los contenidos, mantener una fuente de ingresos estable y ofrecer al público una vía de evasión. Además, se prohibieron específicamente las versiones originales en catalán y euskera, reforzando la uniformidad lingüística y política.

En cualquier caso, esto desmiente a los que sostienen que el doblaje fue cosa del Generalísimo Franco, al que se achacaba su desconocimiento de idioma inglés. Realmente lo que sí hizo el Régimen fue utilizar el sistema de doblaje para censurar las películas. Si ya lo venía haciendo cortando escenas o, simplemente, prohibiendo toda una película. Ahora tenía otra arma a su servicio para
modificar los diálogos.

Lo que llevaría a situaciones esperpénticas como el doblaje de Mogambo (1953) John Ford, en donde el personaje de Clark Gable tenía un inocente romance con Grace Kelly, casada con el personaje interpretado por Donald Sinden. Para hacer desaparecer un posible adulterio, el censor convirtió al matrimonio en hermanos dando como resultado que lo aparecía en la película era un posible incesto. O como ocurrió con el film Arco de Triunfo (1947) Lewis Milestone. Donde en una escena a Ingrid Bergman se le pregunta si el caballero que la acompaña es su esposo. Ella realiza un gesto de negación bastante explicito con la cabeza mientras que sus labios profieren un «sí» en la versión doblada al castellano.

Los efectos de la censura también se dejaron ver en Casablanca (1942) Michel Curtiz. Esta obra mítica contiene muchos cambios realizados por el doblaje. En cuanto a los hechos por la censura se cambia el pasado de Rick (Humprey Bogart) que cuenta que participó en la guerra civil española con el bando republicano. El doblaje franquista no podía permitirlo y lo altera diciendo que luchó contra la anexión de Austria por los nazis. En 1983 se hizo un redoblaje en el que se dejó de ocultar ese dato del pasado de Rick aunque no se arreglaron otros errores que todavía continúan.

Mogambo (1953) John Ford
Mogambo (1953) John Ford

En 1947 se realizó el que, todavía hoy, es considerado el gran doblaje español de la historia: Lo que el viento se llevó (1939) Victor Fleming, George Cukor, Sam Wood. Se realizó en los estudios de la Metro Goldwyn Mayer y, con la técnica actoral llevada a cabo, marcó una línea a seguir por el resto de los estudios.

Durante mucho tiempo, en España se escucharon las películas con doblaje latino porque las condiciones laborales de los actores de doblaje eran precarias. Así títulos de Disney como La Sirenita, La Bella Durmiente y La Cenicienta son ejemplos de películas que tardaron muchos años en ser dobladas al castellano de España. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XX, la industria del doblaje en España adquirió poder y hoy es reconocida como una de las mejores del mundo.

Y qué tienen que ver los indios con el doblaje en España.

En muchos wésterns estadounidenses, en su versión original, los pueblos indígenas aparecen hablando español. Esto se explica porque numerosas de estas historias se sitúan en territorios que pertenecieron al México colonial o que fueron previamente ocupados por España antes de pasar a manos de Estados Unidos. Debido a este concepto, el cine mantuvo la idea de que los nativos utilizaban la lengua de esos antiguos dominadores. De hecho, figuras históricas como Gerónimo empleaban el español; se sabe que relató su autobiografía en este idioma a un militar estadounidense que luego la tradujo al inglés.

No obstante, es probable que muchas tribus cercanas a la frontera mexicana usaran el náhuatl como lengua común durante la época colonial. Este idioma llegó a funcionar como lengua franca y fue reconocido por los españoles en amplias regiones que hoy abarcan México, el sur de Estados Unidos y parte de Centroamérica. Además, estaba vinculado a grandes civilizaciones mesoamericanas y forma parte de la familia lingüística yutoazteca.

Es en este contexto donde encontramos un ejemplo significativo dentro del doblaje al español. Fort Apache (1948) John Ford, durante el metraje de la película hay una escena, donde un destacamento de soldados van a hablar con los indios, que hablan español ya que son de una tribu de Nuevo México, mediante un intérprete. Llevan con ellos a un traductor mexicano (interpretado por Pedro Armendáriz). El jefe indio habla español y el traductor se lo traduce a los soldados al inglés. Sin embargo, cuando tuvieron que realizar el doblaje al castellano, esta diferencia lingüística desaparecía, generando incoherencias.

