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WormJammers: Marcando Diferencias

WormJammers: Marcando diferencias

Isla de Ibsanor, en pleno oc茅ano de Allh锚thamar. Entre los continentes de Terym y Marhil. Una isla de origen volc谩nico de poco m谩s de quinientos setenta kil贸metros cuadrados, de terreno abrupto, y abundante vegetaci贸n selv谩tica. Descubierta hace siglos por navegantes ters, pronto form贸 parte del Imperio, como uno de los Territorios Adyacentes. En 1775 u.t.e. era la 煤nica posesi贸n de ultramar del Imperio, en el hemisferio norte, con una Confederaci贸n que se iba expandiendo. Bajo la salvaje tierra se encontraron grandes bolsas de petr贸leo, combustibles f贸siles y yacimientos de valiosos minerales, y gentes de todas partes acudieron a esta nueva fiebre del oro.

Debido a esto, antes de la fat铆dica fecha del 26 de febrero de 1777 u.t.e., tropas procedentes de la Confederaci贸n desembarcaron en la isla, y tras violentos combates con las fuerzas imperiales ocuparon la zona este de la isla. A ra铆z de este incidente, uno m谩s en la agravante tensi贸n entre las potencias, se inici贸 ese oscuro d铆a una guerra termonuclear entre ambos pa铆ses. Treinta a帽os despu茅s de aquella brutal guerra, estas tierras se volvieron a ver sacudidas por un nuevo conflicto armado causado por la avaricia del g茅nero humano. Debido a discrepancias burocr谩ticas entre el Imperio Ter y la Confederaci贸n de Marhil, comenz贸 un nuevo enfrentamiento, que por un per铆odo de trece a帽os encar贸 a ambos pa铆ses. Este conflicto tuvo una implicaci贸n local, pero su resultado tuvo repercusiones en las distintas 谩reas de influencia de ambos bandos. A煤n hoy dura la enemistad entre ambas potencias, y desde que se lleg贸 a una resoluci贸n pac铆fica, debido a la intervenci贸n de la Uni贸n de Naciones, la isla est谩 dividida en tres sectores. Uno controlado por tropas ters, al occidente, otro controlado por las tropas de la Confederaci贸n, a oriente. Y un tercer sector al sur, que incluye la ciudad de Mgilla, con el mayor puerto mar铆timo de la isla, controlado por tropas internacionales de las fuerzas pacificadoras de la Uni贸n de Naciones.

06:15 a.m.

En el norte, aproximadamente a dos kil贸metros del puerto de Mgilla, en el interior de la espesura tropical de la isla se levanta una construcci贸n militar. Esta corresponde a un puesto de vigilancia fronteriza levantado por la Confederaci贸n como medida de vigilancia del territorio bajo su autoridad, para evitar las posibles incursiones del enemigo. Desde el norte de la isla, hasta el sur, se pueden encontrar hasta un total de noventa y cinco puestos como esto, formando un muro impenetrable, o eso se cree.

Desde este cuartel, en particular, la Confederaci贸n gestiona y controla todo el entramado defensivo de la frontera m谩s militarizada del mundo. Desde este punto se tiene un control total del entramado de cuarteles de fronterizos, puestos de vigilancia y bater铆as de misiles, cuyas cabezas apuntan al sector controlado por el Imperio.

La noche esta dando sus 煤ltimos coletazos, antes del despertar de un nuevo d铆a. El sol a煤n no ha aparecido en el horizonte, pero sus rayos comienzan a entreverse en la l铆nea del conf铆n del mundo. A estas horas de la madrugada, los agotados soldados que permanecen en el turno de guardia esperan con impaciencia el despuntar del sol para as铆 poder abandonar la vigilancia y poder disfrutar de unas horas de sue帽o tan necesarias para ellos, y que ya comienzan a echar en falta.

Y es, aprovechando las sombras de la noche y el cansancio de los hombres, es en esos instantes cuando un grupo de misteriosos asaltantes, cruzan las l铆neas defensivas y se apoderan de los puestos de guardia, eliminando toda resistencia. Protegidos por las sombras que los rodean, toma al asalto las instalaciones de seguridad, en el mayor de los mutismos y sin que nadie hasta varias horas despu茅s sepa a ciencia cierta que ocurri贸 aquella ma帽ana.

ISLOTE AL SUR DE ORIANT’E   08:30 a.m.

– No lo entiendo, Jona.

– 驴Qu茅 es lo que no entiendes, Jenny?

– Si somos un cuerpo especial dentro del C.I.M. 驴por qu茅 hemos sido exiliados a este perdido islote? Ni aparece en los mapas.

– Seg煤n el alto mando, para poder tener una mayor libertad, adem谩s de poder mantener en secreto nuestras operaciones.- se apresura a responderle.

– Pueden decir desde arriba lo que quiera, pero sigue sin gustarme, Jona.

– No es una mansi贸n, pero es funcional. Ahora, Jenny, si no te importa 驴podemos continuar con el ejercicio?

– Adelante.- dice ella, dirigiendo su mirada a uno de los monitores de la C谩mara de Guerra.

Al otro extremo de la mampara de protecci贸n, se extiende una gran sala de entrenamiento, ideal para el entrenamiento de misiones en grupo. En el centro de aquella sala, totalmente empapados en sudor, con fatigosa respiraci贸n, y forzados los m煤sculos hasta el m谩ximo, se encuentran cinco hombres. Llevan en este tipo de entrenamiento conjunto hora y media, seg煤n su superior, aun les resta otro tanto antes de poder salir de all铆. Ya 煤nicamente podr谩n darse un relajante ducha, y dormir el resto del d铆a.

