Cine y Televisión

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor

El resplandor (1980) Stanley Kubrick finaliza la película con la inquietante escena final, la cámara se aproxima lentamente a una fotografía del baile celebrado el 4 de julio de 1921 del Hotel Overlook. En el centro aparece Jack Torrance, interpretado por Jack Nicholson, sonriendo entre una multitud de asistentes.

Cuando Stanley Kubrick preparaba El resplandor a finales de los años setenta, necesitaba una imagen muy concreta para cerrar la película. En lugar de organizar una sesión fotográfica con actores y figurantes vestidos de época, Kubrick decidió partir de una fotografía histórica auténtica.

La imagen elegida mostraba a decenas de personas elegantemente vestidas durante un baile celebrado en Londres en los años veinte. Kubrick conocía bien el valor visual de las fotografías históricas y había trabajado extensamente con archivos iconográficos durante la preparación de sus películas. Una fotografía auténtica proporcionaba algo difícil de reproducir artificialmente: la disposición espontánea de los cuerpos, los rostros, la iluminación y, sobre todo, la textura visual de una verdadera fotografía social de comienzos del siglo XX.

Pero todavía faltaba un pequeño detalle había que introducir al actor Jack Nicholson en la composición de la fotografía. La transformación se realizó mediante un fotomontaje. El rostro original de uno de los asistentes fue sustituido por el de Jack Nicholson, mientras se conservó su cuerpo, su postura y prácticamente toda la composición histórica. También se modificaron determinados elementos de la imagen para integrarla en la ficción del Hotel Overlook y convertir aquella image de un baile real en el supuesto Overlook Hotel, July 4th Ball, 1921.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor
Overlook Hotel, July 4th Ball, 1921.
Imagen que aparece al final de la cinta de El Resplandor (1980) Stanley Kubrick

Durante décadas se desconoció el origen exacto de una célebre fotografía, se sabía que correspondía a un gran baile celebrado en Londres durante los años veinte. Se sabía que era una imagen auténtica de la época, pero habían desaparecido de su historia datos fundamentales: quiénes eran aquellas personas, dónde se había tomado y qué acontecimiento había reunido a aquella multitud ante la cámara.

Más de un siglo después, una investigación emprendida por Alasdair Spark, con la colaboración durante buena parte de la búsqueda de Aric Toler, periodista de Visual Investigations de The New York Times, consiguió reconstruir su procedencia.

La investigación comenzó intentando identificar al hombre situado en el centro de la fotografía. Los primeros resultados obtenidos mediante reconocimiento facial apuntaron hacia Santos Casani, un conocido bailarín, profesor de baile y empresario de la vida nocturna londinense de los años veinte y treinta. La investigación biográfica permitió descubrir que Casani había utilizado anteriormente el nombre de John Golman.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor
Patrons at a St. Valentine’s dance and ballroom dancing competition in the Empress Rooms at the Royal Palace Hotel, Kensington, London, 14th February 1921. In the foreground (centre) is South African ballroom dancing teacher Santos Casani (aka John Golman). (Photo by Morey/Topical Press Agency/Hulton Archive/Getty Images)

Mucho antes de convertirse en Santos Casani, el hombre que llegaría a ser uno de los personajes más reconocibles del mundo del baile londinense de entreguerras tuvo varios nombres y, en cierto modo, varias vidas. Nació el 14 de abril de 1893 como Joseph Zisling, en Baranavichy —entonces Baranowitz, dentro del Imperio ruso y actualmente en Bielorrusia—, en el seno de una familia judía encabezada por el rabino Zvi Menachem Zisling y Esther Kaplan. Uno de sus hermanos, Aharon Zisling, seguiría un camino completamente distinto y acabaría convirtiéndose décadas después en una figura importante del nacimiento del Estado de Israel y en su primer ministro de Agricultura. Joseph, sin embargo, abandonó muy joven Europa oriental y comenzó una existencia marcada desde el principio por los desplazamientos y los cambios de identidad.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor

Hacia 1908 o 1909, siendo todavía adolescente, fue enviado al Transvaal, en Sudáfrica, donde trabajó para un tío suyo que tenía un negocio de vinos y licores en Krugersdorp. Allí comenzó también la complicada historia de sus nombres.

En distintos documentos aparece como Joseph Goldman, Joe Goldman, John Goldman y finalmente John Golman. Estas variaciones no fueron un detalle menor: décadas más tarde, cuando solicitó la nacionalidad británica, las autoridades del Home Office tuvieron serias dificultades para reconstruir quién era exactamente aquel hombre que había vivido bajo diferentes identidades y ofrecía versiones contradictorias incluso sobre su propio lugar de nacimiento.

La guerra terminó por llevarlo hasta Gran Bretaña. Después de una primera experiencia militar en África austral, sirvió en las fuerzas británicas y acabó vinculado al Royal Flying Corps y posteriormente a la recién creada Royal Air Force bajo el nombre de John Golman. Su vida cambió radicalmente el 10 de octubre de 1919. Mientras estaba destinado en RAF Leuchars, en Escocia, sufrió un grave accidente aéreo.