En un intento para resolver este problema, los adaptadores decidieron crear un lenguaje artificial que diferenciara a los personajes para mantener el conflicto lingüístico con los soldados. Así nació el llamado “español indio” de las películas, un recurso que permitió mantener el sentido de la escena y que, con el tiempo, se convirtió en una convención habitual del doblaje de wésterns en España.

Fort Apache (1948) John Ford
Cartel japonés de Fort Apache (1948) John Ford

Al Borde del Spoiler: Las eróticas aventuras de Don Quijote (1976)

The Amorous Adventures of Don Quixote and Sancho Panza (1976) Raphael Nussbaum una versión del clásico de Cervantes donde recrea la historia de Don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza, pero en tono jocoso y erótico. Algunas frases publicitarias que lanzaron la película en su estreno fueron las siguientes: «La llave de el paraiso…», «A la carga rocinante», «Su lanza era la más poderosa de La Mancha», «El último fandango en España», «La más original y erótica comedia del siglo»…

La producción erótica The Amorous Adventures of Don Quixote and Sancho Panza, de Raphael Nussbaum, convierte las andanzas del personaje en hazañas amatorias en un musical erótico. El producto, cuya escasa calidad deja indiferente a la crítica, cuenta entre sus intérpretes a Corey John Fisher (don Quijote), Hy Pyke (Sancho Panza), Shmuel Livneh, Adriana Van Hemert, Roberta Reeves y Sandy Carey. La cinta llega al público bajo el expresivo subtítulo When Sex Was A Knightly Affair.

Rodada en La Mancha, en los paisajes que una vez hubiera recorrido el propio Don Quijote. Cuenta con la participación de Patrice Rohmer, una actriz rubia muy radiante, bien formada y sexy que tuvo una carrera como actriz extremadamente fugaz, pero hizo todo lo posible para animar en gran medida el pequeño puñado de películas de autocine de los 70 que adornó con su presencia contagiosamente atractiva, enérgica y desinhibida.

Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)

Una cinta explotation softcore, de las que tanto proliferaron a comienzo de la década de los 90’s y que desparecieron con la llegada de la era de internet. The Bikini Carwash Company (1992) Ed Hansen, dirigida por quien fuera montador en 9 Semanas y media (1986) Adrian Lyne, que se hizo una carrera como director y guionistas de películas eróticas de bajo presupuesto. La película cuenta con un cameo de Jim Wyrnoski y fue el primer papel y primera desnudez profesional para Neriah Davis, quien se convirtió en la Playmate del Mes de Playboy en marzo de 1994 y en la primera finalista de Playmate por el 40 aniversario de Playmate.

Director: Ed Hansen

Nacionalidad: EEUU

Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)
Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)
Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)
Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)

Bueno… salvo por algún despelote gratuito, sin venir a cuento, la historia está bien enlazada y el director es capaz de mantener la tensión durante todo el metraje del film, para premiarnos con un desenlace final espectacular y lleno de giros dramáticos. A destacar el acierto en el casting del exhibicionista playero, y la interpretación de los amigos playeros de las musas. La banda sonora nos lleva a un viaje gum-pop gracias a una meticulosa selección de temas dinámicos con influencia de glam-metal de los ochenta. Con respecto a la fotografía, se agradece la inclusión de planos arriesgados y novedosos, en los que se incluyen hombros y medias espaldas de personajes fuera de contexto con el objetivo de dotar de un cierto realismo noir a la ya de por sí detallada narración. El mensaje de fondo cala hondamente en el espectador, invitándole a la reflexión sobre la renovación de los valores intrínsecos de los complejos personales expresado magistralmente con la puesta en escena de un tren de lavado.

