Mes: marzo 2015

Al Borde del Spoiler: El hombre anfibio (1961)

Al Borde del Spoiler: Aleksandr Románovich Beliáyev - El hombre anfibio
Al Borde del Spoiler: Aleksandr Románovich Beliáyev - El hombre anfibio
Al Borde del Spoiler: Aleksandr Románovich Beliáyev - El hombre anfibio
Al Borde del Spoiler: Aleksandr Románovich Beliáyev - El hombre anfibio
Al Borde del Spoiler: Aleksandr Románovich Beliáyev - El hombre anfibio

Al borde del Spoiler: El hombre anfibio

El melodrama “El Hombre Anfibio” (Человек-амфибия) (1961), filmado por los directores Vladimir Chebotarev y Gennady Kazansky en 1961, basado en la novela de Alexander Belyaev, que supuso la base de esta legendaria película.

La película nos emplaza a Buenos Aires (el rodaje se realizó en la bahía de Laspi, en Crimea). Un científico brillante salva la vida de un niño y le trasplanta las agallas. Ichthyander (Vladimir Korneev) puede vivir tanto en la tierra como debajo del agua.

Pasan los años y el niño se convierte en un hermoso joven, pero la existencia de un ser, mitad hombre mitad pez, no pasa desapercibida: los rumores sobre el demonio marino que habita en las aguas locales comienzan a expandirse por la ciudad. El empresario emprendedor Pedro Zurita (Mikhail Kozakov) decide atrapar a la extraña criatura y ganar dinero con ella. Mientras,  el «demonio del mar» (Ichthyander), vive tranquilamente en la casa de su padre adoptivo, evita a las personas y hace amistad con los delfines. La situación cambia cuando el joven salva a una hermosa chica  que está a punto de ahogarse (Anastasia Vertinskaya) y se enamora de ella sin remedio.

El autor de la novela, Aleksandr Románovich Beliáyev (Smolensk, 4 de marzo (jul.)/ 16 de marzo de 1884 (greg.) – Pushkin, 6 de enero de 1942) fue un escritor ruso de ciencia ficción.

Su trabajo durante los años 1920 y 1930 le valió muchos premios y la crítica lo llama aún hoy, el Julio Verne ruso. Este escritor soviético abarcó sin embargo una mayor variedad de temas, incluso aquéllos que Verne no consideraba científicos, como la telepatía y la levitación.

De niño se lastimó la columna vertebral al caer después de haber trepado a un tejado. En su veintena, a menudo convaleciente, leía a Julio Verne, H. G. Wells o Konstantín Tsiolkovski y empezó a escribir novelas.

Estudió derecho y música, fue director de un orfanato, músico de orquesta, escenógrafo, periodista, inspector de policía, bibliotecario, jefe del departamento jurídico de un ministerio. Y en 1925, decidió dedicarse enteramente a escribir. Toda la obra de Beliáyev es un ejemplo de seriedad y minuciosidad científicas, aunque de cuando en cuando asoma en él un notable poeta lírico.

En 1928 Alexander Belyáyev publicó la novela “El hombre anfibio”, la historia de Ijtiandre, un joven a quien siendo niño le trasplantaron las branquias de un tiburón. Según el argumento, Ijtiandre pasaba mucho tiempo en el mar con un fino traje ceñido al cuerpo, aletas, guantes y gafas de gruesos cristales. Hoy en día este equipo resultará familiar a todo aquel que se dedique al buceo, el surf o la caza submarina. Los trajes de buceo modernos de neopreno, parecidos a una segunda piel y que conservan la temperatura, empezaron a aparecer en los años 50 en EE UU. En 1962, los directores Vladimir Chebotaryov y Gennadi Kazansky rodaron una película homónima que obtuvo un gran éxito en la URSS.

A la edad de 32 años contrajo tuberculosis ósea, y tuvo que pasar seis años en cama. La enfermedad se agravó varias veces, y Beliáyev, al fin, no pudo sobrevivir a las penurias de la guerra, murió cerca de Leningrado durante el cerco nazi. Su esposa y su hija fueron llevadas por los nazis a Polonia.

Vademécum de Her Doktor: Karate Kimura 3 (Karate Rock) (1990)

Vademécum de Her Doktor: Karate Kimura 3 (Karate Rock) (1990)

El nombre verdadero de esta tercera entrega originalmente es “Karate Rock”, y no tienen nada que ver con la continuidad de la saga, aunque comparte director con algunas de las pelis anteriores, Fabrizio De Angelis bajo el de Larry Ludman. El cambio de título se debió para aprovechar el nombre de la saga, aunque en Italia ya existia un “Il ragazzo dal kimono d’oro 3″. Convirtiéndose en un explotation de un explotation.

Director: Fabrizio De Angelis

Nacionalidad: Italiana

“Karate Rock” se ha ganado un digno puesto en la lista de películas cuyas copias deben ser destruidas. Son 86 minutos de anticine acompañado de la peor música del programa “Puesta a punto” de Eva Nasarre. La historia es la de siempre: chico encuentra a chica, le aporrea el malo con sus secuaces, se encuentra a maestro oriental, recupera su dignidad batiendo en combate al villano y se queda con la chica. En este caso, a la chica (Nathalie Hendrix) le hacen el cansino truco de ponerle unas gafas para hacerla pasar por pardilla y camuflar que sin ellas podría ser portada del Playboy. Como innovación a los horribles peinados de las chicas de la saga Kimura, esta vez aparecen cabellos tratados con plancha, toda una revolución en esa época, pero en la misma línea hortera. Técnicamente “Karate Rock” es anticine, es una basura en lo que concierne fotografía, iluminación, coreografía de las peleas, interpretación, guión, técnicas narrativas… pura calidad Telenieve. Las escenas están compuestas con muy mal gusto, destacando negativamente las de la discoteca.
Esta película es la confirmación social de que si sabías karate y además bailar, no necesitabas nada más en la vida, las hembras acudirían a comerte el sargo crudo sin dudarlo.
En conclusión, probablemente la peor película del karatekidexplotiation, además de los combates más penosos de toda la historia del cine, no tiene ningún aspecto antológico salvo su eventual pertenencia a la saga Kimura.

Her Doktor