Sobrevivió, pero padeció quemaduras y severas lesiones en la cabeza y el rostro, incluyendo fracturas craneales y nasales. Pasó aproximadamente un año entrando y saliendo de hospitales militares, especialmente RAF Finchley, y fue sometido a cirugía reconstructiva en una época en la que la reconstrucción facial moderna apenas comenzaba a desarrollarse como consecuencia de las terribles heridas producidas por la Primera Guerra Mundial.

Su nariz tuvo que ser reconstruida en gran medida y las lesiones dejaron señales permanentes en su rostro. Cuando abandonó el servicio activo a finales de 1920 recibió una pensión por discapacidad del 40 %. Tenía veintisiete años y debía reconstruir no solamente su apariencia, sino también su vida. Lo sorprendente es el camino que eligió: comenzó a practicar judo y se introdujo en el mundo del baile.

A finales de 1921 comenzó a utilizar profesionalmente un nombre mucho más teatral: Santos Casani. Todo indica que comprendió perfectamente algo esencial del mundo del espectáculo: un bailarín profesional necesitaba no solo saber bailar, sino construir un personaje reconocible. En 1925 terminó formalizando el cambio de nombre y John Golman fue desapareciendo progresivamente de la vida pública. Muy pronto se convirtió en un conocido profesor y bailarín de salón en Londres.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor
Santos Casani y Jose Lennard bailando Charleston.

Durante los años veinte Casani se convirtió en una figura cada vez más conocida del baile de salón británico. Su gran compañera artística fue Jose Lennard, con quien formó desde aproximadamente 1923 una pareja profesional especializada en exhibiciones y demostraciones. Ambos comprendieron muy pronto el enorme potencial de los nuevos medios de comunicación. No se limitaron a enseñar en academias: aparecieron ante las cámaras de los noticiarios cinematográficos enseñando al público los bailes que estaban de moda.

De todas sus acciones publicitarias, ninguna representa mejor su personalidad que la célebre exhibición en la que Casani y Lennard bailaron el Charleston sobre el techo de un taxi londinense en movimiento. La escena fue filmada y se convirtió en una de esas imágenes que todavía hoy aparecen ocasionalmente en documentales sobre los “felices años veinte”. El número tenía algo de clase de baile, algo de espectáculo circense y mucho de publicidad. Casani entendía perfectamente que para vender el baile había que convertirlo en noticia.

No era simplemente un bailarín extravagante. También fue un importante divulgador de la transformación que estaba experimentando el baile social británico. Publicó manuales destinados a enseñar a bailar sin necesidad de acudir constantemente a un profesor, entre ellos Casani’s Self-Tutor of Ballroom Dancing, publicado en 1927, y posteriormente Casani’s Home Teacher: Ballroom Dancing Made Easy, de 1936. Su actividad coincidió con una época en la que el baile de salón se estaba estandarizando y profesionalizando, mientras ritmos procedentes de Estados Unidos modificaban profundamente las costumbres de ocio europeas.

Casani convirtió progresivamente su nombre en una marca. Dirigió una importante escuela de baile, primero en Knightsbridge y después en Regent Street, una de las direcciones comerciales más prestigiosas de Londres. Su gran proyecto llegó en 1933 con la apertura del Casani Club, en Imperial House, Regent Street. No era únicamente una academia, sino un sofisticado espacio de ocio donde se mezclaban baile, música, restauración y vida social.

El club quedó relacionado con algunos nombres importantes de la música popular británica. Casani contrató al pianista y director de orquesta Charlie Kunz, cuya popularidad aumentó enormemente gracias, entre otras cosas, a las emisiones radiofónicas realizadas desde el establecimiento. Por aquel ambiente pasó también una jovencísima Vera Lynn, mucho antes de convertirse durante la Segunda Guerra Mundial en una de las voces más queridas de Gran Bretaña. Casani no era ya simplemente alguien que enseñaba pasos de baile: se había convertido en empresario, promotor y mediador entre músicos, bailarines, radio y público.

Pero su ambición empresarial terminó superando sus posibilidades económicas. Se involucró también en proyectos relacionados con Firbeck Hall, en Yorkshire, y la expansión de sus negocios acabó provocando graves dificultades financieras. En 1938 fue declarado en bancarrota. El hombre que había convertido su nombre en sinónimo de elegancia, baile y vida nocturna londinense había perdido buena parte de aquello que había construido.

Casani regresó al servicio militar durante la Segunda Guerra Mundial, esta vez en el Royal Army Service Corps. Su carrera militar resulta tan peculiar como el resto de su vida, porque terminó aplicando precisamente aquello que había aprendido en los salones de baile a una necesidad completamente diferente: mantener la moral de los soldados. Organizó actividades recreativas, bailes y espectáculos para las tropas y terminó destinado en India y el sudeste asiático. Una de las iniciativas asociadas a su trabajo fue el llamado Butlin Ballet, un conjunto de entretenimiento destinado a ofrecer espectáculos a los militares. Al finalizar su servicio había alcanzado el rango de teniente coronel, una transformación extraordinaria para alguien cuya imagen pública anterior había sido la de un extravagante maestro de Charleston.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor
Dance master Santos Casani (right), circa 1930. (Photo by Fox Photos/Hulton Archive/Getty Images)

Después de la guerra intentó trasladar aquella experiencia al mundo civil. Participó en proyectos relacionados con la rehabilitación y el ocio de los veteranos y colaboró durante un tiempo con el universo de los campamentos vacacionales de Billy Butlin, defendiendo la importancia del entretenimiento organizado y las actividades recreativas. Sin embargo, sus problemas económicos regresaron y en 1951 volvió a declararse en bancarrota.