Her Doktor

Obituario: Gene Hackman

Obituario: Gene Hackman

Obituario de Gene Hackman: Un Legado Inolvidable en la Historia del Cine

Eugene Allen Hackman, conocido mundialmente como Gene Hackman, falleció el 17 de febrero de 2025 en su residencia de Santa Fe, Nuevo México, a la edad de 95 años. Su esposa, Betsy Arakawa, y uno de sus perros también fueron encontrados sin vida en el lugar. La noticia de su partida deja un vacío inmenso en el mundo del cine, donde Hackman se consolidó como uno de los actores más versátiles y respetados de su generación.

Nacido el 30 de enero de 1930 en San Bernardino, California, Hackman fue hijo de Eugene Ezra Hackman y Lyda Gray. Su infancia estuvo marcada por constantes mudanzas hasta establecerse en Danville, Illinois, en casa de su abuela materna. A los 13 años, sus padres se divorciaron, y poco después, su padre abandonó a la familia, un hecho que impactaría profundamente en la vida de Gene. A los 16 años, mintió sobre su edad para alistarse en los Marines, donde sirvió como operador de radio en China, Hawái y Japón durante tres años.

Obituario: Gene Hackman

Tras su servicio militar, Hackman exploró diversas ocupaciones antes de decidirse por la actuación. Estudió periodismo y televisión en la Universidad de Illinois, pero su pasión por el arte dramático lo llevó a inscribirse en la Pasadena Playhouse en Los Ángeles. Allí conoció a Dustin Hoffman, con quien formaría una amistad duradera. A pesar de ser considerados «los menos propensos al éxito» por sus instructores, ambos desafiaron las expectativas y se convirtieron en figuras icónicas de Hollywood.

El debut cinematográfico de Hackman se produjo con un pequeño papel en Mad Dog Coll (1961) Burt Balaban, aunque no fue acreditado. Su primer rol significativo llegó en Lilith (1964) Robert Rossen, compartiendo pantalla con Warren Beatty y Jean Seberg. Sin embargo, fue su interpretación de Buck Barrow en Bonnie and Clyde (1967) Arthur Penn, la que le valió su primera nominación al Óscar como Mejor Actor de Reparto, catapultándolo al reconocimiento internacional.

La década de 1970 fue especialmente prolífica para Hackman. En 1971, protagonizó The French Connection (1971) William Friedkin, interpretando al intrépido detective Jimmy «Popeye» Doyle, papel que le otorgó el Óscar al Mejor Actor. Este éxito consolidó su estatus en la industria cinematográfica.

Obituario: Gene Hackman

Posteriormente, trabajó en La aventura del Poseidón (1972) Ronald Neame, donde encarnó al Reverendo Frank Scott. En La conversación (1974) Francis Ford Coppola, dio vida a Harry Caul, un experto en vigilancia, en una actuación que él mismo consideró una de las mejores de su carrera. Otros títulos destacados de esta década incluyen Scarecrow (1973) Jerry Schatzberg, compartiendo protagonismo con Al Pacino, y Night Moves (1975) Arthur Penn, donde interpretó al detective privado Harry Moseby. Y quizás su papel más recordado de la década de los 80’s fuera su Lex Luthor en Superman (1978) Richard Donner.

Durante los años 80, Hackman continuó demostrando su versatilidad al asumir una amplia gama de personajes. En Under Fire (1983) Roger Spottiswoode, interpretó a Alex Grazier, un periodista en medio de conflictos políticos. En Hoosiers (1986) David Anspaugh, encarnó a Norman Dale, un entrenador de baloncesto en busca de redención, en una actuación que se convirtió en un clásico del cine deportivo. Ese mismo año, participó en Power (1986) Sidney Lumet, interpretando a Wilfred Buckley, un influyente consultor político.

Obituario: Gene Hackman

Uno de sus papeles más recordados de esta década fue el de Rupert Anderson en Mississippi Burning (1988) Alan Parker, donde interpretó a un agente del FBI investigando crímenes raciales en el sur de Estados Unidos, actuación que le valió una nominación al Óscar como Mejor Actor.

La década de 1990 trajo consigo más éxitos y reconocimientos para Hackman. En Unforgiven (1992) Clint Eastwood, interpretó al despiadado sheriff Little Bill Daggett, papel que le otorgó su segundo Óscar, esta vez como Mejor Actor de Reparto. Su capacidad para encarnar personajes complejos y moralmente ambiguos quedó nuevamente demostrada.