En esta secci贸n de entrenamiento pretendo evaluar a parte de los hombres que tengo a mi disposici贸n. Con anterioridad los divid铆 en dos equipos, cada uno de ellos dispuesto para que estuvieran compensados lo mejor posible, tengo que crear dos equipos completamente sincronizados. Y para conseguirlo, antes, cada uno de ellos debe de trabajar como los dedos de una mano, todos en funci贸n de todos. Tras la primera prueba individual ahora han de enfrentarse al trabajo en grupo, un buen equipo s贸lo sobrevive si cada uno de sus miembros act煤a en conjunto. Estoy evaluando al grupo con los hombres con mejor condici贸n f铆sica, pero carecen de una unidad, uno de mis hombres iniciales no pas贸 las pruebas psicot茅cnicas, ya tengo bastante con la tensi贸n que hay por ser jefe de campo, veamos como reaccionan. Es hora de verlos en acci贸n.

MISI脫N: Eliminar resistencia y trasladarse hasta la zona de contenci贸n para liberar a los rehenes. 

EFECTIVOS: Los miembros G.I.E. Keerk, Haha, Blind, Shawdow. 

OPOSICI脫N: Droides de combate, l谩ser rastreador de calor y A.S.V. 

El grupo est谩 encabezado por Haha, 茅l es uno de los tiradores. Tiene que asegurar el per铆metro y permitir el avance del grupo, una acci贸n de gregario. 脡l elimina al primero de los droides. Tras 茅l camina Pulse, ella se mueve con rapidez, y es muy efectiva, es buena con el arma. M谩s despacio, pero con total seguridad de movimientos, se desplaza Blind, su discapacidad natural no es impedimento para poder dar lo mejor de s铆. Como elemento de mando est谩 Delta, lo he elegido porque tiene gran experiencia, 茅l tiene que ser el comandante del grupo, pero veremos si es capaz de manejar el grupo. Por 煤ltimo Pickle, asegura la retaguardia del grupo. 脡l si que es una elecci贸n dif铆cil, y no s茅 si ser谩 una buena idea incluirlo. Espero no equivocarme.

Los cinco se las apa帽an bien en la sala, los droides no presentan muchas dificultades para tiradores como ellos. Tienen una buena coordinaci贸n como equipo, aunque se nota que cada uno de ellos va por libre.

Haha es el m谩s veterano del cuarteto, tiene 47 a帽os. La mitad de ellos los ha pasado en infanter铆a de marina y como soldado de fortuna. Se puede decir que es tirador nato, es mortal con un arma entre las manos. Aunque hace falta algo de mano dura para hacer entrar algo en su dura cabezota. Nunca he luchado junto a 茅l en el campo de batalla, espero que pueda aportar algo al grupo.

Uno de los l谩seres dispara contra ellos, produce una gran explosi贸n, con numerosos da帽os colaterales. Pero el grupo a煤n contin煤a en pie.

– Blind, 驴tu situaci贸n?- pregunta Haha, tras verlo echado sobre el suelo.

– Sigo entero. Pero la explosi贸n ha da帽ado mi equipo de visi贸n.

– 驴Puedes continuar sin 茅l?- pregunta Pickle.

– Ha sufrido graves da帽os, tendr茅 que continuar sin 茅l.

Blind tiene 30 a帽os y es ciego de nacimiento. Este ha sido su tercer a帽o dentro del C.I.M. antes de destinarlo a mi grupo, los cient铆ficos desarrollaron para 茅l un ultramoderno sistema de visi贸n, seg煤n tengo entendido, calor铆fico y espectral. Utilizando el visor puede empu帽ar un arma con un setenta y siete por ciento de acierto. Sin la ayuda del visor utiliza armas blancas gracia a sus sentidos. Tiene totalmente desarrollados los otros sentidos, como el o铆do y el olfato, y puede manejarse en situaciones de riesgo casi a la perfecci贸n. Adem谩s posee un sexto sentido que act煤a en forma de scanner. Puede ser ideal para misiones nocturnas y silenciosas.

– Blind, droides a las cinco.- alerta Pulse.

– Los he o铆do desde que se pusieron en marcha. Saquemos el armamento.- Tira a un lado su fusil, del cintur贸n extrae un largo objeto de metal, que le sobresale del pu帽o. De s煤bito una luz surge de un extremo.

– 驴Una espada l谩ser? Menudo cacharro.- dice excitado Pickle.

– 隆A por ellos, chicos!- alienta Haha a sus compa帽eros cuando se enfrenta a los droides.

– Pickle, deja que Blind se ocupe de esos dos. Det茅n a los que vienen por las ocho.- Delta comienza a ordenar el grupo por encima de Haha.

Pickle tiene 27 a帽os, proviene de la prisi贸n de Westhammer, era miembro del grupo terrorista Movimiento de Liberaci贸n, all铆 ha estado por un per铆odo de tres a帽os, desde que mi grupo, por orden de Inteligencia, desarticul贸 su comando, y lo llevara a prisi贸n. No lo ha sacado porque tenga sentimientos de culpabilidad, necesitaba un experto en explosivos y 茅l es el mejor que conozco. Tiene una corta experiencia militar, pero est谩 m谩s que familiarizado con el trabajo en equipo.

– Sector A, limpio.- dice Haha.

– Sector B, barrido total.- grita Pulse.

– Sector C, asegurado.- rese帽a Pickle.

– He acabado con lo m铆o. Pero delante tenemos otro grupo.- alerta Blind.

– Las cosas se van a poner feas, son a.s.v.- dice Delta.

– Ya conoc茅is el plan, atizarles duro y r谩pido.- dice Haha a la vez que comienza a disparar por doquier.

Androides y humanos se enzarzan en una sucesi贸n de descargas de plasmas y disparos de munici贸n convencional.

– Fuerte resistencia a las dos en punto, necesito cobertura y r谩pido.- dice Haha.

– 驴Sabes cu谩l es tu problema, Haha? Hablas demasiado, d茅jame advertirte algo, contra chatarra como 茅sta lo fundamental es la coordinaci贸n.- Delta intenta controlar la situaci贸n, evitando que Haha le robe el mando del grupo.