Ese mismo año se casó con Joan Winifred Tilney, una mujer que también llevaba físicamente las consecuencias de la guerra: había perdido una pierna durante el Blitz. La pareja se hizo relativamente conocida en determinados círculos sociales londinenses durante los años cincuenta y sesenta y protagonizó algunas pequeñas historias recogidas por la prensa. Una de las más curiosas tenía como protagonista a su periquito, Poochi, que los acompañaba habitualmente. En 1961 la prensa llegó a publicar una historia sobre el ave bajo un título que podría traducirse como “Un martini para el periquito”, muestra del carácter excéntrico con el que la pareja era presentada en las páginas sociales.

También su relación con las autoridades británicas produjo episodios singulares. Casani había pasado gran parte de su vida reinventando su identidad y ofreciendo versiones poco consistentes sobre sus orígenes. Durante su proceso de naturalización afirmó haber nacido en Krugersdorp, Sudáfrica, algo que las propias autoridades sudafricanas negaron. El Home Office tuvo que investigar su pasado, sus distintos nombres y sus movimientos entre Rusia, África y Gran Bretaña. Finalmente obtuvo la ciudadanía británica en 1950, pero la cuestión de su lugar de nacimiento resultó suficientemente problemática como para que sus documentos oficiales evitaran consignarlo de manera convencional.

Santos Casani murió en Londres el 11 de septiembre de 1983, a los noventa años. Su esposa Joan murió seis años después. Para entonces, el mundo que lo había hecho famoso prácticamente había desaparecido. Los grandes salones de baile de entreguerras habían perdido su centralidad, el Casani Club pertenecía al pasado y su nombre era conocido principalmente por especialistas en la historia del baile y por aficionados a antiguas filmaciones británicas.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor
Kate Brenda Holberton, Lady Muir Mackenzie (centre) congratulates Anna Elizabeth Green (Mrs Neville Green, left) and her dance partner, professional dance teacher Santos Casani (aka John Golman), after they won a ballroom dancing competition at a St. Valentine’s dance held at the Empress Rooms at the Royal Palace Hotel, Kensington, London, 14th February 1921. On the right is dance teacher and competition organiser, Belle Harding. (Photo by Morey/Topical Press Agency/Hulton Archive/Getty Images)

Volviendo al tema de la historia de la fotografía, sin embargo, identificar al protagonista no resolvía el misterio principal. Durante meses se rastrearon hemerotecas y archivos fotográficos, se revisaron centenares de salones de baile, hoteles, teatros, restaurantes y locales relacionados con la trayectoria de Casani, pero ninguno coincidía con el escenario de la imagen. La búsqueda partía además de un problema inesperado: la fotografía nunca había sido publicada en la prensa de la época, por lo que no existía una noticia fácilmente localizable que permitiera relacionarla con un lugar y una fecha.

La pista decisiva apareció al reconstruir la propia historia material de la fotografía. El fotógrafo Murray Close recordó que la imagen procedía de la antigua Hulton Picture Library. Tras nuevas búsquedas, Matthew Butson, responsable de los archivos de Getty Images, localizó finalmente el 1 de abril de 2025 el negativo original sobre placa de vidrio.

La fotografía había sido hecha con negativo fotográfico sobre placa de vidrio, una tecnología habitual entre los fotógrafos profesionales y las grandes agencias de prensa de comienzos del siglo XX. Las placas de vidrio ofrecían negativos de extraordinaria definición, pero eran objetos físicos pesados, frágiles y difíciles de almacenar. Aquella placa pasó a formar parte de los archivos de la Topical Press Agency, una importante agencia fotográfica británica fundada a comienzos del siglo XX que documentó durante décadas acontecimientos políticos, conflictos, ceremonias, deportes, espectáculos y escenas de la vida cotidiana.

La conservación del negativo original acabaría vinculada a una de las mayores aventuras archivísticas de la historia de la fotografía británica: la formación del Hulton Picture Library. Su origen se encuentra en la revista ilustrada británica Picture Post, fundada en 1938. Durante sus años de existencia, la publicación reunió un enorme archivo fotográfico procedente tanto de sus propios reporteros como de colecciones y agencias anteriores.

Pese a que Picture Post dejó de publicarse en 1957, aquel inmenso patrimonio visual no desapareció. Durante las décadas siguientes se incorporaron numerosas colecciones históricas y fondos procedentes de agencias fotográficas. Entre aquellos materiales terminaron integrándose los negativos de la antigua Topical Press Agency. En 1996, Getty Images adquirió la colección Hulton, que posteriormente sería conocida como Hulton Archive, que inició un enorme proceso de catalogación, conservación y digitalización de sus fondos históricos.

El hallazgo de la placa permitió llegar hasta la documentación original de la agencia. El antiguo day book, el libro donde se registraban diariamente los trabajos realizados por los fotógrafos, conservaba la información que se había perdido durante más de un siglo. Gracias a ese registro pudo establecerse definitivamente que la fotografía había sido tomada el 14 de febrero de 1921 en los Empress Rooms del Royal Palace Hotel de Kensington, Londres, durante un baile de San Valentín y una competición de baile de salón. Aquella noche la Topical Press Agency realizó cuatro fotografías a cargo de un fotógrafo identificado como Morey.