Otros trabajos destacados de esta década incluyen The Firm (1993) Sydney Pollack, donde actuó junto a Tom Cruise interpretando a Avery Tolar, un abogado con secretos oscuros; The Quick and the Dead (1995) Sam Raimi, donde encarnó al villano Herod; y Get Shorty (1995) Barry Sonnenfeld, donde dio vida a Harry Zimm, un productor de cine de serie B.

En los años 2000, Gene Hackman siguió deslumbrando con su talento en la gran pantalla. En The Royal Tenenbaums (2001) Wes Anderson, interpretó a Royal Tenenbaum, el patriarca de una familia de prodigios caídos en desgracia. Su actuación fue ampliamente elogiada, con una mezcla perfecta de humor y drama, lo que le valió un Globo de Oro como Mejor Actor en una Película de Comedia o Musical.

En Enemy of the State (1998) Tony Scott, aunque estrenada en la década anterior, Hackman tuvo un papel fundamental como Edward Lyle, un exespía que ayuda a un abogado (Will Smith) a escapar de una conspiración gubernamental. Este thriller tecnológico fue un éxito de taquilla y mostró a Hackman en un personaje reminiscentemente similar al de The Conversation (1974).

En Runaway Jury (2003) Gary Fleder, basado en la novela de John Grisham, Hackman interpretó a Rankin Fitch, un cínico y manipulador consultor de jurados, enfrentándose en pantalla con John Cusack y Dustin Hoffman en un duelo actoral memorable.

Obituario: Gene Hackman

Su última película antes de retirarse fue Welcome to Mooseport (2004) Donald Petrie, una comedia ligera en la que interpretó a un expresidente de los Estados Unidos que se postula como alcalde en un pequeño pueblo. A pesar del elenco, la película recibió críticas mixtas y no tuvo el impacto de sus anteriores trabajos.

Tras esta última producción, Hackman anunció su retiro de la actuación. Alegó motivos de salud y un deseo de disfrutar de una vida más tranquila fuera del ajetreo de Hollywood. A diferencia de muchos de sus colegas, nunca volvió de su retiro para cameos o apariciones especiales.

Después de su retiro, Gene Hackman se dedicó a la escritura, publicando varias novelas de ficción histórica y thrillers. Entre sus libros más notables se encuentran:

«Wake of the Perdido Star» (1999), coescrita con Daniel Lenihan, una novela de aventuras marítimas.

«Justice for None» (2004), ambientada en la Gran Depresión, con una historia de venganza y corrupción.

«Escape from Andersonville» (2008), sobre un prisionero de la Guerra Civil estadounidense que intenta escapar de un campo de prisioneros confederado.

Estos libros mostraron su amor por la historia y el detalle narrativo, logrando cierto reconocimiento en el mundo literario.

En su vida personal, Hackman vivió alejado de los reflectores en Santa Fe, Nuevo México, junto a su esposa, Betsy Arakawa, con quien estuvo casado desde 1991. Su amor por las carreras de autos, la arquitectura y la pintura ocupó gran parte de su tiempo libre.

Gene Hackman dejó un legado incomparable en la industria del cine. Su capacidad para interpretar tanto héroes como villanos con igual maestría lo convirtió en uno de los actores más versátiles de la historia. Ganador de dos premios Óscar, cuatro Globos de Oro y un BAFTA, su impacto en el cine es incuestionable.

Obituario: Gene Hackman

Detrás de las Cámaras: Cazafantasmas (1984)

Detrás de las Cámaras: Cazafantasmas (1984)

Detrás de las Cámaras: Cazafantasmas (1984)

Detrás de las Cámaras: Cazafantasmas (1984)

Producida y dirigida por Ivan Reitman, fue nominada a los premios Oscars con dos nominaciones en Efectos Especiales y Canción original (que luego resultó no ser tan original como se pensaba). El trabajo de efecto recayó en Richard Edlund y su equipo, quienes trabajaron sobre los diseños de Berni Wrightson.