Delta tiene 32 a帽os, es veterano de la guerra de Ibsanor, y ha participado en otros enfrentamientos armados en Ambherljand. Tiene cualidades m谩s que suficiente para conducir este grupo, tiene potencial para el liderazgo.

Tras dos r谩fagas de disparos, por la espalda de los androides, Haha se ve a salvo de sus atacantes.

– Eh, Heinhan, que tengas un orgullo como el tuyo no quiere decir que te encargues t煤 de todo lo que haya por ah铆. Deja que el resto podamos disfrutar con algo. – le dice Pickle a Haha llam谩ndole por su nombre de pila.

– Te equivocas, Ellemore, s贸lo los entreten铆a para ti. Y nunca vuelvas a llamarme por mi nombre si no te lo pido. – respondi贸 furioso Haha.

– No le hagas caso. Mister 芦m谩s macho que nadie禄 no sabe tener la boca cerrada. Y por ella se le escapa todo el aire del cerebro.- le reprocha por su actitud a Haha, Pulse.

Pulse, es la m谩s joven del equipo, con apenas 21 a帽os. Ella al igual que Haha es tiradora, antes de ser elegida llevaba un a帽o en el C.I.M. despu茅s de una mete贸rica carrera en el ej茅rcito regular. Ella confirma la tendencia actual, de que las mujeres son mejores militares que los hombres, la tendencia general se ha modificado en a balanza, son ahora ellas las que llevan el peso del ej茅rcito.

– Dejad la pelea para despu茅s, acabemos con esto de una vez, quiero tomarme una cerveza. – interrumpe la bronca Blind.

Completan con 茅xito la misi贸n, rebajando en casi un minuto la simulaci贸n anterior.

– Muy bien chicos, se acab贸 el trabajo por hoy, daos una ducha fr铆a y ma帽ana hablaremos del resultado. – les digo una vez terminado de evaluarlos.

Mientras los chicos se marchan a los vestuarios, Jenny se me acerca y me comunica:

– Jona, hay en espera una llamada urgente desde el Alto Mando, se necesita tu c贸digo retinal para recibirla.

– Muy bien, enseguida voy.

Tras el control retinal, elemento b谩sico de seguridad en las misiones de alto riesgo, me pongo al habla con el contacto del alto mando relacionado con el G.I.E. Desconozco de quien se trata, lo 煤nico que recibo es una transmisi贸n codificada.

芦Comunicado urgente. Env铆o G.I.E. Situaci贸n en alerta azul.

 Ataque enemigo contra posiciones de la Confederaci贸n, en Ibsanor. 

– Mis equipos no est谩n preparado al cien por cien. Enviar茅 lo mejor de lo que dispongo. Recibidas coordenadas. Partimos para all谩.

Al final mis hombres se han quedado sin su merecido descanso, los he tenido que reunir para esta repentina misi贸n, que en nada nos conviene. No ten铆an que habernos enviado, no estamos preparados. Atravesamos el oc茅ano en un avi贸n supers贸nico. Esta ser谩 nuestra primera misi贸n en grupo. Bajo mis 贸rdenes tengo a un grupo escogido por el alto mando, y yo soy el responsable de organizarlo. Para esta primera misi贸n he elegido a los hombres mejor preparados f铆sica y an铆micamente.

– Teniente, nos encontramos a menos de una hora de nuestro objetivo.

– Gracias, Jenny.

– Bien grupo, revisamos de nuevo el plan. Entramos, sacamos los rehenes y aseguramos el puesto militar. 驴Todo claro?

– Alto y claro, teniente.- dice Pulse.

– Pues, quiero que todos se ci帽a al plan, no quiero nada de excesos, ni de h茅roes. Entendido Haha.- 茅l se limita a asentir con la mirada. Y despu茅s de repartir las 贸rdenes, el resto del vuelo se realiza en el m谩s de los completos silencios.

– Teniente, estamos sobre el objetivo.- nos informa Jenny.

– Recibido. Jenny rec贸genos dentro de cuatro horas en el punto de encuentro.

– Roger Teniente.

– Bueno chicos hora de saltar.- digo se帽alando a la escotilla reci茅n abierta.

Uno a uno todos van saltando, tras Blind es mi turno.

– Jona, buena suerte.- me dice Jenny instantes antes de saltar.

Son las 10:00 horas, todo va seg煤n lo previsto. Blind y Pulse van delante, explorando el terreno. El lugar a煤n siendo un puesto fronterizo es grande e impresionante. Me pregunto como pudieron tomarlo los comandos ters. Asaltamos con algo de dificultad los muros, a simple vista parece que no est谩n muy vigilados. A煤n cuando llegamos a tocar el suelo no nos tropezamos con nadie, siempre hab铆a escuchado alabanzas sobre lo profesionales que eran las fuerzas de elites del Imperio, y ahora me pregunto si s贸lo eran rumores o nos estamos metiendo de cabeza en la boca del lobo.

Blind y Pulse tienen como misi贸n introducirse con sigilo e intentar de sacar a los rehenes del fregado. Delta, con Haha y yo debemos llegar hasta el interior del puesto. Hay un silencio mortal, mientras nos desplazamos por el complejo, pero Haha lo rompe al encontrarnos con los primeros soldados. Los derriba con rapidez y continuamos, antes de atraer m谩s atenci贸n de la debida. O eso cre铆amos, en medio del patio tropezamos con un segundo grupo de soldados. Est谩 claro que vienen a por nosotros. Pero una cosa es segura estos idiotas son historia. Haha no dice palabra. No tiene por que, deja que sus armas hablen por 茅l, dejando tras de s铆 abundantes cuerpos ca铆dos. Cuando acaba el tiroteo, cuento doce bajas, no est谩 mal para el primer d铆a. Delta sugiere que continuemos, y continuamos. Pero de repente, antes de tener tiempo para reaccionar, estamos rodeados por media docena de soldados apunt谩ndonos con toda su artiller铆a.