El registro contenía además una sorpresa fundamental para entender por qué había resultado tan difícil reconstruir la historia. Santos Casani no aparecía con ese nombre, sino como Golman. En febrero de 1921 todavía era John Golman; aunque poco después comenzaría a utilizar profesionalmente el nombre de Santos Casani, no formalizaría legalmente el cambio hasta años más tarde. Buscar exclusivamente su nombre posterior había hecho prácticamente invisible su presencia en los documentos contemporáneos.

La investigación permitió también comprender detalles que habían permanecido ante nuestros ojos durante décadas. Los corazones que algunos asistentes llevan sobre la ropa, los adornos y otros elementos festivos responden precisamente a la celebración de San Valentín. Casani tampoco era todavía la celebridad en la que se convertiría posteriormente: había abandonado definitivamente el hospital apenas unos meses antes y comenzaba a abrirse camino en el mundo profesional del baile.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor
Two couples at a St. Valentine’s dance and ballroom dancing competition at the Empress Rooms at the Royal Palace Hotel, Kensington, London, 14th February 1921. (Photo by Morey/Topical Press Agency/Hulton Archive/Getty Images)

Más de un siglo después, la imagen conserva algo extraordinario: un instante de la vida nocturna londinense apenas tres años después del final de la Primera Guerra Mundial. Decenas de hombres y mujeres, vestidos para una ocasión especial, se agrupan ante la cámara. Algunos sonríen abiertamente, otros mantienen la compostura exigida por las fotografías formales de la época. En primera fila, un hombre extiende los brazos hacia sus compañeros mientras mira directamente al objetivo.

Pero para comprender realmente la imagen hay que regresar al Londres de 1921. La ciudad estaba saliendo de uno de los periodos más traumáticos de su historia reciente. La Primera Guerra Mundial había terminado en noviembre de 1918 dejando cientos de miles de británicos muertos, heridos o desaparecidos. A aquella tragedia se había sumado la pandemia de gripe de 1918-1920. Tras años de guerra, restricciones, pérdidas y duelo, la sociedad británica comenzó lentamente a recuperar sus espacios de ocio.

Los salones de baile volvieron a llenarse. La música, el baile y las reuniones sociales adquirieron una importancia extraordinaria en aquella nueva década. El jazz comenzaba a transformar la cultura popular europea y nuevas formas de bailar desafiaban progresivamente las rígidas convenciones sociales heredadas de la época victoriana y eduardiana. El baile se estaba convirtiendo en una expresión de modernidad.

Breve Historia Desconocida: La fotografía de El Resplandor
Couples at a St. Valentine’s dance and ballroom dancing competition at the Empress Rooms at the Royal Palace Hotel, Kensington, London, 14th February 1921. Among the group are Kate Brenda Holberton, Lady Muir Mackenzie (standing, centre, right) and members of the judging panel: writer on dancing Phillip John Sampey Richardson (Phillip J. S. Richardson, standing, third from left), actor, playwright and theatre impresario, George Grossmith Jr. (standing, centre, left), Francis Dudley Leigh, 3rd Baron Leigh (standing, fourth from right), actress and singer Heather Thatcher (seated far left) and dancer and choreographer Phyllis Bedells (seated, second from right). The competition was organized by dance teacher Belle Harding (seated, second from left). (Photo by Morey/Topical Press Agency/Hulton Archive/Getty Images)

Situados dentro del Royal Palace Hotel de Kensington, donde había amplios espacios destinados a bailes, banquetes, competiciones y acontecimientos sociales. El hotel, construido a finales del siglo XIX frente a Kensington Gardens, pertenecía a aquella generación de grandes establecimientos londinenses concebidos no solamente como lugares donde alojarse, sino también como centros de sociabilidad. El Royal Palace Hotel fue demolido a comienzos de la década de 1960 y el paisaje urbano de Kensington cambió profundamente. En el lugar donde se encontraba aquel complejo hotelero se levanta actualmente el Royal Garden Hotel.

Avatar de Charles A.R. Byrne

Obituario: Tony Stella

Antonio «Tony» Stella (Abril 12, 1954; Italia – Mayo 6, 2026) se convirtió en una de las figuras más reconocibles y admiradas del arte contemporáneo en la creación de pósteres cinematográficos gracias a una obra profundamente influenciada por el cine clásico, la ilustración tradicional y la nostalgia de la era del VHS.

La muerte de Tony Stella deja un vacío extraño y difícil de explicar en el cine contemporáneo. Mundialmente conocido, no era director, ni actor, ni productor. Sin embargo, para miles de aficionados, coleccionistas y amantes del celuloide, Stella había conseguido algo que muy pocos artistas modernos lograron: devolver a los carteles de cine la sensación de acontecimiento. Sus ilustraciones no eran simples materiales promocionales; eran puertas de entrada a una película, promesas visuales de violencia, aventura, misterio o melancolía. Cada trazo parecía pintado por alguien que todavía creía que el cine debía sentirse grande.

Stella construyó una reputación casi legendaria dentro del circuito cinéfilo internacional gracias a sus composiciones pintadas a mano, inspiradas en la era clásica del póster ilustrado. Mientras Hollywood abrazaba diseños digitales impersonales y montajes fotográficos repetitivos, él reivindicó la pintura, el dramatismo cromático y la composición clásica heredera de artistas como Drew Struzan y Robert McGinnis.

