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Retazos de historia: La Gran Esfinge

Retazos de historia: La Gran Esfinge
Foto de la Gran Esfinge a finales del siglo XIX Fue hecha de un globo de aire caliente cuando todavía estaba cubierta por arena.

La autoría de la Gran Esfinge de Guiza (Egipto) es incierta, aunque se le atribuye a dos faraones del Imperio Antiguo. La primera hipótesis sugiere que fue construida en tiempos del faraón Kefrén, y se basa en la similitud de estilos arquitectónicos entre este monumento, el complejo funerario que rodea a la segunda pirámide, la calzada y el Templo del Valle que también forma parte del conjunto construido por este monarca.

Retazos de historia: La Gran Esfinge
Una de las fotos más antiguas de la Gran Esfinge de 1880
Retazos de historia: La Gran Esfinge

La cara humana sobre el cuerpo de león de la esfinge correspondería entonces a la del Faraón Kefrén o tal vez a la de su padre, Khufu (Keops). En la Estela del Sueño (un muro de granito de 2,15 metros ubicado a los pies de la esfinge, en el que el faraón Tutmosis IV -1401 AC-1391 AC menciona que desenterró el monumento ya que, en un sueño, la esfinge le prometió el trono si la liberaba de las arenas del desierto) aparentemente se adjudica la autoría de la Esfinge a Kefrén, pero la evidencia no es concluyente, pues partes del texto se perdieron durante una re-excavación en 1925

Retazos de historia: La Gran Esfinge

Otros arqueólogos aseguran que la Esfinge ya existía en tiempos de Khufu (padre de Kefrén), basándose en pasajes escritos en algunas estelas desenterradas por los arqueólogos. Algunos eruditos, basándose en la orientación astronómica del monolito, creen que su antigüedad sería de unos 12 mil años, mientras que otros, basándose en la teoría del desgaste climático, proponen una edad de al menos seis milenios. Estos últimos científicos opinan que el estado de deterioro de la Esfinge no es compatible con su antigüedad oficial, pues lo consideran obra de lluvias torrenciales que no se producen en la meseta desde miles de años antes del Imperio antiguo.

Según un historiador árabe del siglo XV, la desaparición de la nariz de la Esfinge fue atribuida a Muhammad Sa’im al-Dahr, un fanático religioso Sufí, que, en 1378, al ver que los campesinos hacían ofrendas a la Esfinge para conseguir mejores cosechas, decidió dañar el monumento, destruyendo su nariz y parte de sus orejas, por lo que fue acusado de vandalismo y ejecutado.

Retazos de historia: La Gran Esfinge
La Gran Esfinge fotografiada alrededor del año 1920.

La esfinge permaneció durante muchos siglos prácticamente enterrada bajo la arena del desierto y sólo era visible su cabeza. En 1817 se realizó la primera excavación y se liberó la escultura hasta los hombros. En sucesivas excavaciones y restauraciones, llevadas a cabo durante casi dos siglos, la construcción ha quedado tal como la podemos admirar hoy en día. En uno de esos trabajos, precisamente, apareció enterrada a los pies de la esfinge una gran barba ceremonial. Los egiptólogos determinaron posteriormente que esa barba hallada era de la esfinge, aunque aclararon que no correspondía a la escultura original, sino que fue añadida siglos después como un atributo de poder 

El mito de Tartaria

Tartaria o Gran Tartaria (en latín: Tartaria Magna) es el nombre por el que se conocía en Europa, desde la Edad Media hasta el siglo XIX, a una gran extensión de tierra del centro y noreste de Asia que iba desde el mar Caspio y los montes Urales hasta el océano Pacífico y que estaba habitada por varios pueblos túrquicos y mongoles, a los que genéricamente llamaba «tártaros». Incluía lo que en la actualidad se conoce como Siberia, Extremo Oriente ruso, Turquestán (incluido el Turquestán Oriental), la Gran Mongolia, Manchuria y, ocasionalmente, el Tíbet.