– Se帽ores, soy el comandante Mint. Hab茅is cometido un lamentable error al asaltar este puesto. Normalmente, os pedir铆a que soltaran las armas y os retendr铆amos para ser interrogados, pero, en las actuales circunstancias, me temo que renunciar茅 al decoro y simplemente nos libraremos de inmediato de vosotros. 驴Cabo?

Mint r铆e con aspereza, mientras sus secuaces nos apuntan a nosotros. Son m谩s o menos una media docena, ahora si que la hemos cagado. En estos momentos es cuando m谩s desea uno que aparezca la caballer铆a.

Pickle, desde la azotea del edificio principal, dispara las cargas situadas en el per铆metro de la fortaleza. El resultado es bueno, ha creado confusi贸n entre los soldados. Haha, lo aprovecha para eliminar al soldado m谩s cercano a 茅l, tan s贸lo con sus manos. Despu茅s de esto llegan explosiones m谩s pr贸ximas a nosotros, tanto que las cargas de Pickle eliminan a la mayor铆a de los soldados reunidos en el patio. Pese a ello, Mint, consigue escapar. Nosotros continuamos con nuestra parte del plan, espero que a Blind y Pulse le vaya seg煤n lo planeado.

– Vamos, Blind, mu茅vete, hay que encontrar a esos rehenes, y nos estamos quedando sin tiempo.- mientras ellos avanzaban por los t煤neles subterr谩neos buscando el lugar en donde se encuentran recluidos los rehenes.

– Joder, Blind, que no tenemos toda la noche.

– Pulse, no sabia que esas palabras saliera de una boca como la tuya.

– Muy bien, tienes mi silencio, a ver que haces con tu o铆do.

Todo el corredor fue inundado por un mortal silencio. Pulse observaba detenidamente el rostro de Blind, esperando alguna se帽al por parte de este. Por fin Blind rompi贸 el silencio.

– Est谩n el final del corredor, en un calabozo a la derecha.

– Pues a qu茅 esperamos, cuanto antes saquemos a nuestros muchachos antes podemos volver a casa, tengo ganas de probar mi cama.

– Pues t煤 lo has dicho. Demuestra de lo que eres capaz.

– Observa y aprende.

Pulse se acerc贸 hasta la puerta, una vez all铆, hace aquello que solo ella es capaz de hacer. Concentr谩ndose en su capacidad innata consigue entrar en la mente de uno de los guardias situados al otro extremo de la puerta. Oblig谩ndole a que abra la puerta para que ellos puedan entrar, aunque intenta resistirse su mente no es lo suficientemente fuerte.

Blind no puede observar, 茅l es ciego de nacimiento. La tecnolog铆a le a dotado con un visor calor铆fico conectado por implantes a su cerebro y a las retinas oculares, y por medio de esta tecnolog铆a puede ver como se abre la puerta. Seguidamente los dos disparan contra el involuntario colaborador y entrando con cautela eliminan al resto de los hombres del imperio que custodiaban a los prisioneros soldados del cuartel.

Pulse permanece de pie, orgullosa del trabajo que ha realizado aunque su cabeza esta a punto de estallar debido a la tensi贸n. A sus pies yac铆an tres soldados, los tres muertos entre charcos de sangre.

– Pensaba que al menos me divertir铆a un poco. No s茅 t煤, pero yo me estoy aburriendo.- dice por fin Pulse entre risas intentado evitar la tensi贸n del interior de su cabeza.

– Si nos damos algo de prisa, podremos salir antes de aqu铆. Quiz谩 ah铆 fueran necesiten nuestra ayuda.

Por nuestra parte, nos movemos con rapidez, Pickle desde lo alto nos cubre con su cargas explosivas, mientras avanzamos hac铆a las instalaciones principales. La resistencia se hace m谩s dura a cada metro que avanzamos, nuestra esperanza para recuperar el puesto depende de Blind y Pulse. Los soldados ters son duros luchadores, adem谩s, est谩n muy bien entrenados. Yo no he creado un grupo de choque, se supon铆a que era un grupo encargado de operaciones de Inteligencia. El grupo no est谩 entrenado para enfrentamientos cuerpo a cuerpo, espero no lamentar esto el resto de mi vida.

Pulse y Blind han armados a los reci茅n liberados soldados, estos entran en el patio, con claro deseo de venganza. Este nuevo elemento en la partida hace inclinarse la balanza a nuestro favor. Las tropas ters retroceden a causa de la reciente avalancha de fuego cruzado, es en el caos creado cuando aprovecho para reunir al grupo e intentar la 煤ltima fase del plan.

Mientras los soldados confederacionales supervivientes del puesto fronterizo arremeten contra las tropas ters que se baten en retirada, nosotros entramos en la instalaci贸n principal con un 煤nico objetivo, estamos buscando a los mandos del comando, y sobre todo a ese pretencioso Mint.

Despu茅s de todo no tenemos que buscar mucho, pues es el propio Mint, qui茅n se presenta a nosotros, acompa帽ados por una veintena de hombres. Haha y Pulse hacen r谩pido su trabajo, causan numerosas bajas entre los hombres de Mint.

– Eh, Delta, a las siete en punto y dispara r谩pido.- dice de pronto Blind.

Delta reacciona nada m谩s escuchar la voz de Blind, se gira y dispara. Como consecuencia derriba a uno de los soldados ters que agazapado esperaba sorprendernos, pero con Blind, eso es bastante dif铆cil.

– Gracias, Blind, 驴c贸mo sab铆as que estaba ah铆?- pregunta Delta, con serias dudas.

– Lo hab铆a o铆do.

Los disparos son selectivos, ordeno a mis hombres que tan solo disparen a los soldados. El coronel Mint, es m铆o.