Su obra quedó ligada especialmente al rescate del cine de culto. Stella colaboró con editoras como Arrow Video, Severin y Vinegar Syndrome, responsables de restaurar clásicos olvidados del terror, el polar italiano, el cine de artes marciales y el spaghetti western. Entre sus trabajos más celebrados estuvieron las ilustraciones para ediciones de Hard Boiled, The Killer, Sorcerer, 3:10 to Yuma o las colecciones de cine policíaco italiano de los años setenta.

También dejó su huella en el universo de Indiana Jones, realizando ilustraciones promocionales que muchos aficionados consideraron más memorables que buena parte de la campaña oficial de la película.

Una de las grandes paradojas de Tony Stella era su condición casi fantasmal. Aunque su estilo era reconocible al instante, él evitaba exponerse públicamente. Muchos admiradores conocían sus pinceladas antes que su rostro. Apenas concedía entrevistas y rara vez se fotografiaba. Prefería que la atención recayera sobre la obra y no sobre la figura del artista. Esa actitud alimentó cierta aura de misterio alrededor de su persona, especialmente en redes sociales, donde comenzó a compartir ilustraciones en Tumblr, Twitter e Instagram mucho antes de convertirse en un nombre reverenciado dentro del coleccionismo cinematográfico.

Desde niño desarrolló una obsesión por las películas. Como muchos jóvenes de los años ochenta, creció entre las grandes salas de cine y el auge del formato VHS, experiencia que marcó profundamente su sensibilidad artística. Después de ver una película, sentía la necesidad de seguir habitando ese universo, por lo que comenzó a dibujar escenas y personajes, además de crear sus propias portadas para decorar su colección de videocassettes. Fue entonces cuando descubrió a artistas legendarios del cartel cinematográfico como Renato Casaro, cuya influencia sería fundamental en su estilo.

Su pasión por el cine era enciclopédica. En podcasts especializados podía hablar durante horas sobre películas japonesas de samuráis, thrillers italianos, westerns europeos o las aventuras clásicas de James Bond. Tenía una devoción particular por la etapa de Sean Connery como Bond, y quienes le conocieron recordaban que discutía sobre cine con la intensidad de alguien que todavía veía cada película como una experiencia transformadora.

Durante décadas trabajó en silencio, creando una enorme colección personal de más de 600 carteles pintados a mano que prácticamente nadie había visto. Todo cambió alrededor de 2013, cuando comenzó a publicar sus obras en redes sociales. La reacción fue inmediata: comunidades cinéfilas, podcasts especializados y coleccionistas comenzaron a difundir su trabajo hasta convertirlo en un fenómeno dentro del circuito del arte alternativo cinematográfico.

Ese reconocimiento le permitió participar en proyectos de alto perfil, incluyendo el póster del 50 aniversario de The Great Silence, dirigida por Sergio Corbucci, así como nuevas ediciones musicales y cinematográficas relacionadas con obras de William Friedkin.

También circulan numerosas anécdotas sobre su extrema dedicación al detalle. Algunos distribuidores afirmaban que Stella podía rehacer una composición entera simplemente porque consideraba que la inclinación de una pistola o la sombra sobre un rostro no transmitían correctamente “la energía” de la película. Justin LaLiberty, de Vinegar Syndrome, confesó que recibir un correo suyo era siempre emocionante porque sabía que encontraría una ilustración “capaz de venderte una película antes incluso de verla”.

Uno de los rasgos más distintivos de su trabajo era la libertad creativa con la que reinterpretaba películas clásicas. Sus diseños evitaban repetir elementos icónicos ya establecidos y preferían explorar emociones, personajes secundarios o aspectos menos evidentes de la narrativa. Stella solía regresar varias veces a una misma película a lo largo de los años, creando nuevas versiones conforme cambiaba su percepción de la obra.

Su proceso creativo era intuitivo y espontáneo. No realizaba bocetos previos y prefería trabajar directamente sobre la pintura, dejándose llevar por una escena, una iluminación o una emoción específica. Utilizaba acuarela, tinta e ink wash, técnicas que reforzaban el carácter artesanal de sus composiciones. Posteriormente incorporaba ajustes digitales mínimos, procurando nunca perder la textura y la sensación manual de la obra original.

Otra curiosidad que definía su personalidad era su rechazo frontal a la estética generada por inteligencia artificial y a la homogeneización visual del marketing moderno. Stella defendía la imperfección de la pintura manual, las texturas visibles y la composición artesanal como parte inseparable del lenguaje cinematográfico. Para muchos aficionados jóvenes, sus trabajos sirvieron como descubrimiento de toda una tradición perdida del cartelismo pintado.

Otra influencia esencial en su carrera fue el cine japonés. Stella señaló en varias ocasiones que su película favorita desde la infancia era Los Siete Samurais de Akira Kurosawa, obra que despertó en él una fascinación permanente por la estética japonesa, especialmente por la pintura a tinta y la caligrafía oriental. Esa sensibilidad puede apreciarse claramente en muchos de sus trabajos más minimalistas y expresivos.