What If – Tom Selleck es Indiana Jones

Tom Selleck como Indiana Jones en la película imposible En busca del arca perdida.

Durante la concepción del borrador de la película, tanto George Lucas como Steven Spielberg pensaron que el actor Tom Selleck sería perfecto para el papel de Indiana Jones en Raiders of the Lost Ark (1981) Steven Spielberg; y estaban preparados para comenzar a filmar con él como protagonista.

What If - Tom Selleck es Indiana Jones

Lucas, creador de Star Wars (1977), había coincidido con Selleck en dos de sus películas anteriores y no quería que apareciera en otra de sus películas. Lucas dijo:

Yo dije: ‘Oh, Steven. Él ha estado en dos de mis películas. No quiero que sea mi Bobby De Niro.

George Lucas

Desafortunadamente para Selleck, el actor ya había filmado un piloto para un serial de detectives producido por CBS llamado Magnum P.I. y no podía salir del contrato. La decisión de elegir entre los roles de Indiana Jones en Raiders of the Lost Ark (1981) o Magnum, P.I. afectó tanto a Selleck que consultó a su mejor amigo.

«[Spielberg y Lucas] mantuvieron la oferta durante aproximadamente un mes». «Mientras más tiempo mantenían la oferta y hablaban con la cadena, más la cadena decía que no… así que tuve que seguir adelante».

Tom Selleck en el Late Show With David Letterman

Resultó que la filmación del piloto de Magnum, P.I. se retrasó por más de seis meses, lo que habría permitido a Selleck completar el papel de Indiana Jones. Irónicamente, mientras esperaba en Hawái a que comenzara el rodaje de Magnum, P.I., Steven Spielberg y George Lucas también estaban en Hawái filmando escenas para Raiders of the Lost Ark.

Magnum, P.I. finalmente fue seleccionada, incluso le valió a Selleck un premio Emmy, pero no se comparaba con la franquicia de $1.8 mil millones en la que se convertiría la serie de Indiana Jones.

A Selleck se le ofreció protagonizar junto a Julie Andrews en Víctor Victoria (1982) Blake Edwards, pero dudó, y cuando finalmente decidió que quería el papel, ya estaba comprometido con su contrato de Magnum, P.I. – el mismo contrato que le costó el papel de Indiana Jones.

Este caso de posible cast de Indiana Jones es tan conocido, que a día de hoy existe la alocución «es un Tom Selleck«, que se usa para presentar distintas consideraciones de casting de película antes de la versión definitiva y que es popularmente conocida.

Mujeres en el Cine: Doris Wishman.

A Doris Wishman se le atribuye haber dirigido y producido al menos una treintena de largometrajes durante su carrera, que abarcaba más de cuatro décadas. Como cineasta, guionista y productora de cine participó en película sobre todo en el género cinematográfico de explotación sexual (sexploitation films).

Doris Wishman nació el 1 de junio de 1912 en la ciudad de Nueva York. Su padre era vendedor de heno y grano; su madre murió cuando ella aún era una niña.​ Se crio en el distrito del Bronx de Nueva York, donde se graduó en la escuela secundaria James Monroe. Después llegó a tomar clases de actuación en la Alviene School of Dramatics a principios de la década de 1930, donde fue compañera de clase de Shelley Winters.​ Más tarde estudió en el Hunter College.​

Mujeres en el Cine: Doris Wishman.

Más tarde trabajó como filmer booker para su primo Max Rosenberg, un distribuidor de cine independiente que manejaba producciones de cine arte con las primeras producción del cine de explotación durante la década de 1940 y principios de 1950.​

Wishman también trabajó como actriz en la ciudad de Nueva York durante la década de 1950, y durante algún tiempo trabajó con Joseph Levine.​ Durante este mismo período, contrajo matrimonio con el asesor publicitario Jack Abrams y residió con él en Florida hasta su muerte en 1958, a consecuencia de un paro cardíaco a los 31 años,​ enviudando sólo cinco meses después de su matrimonio.