Las armas dejan de disparar, y Mint est谩 rodeados por mis hombres. El tan solo tiene en su mano derecha un revolver que apunta directamente a m铆. Es entonces cuando me adelanto al resto y miro fijamente a los ojos del coronel.

– Coronel, r铆ndase y rinda a sus hombres.

El coronel me mira, pero no dice nada, me mira fijamente a los ojos. Es entonces cuando deja de apuntarme con su pistola, sube el revolver hasta coloc谩rselo en la sien derecha.

– No haga eso coronel.

Me mira pero continua sin decir nada, tan s贸lo retira el percutor. Est谩 dispuesto a volarse la cabeza.

– 隆Muy usted gana!- digo arrojando al suelo mi arma.- Usted contra m铆, los dos solos, como anta帽o.

Todos se sorprenden de mi actitud, Mint el que m谩s. Baja el rev贸lver y me mira con incredulidad. Delta intenta detenerme, sabe que no deber铆a de hacer esto, pero quiero ser yo quien venza al coronel.

– Blind, dale t煤 katana al coronel. Es una orden.

Blind la cumple, esperaba que no lo hiciera. El coronel acepta la espada y suelta el rev贸lver. 脡l se cuadra para el combate, mis hombres se alejan, en silencio, dejando mayor espacio para la lucha.

Yo por mi parte lucho sin armas. El coronel lo toma como una ventaja para 茅l, yo no lo considero as铆. Tan s贸lo tengo que concentrarme, me concentro, todos mis m煤sculos est谩n en tensi贸n. Es entonces cuando lo siento, siento como mis antebrazos aumentan de tama帽o, mis manos y mis dedos. Comienzas a emitir un brillo resplandeciente, y poco a poco voy sintiendo como mi piel, y mi carne, se transmutan. Ahora son energ铆a pura, t茅cnicamente est谩n cargados de bioenerg铆a de impulsos, es una capacidad gen茅tica especial que poseo, tan s贸lo con ello me enfrento al coronel.

脡l ataca con fuerza, confiando que en un solo ataque saldr谩 victorioso. Cuando detengo su golpe con mi antebrazo queda totalmente sorprendido. Seguidamente aprovechando esta ventaja, le golpeo con mi pu帽o derecho en pleno rostro, con todas mis fuerzas. Dejo que la descarga energ茅tica haga el resto, los impulsos noquean al coronel. Que cae en redondo al suelo totalmente inconsciente, con la cara sangrante y una expresi贸n de incredulidad en el rostro.

– Recogedlo y entregadlo a los mandos del campo.

– A mandar jefe.- r铆e Pulse mientras corre hac铆a el cuerpo.

– En diez minutos tenemos que estar en el punto de recogida, as铆 que daos prisa.- les digo antes de salir del lugar.

– Eh, teniente.

– 驴Qu茅 ocurre, Delta?

– Bueno se帽or, tan s贸lo decirle que me siento orgulloso de estar en su equipo.- dice como si le costase decir las palabras.

– Yo tambi茅n estoy orgulloso de que form茅is parte de 茅l.

Minutos despu茅s, en el lugar de recogida. El avi贸n acaba de aterrizar y Jenny nos recibe con una de esas grandes sonrisas que ella pone. Una vez que todos han subido al p谩jaro, me dice:

– Me alegro de verte de nuevo, Jona.

– Parece como si no supieras que volver铆a.

– Tan s贸lo estaba preocupada por ti.

                                  Publicado el 15 de febrero de 2004 en WormHole CiFi.com
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WormJammers: El por qu茅 de las cosas

WormJammers: El por qu茅 de las cosas.

Un nuevo d铆a daba comienzo, para Cryw no era m谩s que otro d铆a en su existencia. Un d铆a, que como anteriores, no sabr铆a aprovechar, no desear铆a vivirlo. Pues la vida para 茅l era una continua ni帽ez, un nuevo renacer a cada d铆a. Y cada d铆a que pasaba era un paso m谩s en ese c铆rculo vicioso en el que se hab铆a convertido la vida para Cryw.

Al abrir los ojos se encontraba en la oscura habitaci贸n en donde viv铆a, una m铆sera habitaci贸n de unos pocos metros cuadrados que para Cryw le eran m谩s que suficientes. La habitaci贸n completamente sumida en sombras lo acog铆a cada ma帽ana, y desde que se despertaba hasta que por fin se decid铆a por hacer algo, se pod铆a pasar horas y horas pensando. Por su vieja mente pasaban numerosas ideas, pero en lo que principalmente se debat铆a era en que estado iba abandonar su lecho. Pero aquel d铆a, a diferencia de los anteriores, no cont贸 con un elemento inesperado en la que era la ecuaci贸n de cada d铆a.

La pesada puerta de la habitaci贸n cedi贸 bajo el fuerte golpe que le propin贸 con una pierna izquierda. La puerta hizo su recorrido hasta estallar contra el muro, astill谩ndose en mil y un pedazos. Cryw no tuvo m谩s remedio que mirar hac铆a la entrada, al mismo tiempo que su cuerpo que pon铆a en guardia, sintiendo como sus tejidos se alineaban en conjunci贸n perfecta en su propio ser.

Ante 茅l, ocupando la totalidad del marco de la puerta, se hallaba un hombre alto y robusto por igual. Su cabeza sobrepasaba el marco, por ello en el momento en que avanz贸 un paso hac铆a la habitaci贸n tuvo agachar la cabeza. La luz entrante imped铆a la perfecta definici贸n del rostro del extra帽o, pero los motivos al entrar de aquella manera, no eran muy dif铆ciles de adivinar.

Sin que a Cryw le diera tiempo a reaccionar, aquel gigantesco hombre se dirigi贸 a Cryw con voz fuerte, profunda y cargada de un odio seco:

– Acata mis 贸rdenes sin resistencia.