Su fallecimiento provocó una oleada inmediata de homenajes en la comunidad cinéfila internacional. Artistas, coleccionistas y distribuidores coincidieron en la misma idea: Tony Stella había logrado recordar al público que un cartel podía ser una obra de arte por derecho propio.

Con él desaparece uno de los últimos grandes románticos del cine físico y del arte promocional entendido como creación auténtica. Pero quedan sus imágenes: héroes agotados bajo cielos rojos, detectives cubiertos de humo, pistoleros iluminados por neones sucios y rostros endurecidos por la violencia del celuloide. Carteles que no solo anunciaban películas. Las hacían parecer eternas.

Obituario: Tony Stella
Ichi the Killer (2001) Takashi Miike
Obituario: Tony Stella
Indiana Jones y el Templo Maldito (1984) Steven Spielberg
Obituario: Tony Stella
Obituario: Tony Stella
El Gran Silencio (1968) Sergio Corbucci
Obituario: Tony Stella
Taxi Driver (1976) Martin Scorsese
Obituario: Tony Stella
Logan (2017) James Manglod
Obituario: Tony Stella
Le Samouraï (1967) Jean-Pierre Melville
Obituario: Tony Stella
Por un puñado de dólares (1964) Sergio Leone
Obituario: Tony Stella
La strada (1954) Federico Fellini
Obituario: Tony Stella
Ran (1985) Akira Kurosawa
Obituario: Tony Stella
Hard Boiled (1992) John Woo
Obituario: Tony Stella
Godzilla vs. Destoroyah (1995) Takao Okawara
Obituario: Tony Stella
Seppuku (1962) Masaki Kobayashi
 
Obituario: Tony Stella
Puños de Furia (1972) Lo Wei
Obituario: Tony Stella
Bastard Swordsman (1983) Chun-Ku Lu
Obituario: Tony Stella
El Imperio Contrataca (1980) Irvin Keshner
Obituario: Tony Stella
Golpe en la Pequeña China (1986) John Carpenter
Obituario: Tony Stella
Conan el Bárbaro (1982) John Milius
Obituario: Tony Stella
A Better Tomorrow (1986) John Woo
Obituario: Tony Stella
Harry el Sucio (1971) Don Siegel
Obituario: Tony Stella
La Forma del Agua (2017) Guillermo del Toro
Obituario: Tony Stella
The Killer (1989) John Woo
Obituario: Tony Stella
Godzilla Minus One (2023) Takashi Yamazaki

Al Borde del Spoiler: Las eróticas aventuras de Don Quijote (1976)

The Amorous Adventures of Don Quixote and Sancho Panza (1976) Raphael Nussbaum una versión del clásico de Cervantes donde recrea la historia de Don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza, pero en tono jocoso y erótico. Algunas frases publicitarias que lanzaron la película en su estreno fueron las siguientes: «La llave de el paraiso…», «A la carga rocinante», «Su lanza era la más poderosa de La Mancha», «El último fandango en España», «La más original y erótica comedia del siglo»…

La producción erótica The Amorous Adventures of Don Quixote and Sancho Panza, de Raphael Nussbaum, convierte las andanzas del personaje en hazañas amatorias en un musical erótico. El producto, cuya escasa calidad deja indiferente a la crítica, cuenta entre sus intérpretes a Corey John Fisher (don Quijote), Hy Pyke (Sancho Panza), Shmuel Livneh, Adriana Van Hemert, Roberta Reeves y Sandy Carey. La cinta llega al público bajo el expresivo subtítulo When Sex Was A Knightly Affair.

Rodada en La Mancha, en los paisajes que una vez hubiera recorrido el propio Don Quijote. Cuenta con la participación de Patrice Rohmer, una actriz rubia muy radiante, bien formada y sexy que tuvo una carrera como actriz extremadamente fugaz, pero hizo todo lo posible para animar en gran medida el pequeño puñado de películas de autocine de los 70 que adornó con su presencia contagiosamente atractiva, enérgica y desinhibida.

Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)

Una cinta explotation softcore, de las que tanto proliferaron a comienzo de la década de los 90’s y que desparecieron con la llegada de la era de internet. The Bikini Carwash Company (1992) Ed Hansen, dirigida por quien fuera montador en 9 Semanas y media (1986) Adrian Lyne, que se hizo una carrera como director y guionistas de películas eróticas de bajo presupuesto. La película cuenta con un cameo de Jim Wyrnoski y fue el primer papel y primera desnudez profesional para Neriah Davis, quien se convirtió en la Playmate del Mes de Playboy en marzo de 1994 y en la primera finalista de Playmate por el 40 aniversario de Playmate.

Director: Ed Hansen

Nacionalidad: EEUU

Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)
Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)
Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)
Vademécum de Her Doktor: Tren de lavado Topless (1992)

Bueno… salvo por algún despelote gratuito, sin venir a cuento, la historia está bien enlazada y el director es capaz de mantener la tensión durante todo el metraje del film, para premiarnos con un desenlace final espectacular y lleno de giros dramáticos. A destacar el acierto en el casting del exhibicionista playero, y la interpretación de los amigos playeros de las musas. La banda sonora nos lleva a un viaje gum-pop gracias a una meticulosa selección de temas dinámicos con influencia de glam-metal de los ochenta. Con respecto a la fotografía, se agradece la inclusión de planos arriesgados y novedosos, en los que se incluyen hombros y medias espaldas de personajes fuera de contexto con el objetivo de dotar de un cierto realismo noir a la ya de por sí detallada narración. El mensaje de fondo cala hondamente en el espectador, invitándole a la reflexión sobre la renovación de los valores intrínsecos de los complejos personales expresado magistralmente con la puesta en escena de un tren de lavado.