​Por su propia cuenta, Wishman comenzó su carrera de producción cinematográfica después de la prematura muerte de Abrams, ya que sintió que «necesitaba algo con lo que llenar mis horas».​ Debutó tras las cámaras con el largometraje Hideout in the Sun (1960), pasando a dirigir posteriormente numerosas películas de corte nudista y de explotación sexual, como Gentlemen Prefer Nature Girls (1963), Behind the Nudist Curtain (1963) o Bad Girls Go to Hell (1965).

Sus primeras películas son conocidas como películas de campo nudista o romances nudistas.​ En 1957, un fallo del tribunal de apelaciones de Nueva York permitió que las películas que representaban el nudismo se exhibieran en los cines del estado de Nueva York. Wishman estaba familiarizada con el atractivo y potencial de esta clase de películas entre la audiencia debido a su contacto con Walter Bibo, cuya película Garden of Eden (1954) ganó notoriedad debido a su influencia de las leyes de censura para filmar desnudos.​

Mujeres en el Cine: Doris Wishman.

Inspirada por este desarrollo, Wishman afirmó en varias entrevistas haber pedido prestados 10.000 dólares a su hermana para producir su primera película, Hideout in the Sun (1960). Esta película nudista filmada a finales de 1958 y finalmente estrenada comienzos de 1960.

Su siguiente película, Nude on the Moon (1961), combinó el matiz de nudismo con la ciencia ficción. La película fue prohibida en el estado de Nueva York después de que la Junta de Censura del Estado de Nueva York dictaminara que las producciones que mostraban desnudez en una colonia nudista estaban legalmente permitidas, pero la desnudez en una película de fantasía ambientada en una «colonia nudista en la Luna» no lo era.

Su cuarta película nudista, Blaze Starr Goes Nudist (1962), estuvo protagonizada por la artista del burlesque Blaze Starr.​ Entre 1958 y 1964 Wishman produjo ocho películas nudistas en total. A medida que la popularidad del género comenzó a decaer, decidió abandonar las películas de explotación nudista y hacer la transición al nuevo género de la sexplotation. En ese momento, cuando decidió cambiar de género, Doris Wishman había producido, dirigido y escrito más películas del género nudista que nadie.​

Ella misma comenzó a producir películas de explotación en las que el sexo era un tema central que envolvía la trama y todos los elementos que captaba el espectador.​ En los años 1960 la censura permitía muy poco, lo que significa que Wishman y otros directores de explotación sexual usaron diferentes tácticas para retratar el erotismo y la emoción, usando melodrama, cortes, conversaciones sexuales suaves y desnudez sugerente que simplemente eludía la ley.

Todos estos aspectos colocaron a Wishman en claro desacuerdo con la ley de censura. En este género, Wishman también usó un estilo diferente de realización de películas en el que recortaba objetos o escenarios que no estaban en la escena, similar al montaje soviético.​ Moya Luckett consideró que el estilo recortado que Wishman usó fue posiblemente para interrumpir la mirada masculina e incorporar una mirada femenina.​

Su evolución a la sexplotation comenzó con The Sex Perils of Paulette (1965), que contó con Tony Lo Bianco en su debut cinematográfico y que fue fuertemente censurada por la Junta de Censores de Nueva York. Su segundo trabajo en este género fue Bad Girls Go to Hell (1965), la primera colaboración de Wishman con su director de fotografía C. Davis Smith. Durante este período trabajó con frecuencia bajo el seudónimo de Louis Silverman, el nombre de su segundo marido. También dirigió The Sex Perils of Paulette (1965), ​

Todo el trabajo de explotación sexual de Wishman se filmó en blanco y negro hasta el lanzamiento de su primera producción softcore, Love Toy (1970). Poco después, produjo una comedia sexual titulada Keyholes Are for Peeping (1972), también conocida como Is There Love After Marriage?, protagonizada por el comediante Sammy Petrillo. A mediados de la década de 1970, pasó a dirigir un par de thrillers de bajo presupuesto con la actriz y artista de burlesque Chesty MorganDeadly Weapons y Double Agent 73, el primero de los cuales fue distribuido internacionalmente por Hallmark Releasing Corporation y realizado con un presupuesto de 50 000 dólares.​

Mujeres en el Cine: Doris Wishman.