En los mapas y textos europeos datados entre los siglos XVI y principios del XIX, Tartaria era el nombre genérico de los extensos territorios de Siberia y el Extremo Oriente ruso. Tomaba su nombre de los tártaros, nombre que se asignaba en Occidente a los pueblos mongoles. El término fue cayendo en desuso a medida que el Imperio ruso se expandía hacia el este y Siberia era más conocida en Europa.

Tartaria o Reino del Gran Khan
Tartaria o Reino del Gran Khan
Mapa de Tartaria dibujado por John Cary (1806) A New Map of Mongolian & Independent Tartary , From the Latest Authorities.
Mapa de Tartaria dibujado por John Cary (1806) A New Map of Mongolian & Independent Tartary , From the Latest Authorities.

El invento de la Gran Tartaria y el antiguo orden mundial

Tartaria o la Gran Tartaria habría sido una civilización perdida, un poderoso y extenso imperio que habría ocupado todo el norte de Asia hasta 1775, aproximadamente. Era como un Antiguo Orden Mundial, conocido como el «país más grande del mundo». Abarcó desde el territorio del mar Caspio y los montes Urales hasta las costas del océano Pacífico.

Mapa de la Gran Tartaria

La aparición en los libros de historia de referencia a esta nación, ocupando toda Siberia, ha llevado a mucha gente a pensar que, no sería una civilización perdida (totalmente), pero habría varios aspectos importantes que se dice que fueron suprimidos, como su carácter imperial e influencia sobre Europa y Asia. Tartaria aparece en varios mapas oficiales y publicaciones de antes del siglo XIX, pero posteriormente comienza a desaparecer de estos.

Pero, ¿realmente que es todo esto?

Esto corresponde a una conspiranoica que se extendió por por la red con el nombre de Tartaria, en torno a 2019. Esta nueva de conspiranoía nos habla del supuesto Imperio Tártaro y de Tartaria argumentando que se trataba de un gran imperio que existió, pero que, por extrañas razones, los libros de historia han decidido ignorar.

Pero esto no es todo, ya que la idea de la Gran Tartaria se retroalimenta de otra conspiranoía, asociada con otro «tema de moda» en la red esos años: la lluvia de barro (mud-flood) que afecto a grandes partes de la tierra, y que según afirman provocó el fin de la civilización tártara.

Si quieres descubrir más acerca de esta «verdad oculta», solamente tienes que poner en el buscador las palabras «Tartaria lluvia de barro» para ver toda las conjeturas y teorías.

La mayoría de gente que se ha sumado a este nuevo carro son terraplanistas consagrados. Los terraplanistas llevan muchos años hablando de lo mismo y este nuevo tema de Tartaria les vino como una nueva «prueba» de sus afirmaciones.

Unes la tierra plana, añades una inundación de barro a nivel mundial y una conspiración que ocultar pruebas y conocimiento, lo mezclas bien, y le pones un clickbait bonito. El resultado perfecto para conseguir miles de visitas y visualizaciones en video y redes sociales.


Hashima Island

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Explore Japan’s Abandoned “Battleship Island”

For more photos and videos from Hashima Island, explore the 端島 (軍艦島) Hashima (Gunkanzima) location page.

During Japan’s industrialization period in 1890, the company Mitsubishi purchased Hashima (端島), a small island off the southwestern coast of Japan, as a mining site for undersea coal repositories. As the industry expanded, the island’s population of workers and their families grew, leading Mitsubishi to create large concrete apartment blocks to house them. When viewed from afar, the silhouettes of the apartments on the island resemble a 1920s imperial battleship, earning Hashima its nickname, “Battleship Island” (軍艦島).

In the 1960s petroleum came to replace coal as a dominant fuel source in Japan, and in 1974 the mine was closed. With no industry to support it, the island was quickly abandoned and has remained that way ever since. The eerie atmosphere and well-preserved concrete structures continue to spark the imagination of photographers and filmmakers alike, most recently serving as the inspiration for the villain Silva’s island lair in the 2012 James Bond film, Skyfall.

Though travel to the island is largely restricted for safety reasons, a few intrepid Instagrammers have made the voyage to explore and document the forgotten city.