Her Doktor

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala

Mi idea inicial era hacer un post ligero sobre los personajes de este universo y sus películas, pero a medida que he ido investigando he descubierto una intrahistoria muy interesante y que quizás deba presentar en varios capítulos, comenzamos desde el principio.

Quién no ha oído hablar del UCM o del UCDC, posiblemente son los más famosos y rentables franquicias cinematográficas proveniente desde mundo del cómic. Pues aquí voy a hablaron de otra franquicia de cómic no tan conocida, el Universo Cinematográfico Bumilangit, que tiene su origen en Indonesia.

Desde el éxito de las películas de Marvel, comenzaron a surgir los modelos de universos cinematográficos, idea donde las películas están directamente relacionadas entre sí, y en muchas ocasiones se suceden a modo de serial de un estreno a otro. Todas las compañía ambicionaban con tener su propio universo cinematográfico, algunas tuvieron más éxito, otras ninguno.

La gente olvida, o no conoce, que estos universos basado en universos de cómics, poseen una base detrás de años de publicaciones, de seguidores fieles durante años y de tramas e historias escritas por algunos de los mejores escritores de la cultura pop.

Fundada en 2003 en Indonesia, Bumilangit marca un hito en el renacimiento de las historias de cómics de superhéroes en Indonesia. Lo que diferencia a Bumilangit de otros intentos editoriales no es únicamente su capacidad de producir cómics, sino el hecho de haber reunido un catálogo inmenso de más de 1.200 personajes, nacidos a lo largo de sesenta años de publicaciones. Este acervo convierte a la editorial en la compañía de entretenimiento basada en personajes más importante de Asia, un verdadero archivo cultural donde se conservan historias que dialogan con el folclore, la política y la vida cotidiana del archipiélago.

Entre los mejores personajes de su catalogo se encuentran Si Buta dari Gua Hantu (El Guerrero Ciego), la propiedad intelectual número uno de Indonesia, y también Gundala, el superhéroe más popular del país. Sus personajes han aparecido en más de 200 títulos y lcomicbook, con 5 millones de ejemplares vendidos y 30 millones de lecturas, además de 13 películas y 21 episodios de series de televisión.

En un panorama global donde los superhéroes suelen hablar inglés y responder a arquetipos occidentales, Bumilangit ofrece una alternativa propia, profundamente enraizada en la identidad indonesia. Su propuesta no es solo entretenimiento: es también un acto de resistencia cultural, un recordatorio de que los héroes locales pueden competir en el mismo escenario que los íconos de Marvel o DC, pero con un sabor narrativo que les pertenece por derecho propio.

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala
Joko Anwar

A la cabeza de este universo cinematográfico se encuentra el director, gionista y productor Joko Anwar, considerado como uno de los renovadores de la cinematografía indonesia. Debutó con la comedia Joni’s Promise (2005) Joko Anwar, y pronto se aproximó al género fantástico en Kala (2007) Joko Anwar y The Forbidden Door (2009) Joko Anwar, o la serie Halfworlds (2015), que no dejaron a nadie indiferente. Posteriormente dirigió A Copy of My Mind (2015) Joko Anwar, película que compitió en los festivales de Venecia y Toronto. A medida que fue aumentando su prestigio, también filmó importantes éxitos de taquillas, Los hijos de Satan (Satan’s Slaves) (2017) Joko Anwar se convirtió en la película de terror indonesia de mayor recaudación de todos los tiempos, con críticas muy favorables de la prensa internacional.

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala
Gundala (2019) Joko Anwar

La primera película que forma este UCB fue Gundala (2019) Joko Anwar, película que el cineasta indonesio presentaba en 2020 al Festival de Toronto. La película de Anwar tuvo su premiere mundial en Midnight Madness, la sección donde ganó el Premio del Público la española El hoyo (2019) Galder Gaztelu-Urrutia, y tuvo muy buena acogida en el certamen canadiense, recibiendo críticas positivas del público por su originalidad y donde la crítica elogió la interpretación del actor Abimana Aryasatya, los efectos visuales y la dirección de Anwar, el cual se valió del cómic para reflejar el actual entorno sociopolítico de su país.

Gundala, es un personaje de cómics creado por Harya Suraminata (25 de diciembre de 1946 – 6 de noviembre de 2016), nacido con el nombre Isman Surasa Dharmaputra, sus padres se lo cambiaron porque solía enfermar con frecuencia. Creían que su hijo enfermaba debido a que su nombre era demasiado pesado. En el mundo del cómic, llegó a ser más conocido como Hasmi, mientras que sus amigos lo llamaban Nemo. Es uno de los autores de cómic más famosos de Indonesia, y los es en parte gracias a Gundala. Con el pseudónimo de Hasmi comenzó con Gundala en 1969, aunque ya había creado a otro personaje heroico el año anterior con Maza

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala
Hasmi

Hasmi siempre incorporó elementos locales en sus obras. Gundala Putra Petir, por ejemplo, se inspiró en la figura javanesa de Ki Ageng Selo, famoso por su poder de atrapar rayos. El traje de Gundala lo tomó de Flash Gordon. También incluyó a los conductores de becak de Malioboro y la atmósfera de Yogyakarta en sus cómics.