Cryw no pod铆a reaccionar, aquel hombre estaba a menos de dos pasos de 鈥歭, como si de una monta帽a se tratase, por un momento no se atrevi贸 a realizar gesto alguno, solo con su mirada buscaba algo, que en aquel momento se le antojaba de vital importancia.

Su mirada se fij贸 en dos barras de metal, de no m谩s de veinte cent铆metros de largo cada unas, pero de gran grosor, fabricadas en un material plateado brillante. Estas barras se encontraban en un banco a pocos pasos del camastro donde 茅l se encontraba. Volvi贸 la mirada hac铆a su atacante, los ojos de este brillaban de una forma muy extra帽a, como de un color rojizo cargado de odio. Cryw recorri贸 la habitaci贸n con la mirada hasta la barras de metal, los vivos ojos del reci茅n llegado siguieron a los ojos de Cryw. A la misma vez que este alargaba el cuerpo para llegar hac铆a las barras, el atacante levant贸 su fornido brazo derecho se帽alando a Cryw.

A la velocidad de un pensamiento, sin que Cryw descubriera que, y antes de que este llegase a las armas algo le golpe贸. De la palma de la mano, como si de una serpiente se trata, dos cadenas de fr铆o metal, cubiertas de la propia sangre de su due帽o se alargaron hacia Cryw. Eslab贸n a eslab贸n fueron saliendo de la carne de la palma de la mano, como instantes antes hab铆a aparecido al exterior de la parte superior del antebrazo y de similar manera a como emergi贸 a la superficie de entre la carne del antebrazo volvi贸 a sumergirse en la carne que rodeaba a la mu帽eca. Como si de un gusano entre la tierra se tratara, recorr铆a en interior de la carne hasta aparecer por la palma de la mano. Esta doble cadena surc贸 el aire tan velozmente como el pensamiento cruza la mente, como si de un rel谩mpago se tratase. Las dos gruesas picas, puntiagudas, que ten铆a en su extremo cruzaron el aire tan fr铆amente como entraron en la carne de Cryw. Se clavaron a la altura del coraz贸n. De la poderosa fuerza que la mov铆an, el cuerpo inerte de Cryw fue arrojado contra la pared, como un fr铆o trozo de carne muerta. La fuerza de la doble cadena era tanta que incluso el grueso muro no pudo impedir su avance, destroz谩ndolo en mil grietas. Entonces la doble cadena se detuvo en seco, tan s煤bitamente como hab铆a empezado a moverse, lo que hacia menos de un segundo hab铆a estado totalmente tensado ahora no era m谩s que un fl谩cido trozo de metal cubierto tanto de sangre como de un l铆quido viscoso plateado.

芦Un pozo tan oscuro como la noche se abre ante m铆, tan profundo que no llegas a ver el fondo, ni tan siquiera puedes ver la luz de la entrada. As铆 es mi vida, caer por un pozo. Lo peor de todo es que tengo que vivir, llevo tanto tiempo viviendo que he olvidado el momento en que empec茅鈥 en todo esto. No pertenezco a este mundo, quiz谩 s nunca pertenec铆, pero no lo recuerdo. Solo s茅 que permanezco en pie mientras los dem谩s caen unos tras otros, y eso me hace pensar, me hacer sentirme fuera de aqu铆, pregunt谩ndome por qu茅 raz贸n permanezco en este mundo. Intento buscar un por qu茅.

芦驴Por qu茅?… 隆驴Por qu茅?!禄

El cuerpo de Cryw estaba pegado a la pared, no hab铆a se帽al alguna de que a煤n pudiera conservar ni un atisbo de vida. En su pecho desnudo dos amplios agujeros, atravesados por la gruesa cadena, se帽alaba el lugar por donde esta hab铆a entrado.

La cadena volvi贸 a tensarse, volv铆a en moverse pero en este caso en sentido contrario al anterior, se deslizaba a trav茅s del muro hac铆a el cuerpo de Cryw, y de este ca铆a por el suelo a la vez que el brazo derecho de aquel hombre descend铆a hasta unirse a cuerpo. Durante todo este movimiento la cadena continuaba saliendo de la palma de la mano, sin que su due帽o hiciera mueca alguna de dolor.

– Venga. – susurro para s铆 mismo.

– Venga. – alz贸 algo m谩s la voz.

-隆Venga!

隆Lev谩ntate maldito!

– Eras t煤, no pod铆a haberme equivocado, 茅l nunca se hubiera equivocado.

– 隆Lev谩ntate! – lanz贸 al aire con un grito de rabia. Como si aquellas palabras tuvieran un poder oculto, como si indujesen un ansia de vida, los ojos de Cryw. Mirando fijamente a los ojos de aquel hombre, mirando aquellos ojos casta帽os que recobraba la ilusi贸n a la vez que Cryw iba recobrando la movilidad, la vida. Pues intent贸 levantarse, con gran esfuerzo por su parte pudo volver a incorporarse. Continuaba mirando fijamente los ojos de aquel hombre, interrogando por una simple cuesti贸n.

– 驴Por qu茅 me atacas, que te hecho? – pregunt贸 a la vez que terminaba de incorporarse con la voz rasgada.

– 驴Es que debe haber alguna raz贸n para 茅l porque de las cosas? 驴Es que no se pueden realizar sin m谩s, sin preguntas, sin intentar comprender por qu茅? –

– Maldito seas -, le contradijo severamente – Hay una pregunta que siempre machaca mi mente, y es: 驴Por qu茅 est谩 el mundo lleno de idiotas como t煤?

– Mala suerte, creo que hoy no tendr谩s la respuesta. – le respondi贸 ir贸nicamente mientras llevaba su brazo derecho hasta su costado izquierdo.