Su trabajo en la década de 1970 y 1980 fue todo en el género de explotación softcore, excepto que a mediados de la década de 1970. Wishman dirigió dos películas pornográficas hardcore tituladas Satan Was a Lady (1975) y Come With Me, My Love (1976), ambas con Annie Sprinkle. Con el colapso de la ley de censura, la demanda de desnudos en las películas aumentó, lo que afectó a su dirección en sus películas. El hardcore ahora estaba disponible y se podía filmar sexo explícito; esto, sin embargo, Wishman y muchos directores de explotación sexual consideraron de mal gusto.

A Wishman no le gustaba trabajar en películas pornográficas y más tarde en su vida negó haberlas dirigido. En 1968 lanzó The Hot Month en agosto y Passion Fever, dos películas ya terminadas, que Wishman compró y agregó un mínimo de material original, como voz en off.​

En 1978 lanzó un largometraje semidocumental titulado Let Me Die a Woman, que originalmente había comenzado a filmar en 1971. La película incluía entrevistas con varias personas transgénero, una de las cuales era Deborah Hartin, e incluía reconstrucciones dramáticas de escenas. de sus vidas.​ Fue una de las primeras películas en centrarse en la transexualidad y protagonizarlas personas transexuales. Los eventos en la película fueron representaciones de eventos reales, según Leo Wollman, quien apareció en la película.​ Una de esas dramatizaciones contó con el actor pornográfico Harry Reems, antes de que se hiciera famoso por su papel en Garganta profunda (1972) Gerard Damiano.​

A la luz de la creciente locura del cine slasher que comenzó con Halloween (1978) John Carpenter, filmó su única película de terror y a la par su último largometraje, A Night to Dismember. Iniciada a fines de la década de 1970, que pasó varios años editando después de que se destruyeran varios carretes durante la posproducción y pasó por varios montajes hasta finalmente se completó en 1983.​ La película está protagonizada por la actriz pornográfica Samantha Fox. Esta película nunca llegó a estrenarse en cines.

Después del fracaso de A Night to Dismember, Wishman se mudó a Coral Gables (Florida) a mediados de la década de 1980, donde encontró trabajo en una tienda de artículos para adultos. El interés en su trabajo comenzó a aumentar lentamente debido al lanzamiento de videos caseros de muchas de sus películas a través de Something Weird Video.​

Mujeres en el Cine: Doris Wishman.

Comenzó a formarse un culto de seguidores y Wishman fue honrada en el New York Underground Film Festival en 1998 y apareció dos veces en Late Night with Conan O’Brien de la CBS,​ una de las cuales fue entrevistada con Roger Ebert. Cuando regresó en 2001, comenzó a trabajar en dos proyectos. Una era una comedia sexual llamada Dildo Heaven, lanzada en 2002. El otro fue Each Time I Kill, que tenía cameos de John WatersLinnea Quigley y Fred Schneider, el cantante de The B-52’s.​

Doris Wishman murió el 10 de agosto de 2002 en Miami (Florida), poco después de ser tratada por un linfoma, a los 90 años de edad.

Cabe destacar que Wishman ha realizado más películas que cualquier otra directora de la era del sonido.​ Ella no hizo ascos a mostrar su gusto por retratar el lado más picante y desenfadado de esa puritana sociedad norteamericana sesentera que ocultaba en su interior auténticos depravados ansiosos por toquetear todo lo que se pusiera a tiro de diana.

El cineasta John Waters presentó un clip de Deadly Weapons en su película Serial Mom (1994). El crítico de cine Joe Bob Briggs describió a Doris Wishman como «la directora de cine de explotación más grande de la historia«.​ Fue una de las directoras más activas del mundo durante las décadas de 1960 y 1970 trabajando en tal género.​ Antes de su muerte, recibió un premio a la trayectoria del Chicago Underground Film Festival, y varias de sus películas fueron seleccionadas para una gala que celebraba su trabajo en el Nuart Theatre de Los Ángeles (California) en 1998, titulada Doris Wishman: Queen of Sexploitation.​