Sin que a Cryw le diera tiempo reaccionar, aquel extra帽o hombre dio un fuerte mandoble con su brazo derecho, y como si la cadena fuese parte de 鈥歭, hizo esta el mismo recorrido, golpeando el pecho de Cryw con tal virulencia que lo seccion贸 de igual forma que lo hiciera una espada. Pero la cadena no se detuvo ah铆 sino que con una fuerza casi incontenible golpe贸 el muro tras el cuerpo de Cryw, haci茅ndolo caer por completo. Piedra a piedra, aquel muro quedo convertido en una monta帽a de escombros. Al faltar parte del apoyo la pr谩ctica totalidad del techo cay贸 hac铆a el suelo cubriendo por entero los restos diseccionados de Cryw.

La cadena ya sin fuerza cay贸 inerte sobre aquellos escombros mientras su due帽o buscaba con la mirada los restos de Cryw. De similar manera a como apareci贸, la cadena fue introduci茅ndose en el brazo del hombre hasta que finalmente solo sobresali贸 las dos picas de los extremos por la palma de la mano.

– S茅 que puedes levantarte, se que no puedes morir, 隆no debes! – hizo una pausa un instante, mientras volv铆a a examinar los escombros.

– Lev谩ntate 谩lzate de entre los d茅biles y mortales, 煤nete a los que como t煤 poseen el verdadero poder, el 煤nico poder como para liderar a los mortales. – volvi贸 a decir al aire, pues nadie se encontraba cerca como para o铆r sus voces.

– No s茅 qui茅nes poseen ese verdadero poder del que hablas, solo s茅 que has agotado mi paciencia. Si quieres lucha, la tendr谩s. – dijo una voz, casi ahogada pero con gran fuerza.

De entre los escombros se alz贸 un una figura gelatinosa, deformada, sin rasgo alguno que la identificase. Una figura en constante movimiento, agit谩ndose de forma incontrolada, como si no fuera m谩s que una masa de barro, barro plateado en constante fluctuaci贸n. Ante la mirada de su atacante aquella masa acuosa plateada iba adoptando cada vez una figura m谩s definida. Una figura de aspecto humanoide, aquel l铆quido plateado poco a poco iba d谩ndole forma a lo que ser铆a un hombre. Tanto brazos como piernas se separaban de resto, form谩ndose como la constituci贸n de un hombre, desarrollando unos abultados m煤sculos. Seguidamente se fue definiendo el t贸rax al igual que la cabeza se redondeaba cada vez m谩s. Aquella masa viscosa y acuosa formaba por completo la figura de un hombre, aunque de piel plateada, medir铆a casi tan alto como su rival y en anchura de espaldas podr铆a decirse que lo superaba.

Lo 煤nico que no lo hac铆a asemejarse a un hombre era un rostro con unos rasgos totalmente desfigurados y la piel plateada. Pero en los instantes siguientes a la transformaci贸n, el rostro se moldeaba como si manos invisibles lo trabajasen, poco a poco se fueron definiendo tanto la boca como las cuencas oculares, poco despu茅s aparecieron la nariz, mejillas y las orejas. Por fin un rostro apareci贸 en la cabeza, era un rostro de un hombre joven pero robusto como era en realidad su cuerpo.

Del cr谩neo plateado liso en unos pocos segundos aparecieron unos cabellos largo y de un color negro intenso, este cabello call贸 por la espalda hasta casi tocar el final de la misma. El hombre permaneci贸 de pie casi sin inmutarse, observando como lo que en un principio era una masa viscosa deforme se fue transformando en el grueso y robusto hombre que ten铆a ante 茅l.

– Veo que estas desarrollando todo tu potencial. Quiz谩 ahora podamos a divertirnos. – le dijo mientras sonre铆a y alargaba en brazo derecho se帽alando hac铆a la figura recientemente formada.

Esta por su parte hab铆a cambiado el color de la piel as铆 como la textura, pues esta pas贸 del plateado viscoso del l铆quido al marr贸n rosado suave de la carne.

– Amigo creo que no reir谩s tanto cuando hallamos acabado. –

Entonces firme mirando hac铆a su atacante, que le se帽alaba con el mort铆fero brazo derecho, alz贸 ambos brazos hasta la altura del rostro para que su contrincante observara como los antebrazos recuperaban el color plateado. En estado acuoso se estiraron hasta sobrepasar los cincuenta cent铆metros, adoptando la forma de la hoja de una espada, afilada a ambos lados, de resistente metal.

Con un grito ahogado se abalanz贸 contra el hombre que ten铆a enfrente. Este pareci贸 no sorprenderse por la nueva transformaci贸n. Observando permaneci贸 mientras se abalanzaba contra 茅l, con las hojas afiladas brillando a la luz del temprano sol cortando el aire prepar谩ndose para saborear su carne.

Su brazo derecho continuaba se帽alando mientras su objetivo se abalanzaba contra 茅l, con un r谩pido pensamiento la cadena surco el aire, desde la palma de la mano hasta atravesar el grueso pecho de su atacante. La cadena al entrar en el cuerpo hizo que este se inclinase, la cabeza se agach贸 hasta casi bajar al pecho, mientras el cuerpo era despedido hac铆a atr谩s junto con la cadena que continuaba estir谩ndose. Tras el primer empuje consigui贸 mantener la verticalidad, los dos agujeros abiertos en su pecho se unieron hasta formar uno 煤nico, amplio, por el cual segu铆a atravesando la cadena. Casi de inmediato la hoja de su brazo derecho se transformo de nuevo en una mano que agarr贸 las dos cadenas en el mismo pu帽o. Con un movimiento lateral, abriendo gran parte de su pecho, consigui贸 dejar a su derecha la cadena, mientras su pecho volv铆a adoptar la anterior forma.

El due帽o de la cadena haciendo un gesto de tirar hac铆a 茅l intentaba recoger la cadena. Pero al observar a su rival, comprob贸 como la mano de 茅ste ya no sujetaba ambas cadenas sino que su mano se hab铆a convertido una con la cadena. Estaba sujetando la cadena, mejor a煤n su mano se hab铆a unido a la cadena, estaba absorbiendo, tenia a煤n capacidad para absorber. Su rival estaba a tan s贸lo tres pasos de 茅l. Atac贸, manteni茅ndose en equilibrio con su pierna derecha levanto su compa帽era para golpear, pero lo que un inici贸 parec铆a que iba a ser un golpe al aire se convirti贸 en un profundo corte en la pierna derecha de su rival. Hab铆a conseguido alargar la pierna hasta tocar a su rival, justo ante de golpearlo, como anteriormente hiciera con su mano derecha, la pierna se convirti贸 en una delgada y afilada hoja de metal que produjo un largo corte que sangraba abundantemente.

Al sentir el agudo dolor en su pierna derecha, con toda su voluntad consigui贸 mover de nuevo la cadena. Esta golpeo el pecho de quien la sujetaba, al estar este distra铆do no pudo esquivar el golpe. El fuerte golpe hizo que la cintura y pecho del hombre cedieran hacia atr谩s varios metros, trasform谩ndose la piel en el liquido plateado viscoso, tanto las piernas como el resto del t贸rax y la cabeza permanecieron en su lugar, alineadas una encima de la otra.

Se prepar贸 para lanzar un nuevo golpe contra su rival, que tras el golpe inicial a煤n no hab铆a conseguido recuperar su forma. La cadena vol贸 de izquierda a derecha, cortando el aire, con un zumbido seg煤n se iba desplazando en el vac铆o. Cuando la cadena estuvo a pocos mil铆metros de golpear el cuerpo del hombre, este se desplom贸 por completo. Pero no como si un hombre cayera sobre tierra, sino que la forma humana pas贸 a adoptar una forma acuosa similar a la que pose铆a ante de la primera transformaci贸n, y al igual que cae el agua al ser arrojada de un cubo con gran fuerza, de esta misma forma se dej贸 caer contra el suelo formando un amplio charco de agua plateada. Sin que al due帽o de la cadena le diera tiempo reaccionar, observ贸 como el charco se desplazaba a gran velocidad hac铆a 茅l. Cuando estuvo a menos de un paso de 茅l, el agua plateada del charco comenz贸 a alzarse, fue adoptando el t贸rax de un hombre a la vez que alzaba ambos brazos.

A la altura de la cintura de su rival lanz贸 hac铆a delante el brazo derecho. El hombre lo mir贸 con terror en los ojos. El brazo se fue acercando al estomago poco a poco, pero r pido como el rel谩mpago, a la vez que se iba acercando, el brazo se iba transformando en una brillante y puntiagudamente afilada cuchilla, que empez贸 a atravesar el estomago. Mil铆metro a mil铆metro se internaba en el intestino de su rival, en un 谩ngulo ascendente, romp铆a la columna vertebral apareciendo a med铆a espalda, abriendo la carne, forz谩ndola a abrirse, expulsando al exterior carne y sangre. Totalmente cubierta de sangre, mientras de su extremo goteaba, permaneci贸 la cuchilla apareciendo por la espalda del hombre. En el rostro del herido se reflejaban por igual dolor y terror, su boca permanec铆a abierta, expulsando sangre, que le ca铆a por la comisura de los labios, los ojos totalmente abiertos como si observasen m谩s all谩 de todas las cosa.

Por fin extrajo su brazo del estomago de aquel hombre, mientras el cuerpo ca铆a. 脡l fue recomponiendo su cuerpo hasta volver a ser el un hombre robusto y en mayor o menor medida normal. Con esta forma abandon贸 el lugar en ruina, en medio de un gran charco de sangre bermeja permanec铆a el cuerpo de su rival tendido. En su brazo derecho permanec铆a fuera la cadena, que estaba totalmente extendida e inerte a trav茅s de los escombros.

Mientras, en la lejan铆a, Cryw se marchaba sin mirar a atr谩s. La cadena volv铆a a serpentear.

Publicado originalmente el 18 de enero de 2004 en WormHole CiFi.com
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Las Cl铆nicas Negras

Las cl铆nicas negras de Koonlow Town son conocidas por todos los que frecuentan a menudo los bajos fondos de esta ciudad. Pistoleros a sueldo para la mafia, traficantes de 贸rganos y pr贸tesis cybernechtia, matones de guante blanco, mercenarios a sueldo de las grandes corporaciones; estos son sus principales clientes, pero aparte sus potenciales clientes, otros muchos vienen a estos locales. Matones de tres al cuarto en busca de reforzar sus habilidades violentas con la sustituci贸n de parte de tejido con piezas de tecnolog铆a cybernechtia, delincuentes en busca de una operaci贸n de cirug铆a que los haga completamente irreconocible para poder escapar de sus perseguidores, ya sean tanto los Cuerpos de Seguridad, como grupos mafiosos. En estas cl铆nicas se pueden encontrar servicios, que no estar谩n disponibles en un hospital confederacional, ni pagando. Estos ambulatorios ocultos, financiados por las mafias locales, son, sin duda, los mejores de toda la Confederaci贸n. Aunque las cl铆nicas negras ubicadas en las ciudades de la costa este del pa铆s, no tienen nada que envidiar a estas.

Algunos, a estas cl铆nicas, las llaman los fast-food de la medicina tecnol贸gica. Est谩n a la 煤ltima, tienen los 煤ltimos adelantos cibern茅ticos. En algunos hospitales no reconocer铆an un circuito quemando ni teni茅ndolo ante sus narices. La mejor parte de estas cl铆nicas negras, es la cybernechtia avanzada que s贸lo conocen unos cuantos, y mucho menos los que se pueden pagar el coste de las operaciones. En estos lugares, los mejores t茅cnicos en ordenadores, implantes y aleaciones aceptan clientes especiales en los que probar su m谩s moderno hardware.

Imagen 漏 Maciej Kuciara

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