En estas historias, Sancaka es la verdadera identidad de Gundala, un brillante científico químico quien recibió el don de varios poderes de parte del Emperador Crons y el Maharajá Taifun, los cuales utiliza para erradicar el mal. El mayor enemigo de Gundala es Ghazul, quien dirige una organización criminal que controla el tráfico de drogas. Otros rivales son Bocah Atlantis, Doctor Setan, Ki Wilawuk, Pengkor y Xrephus. Gundala también tiene amigos: Godam, Aquanus, Maza, Tira, Merpati, Boga, Kalong y el Príncipe Mlaar. Juntos forman una liga de superhéroes llamada Tim Patriot.

El cómic inicial fue publicado en 1969 y se convirtió rápidamente en el favorito de los devotos fans. Desde su primera publicación hasta la última en 1982, Gundala fue distribuida en 23 cómics. En sus manos, los temas locales lograron competir con los cómics extranjeros que inundaban el mercado. Aunque también guardaba cierta frustración: no quedó ni un solo manuscrito original de las 23 historietas de Gundala Putra Petir. Todos se perdieron tras ser entregados a las editoriales.

Esto ha hecho muy difícil reeditar la serie. Las recientes reediciones se hicieron escaneando viejos ejemplares ya publicados. “Ahora me arrepiento de no haber recuperado los originales de la editorial. Ya no me es posible volver a dibujarlos”, se lamentaba el propio autor.

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala
Portada del Primer Número de Gundala

Durante cerca de dos décadas se estuvieron publicando sus cómics, incluyendo uno que demostraba el poder de los crossovers. Es decir, era el año 1971 y no era tan habitual que unos personajes se juntaran con otros, cuando no pertenecían a la misma editorial. Pero aquí que Hamsi decidió liarse la manta a la cabeza; Gundala también llegó a luchar intensamente contra Thor y otros superhéroes del mundo, incluidos Hulk, Spiderman, Silver Surfer y Ciclope. Este enfrentamiento tuvo lugar en la serie número 10, publicada en 1971, con el título (Choque de los Campeones del Mundo) Bentrok Jago-jago Dunia, donde se unía a los personajes de Marvel, un crossover como se hacían antes, sin papeleos de derechos ni licencias.

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala
Bentrok Jago-jago Dunia (1971)

Los cómics de Gundala eran muy queridos por muchos porque aunque había muchos elementos fantásticos en los libros, la historia era genuinamente indonesia. Tal era el éxito, que finalmente tuvo su película en 1981, en este caso se llamó como el cómic original, Gundala Putra Petir, (o Gundala, el hijo del rayo) (1981) Lilik Sudjio.

Pero a pesar de este relativo éxito, en 1982 decidieron dejar de sacar cómics. Las aventuras de Gundala culminaron en 1982 con el último libro, titulado «Carta desde el más allá». Para 1988 volvieron a intentar una actualización como tira en el Jawa Pos., pero su presencia no duró mucho.

Aunque su obra Gundala Putra Petir se convirtió en uno de los cómics locales más célebres en la historia del cómic indonesio, la vida Hasmi estuvo lejos de la prosperidad. Las regalías del cómic y de la película no lo hicieron rico. Hasmi estuvo activo en el cómic entre 1968 y 1995. El reconocimiento hacia los historietistas sigue siendo desalentador. El cómic aún no se valora como una obra de arte, por lo que el pago a dibujantes e ilustradores en Indonesia resulta relativamente bajo. Al alejarse del cómic, Hasmi canalizó su creatividad en el teatro y las artes escénicas. Escribió guiones y dirigió representaciones teatrales y de títeres.

Después de que Gundala Putera Petir fuera descontinuada, Hasmi cambió de carrera para convertirse en guionista, e incluso fue estrella invitada en telenovelas . Escribió varios guiones para películas , entre ellas Kelabang Sewu (1987) Imam TantowiLorong Sesat (Lorong Sesat ), Harta Karun Rawa Jagitan (1991) Lukmantoro D.S. y varias otras. También escribió activamente guiones para programas 
de ketoprak en TVRI Yogyakarta. Hasmi es también el escritor más prolífico de programas de televisión en el Teatro Stemka (Yogyakarta).

Universo Cinematográfico Bumilangit: Gundala

Aspect Ratios cinematográficos y esos rollos. TDC

Aspect Ratios cinematográficos y esos rollos. Fox y Codón, Críticos del Montón.

Desde el canal de YouTube de TDC (Tiempo de Culto) Fox y Codón, críticos del montón, os dan una turra, esto, una clase magistral de cine (magistral en el sentido del magisterio, no de que sea nada del otro mundo) sobre los aspect ratios o las proporciones de los diferentes formatos cinematográficos. ¡Disfruten!

Escucha TDC Podcast en ivoox: http://www.ivoox.com/podcast-tiempo-c…

Obituario: Gene Hackman

Obituario: Gene Hackman

Obituario de Gene Hackman: Un Legado Inolvidable en la Historia del Cine

Eugene Allen Hackman, conocido mundialmente como Gene Hackman, falleció el 17 de febrero de 2025 en su residencia de Santa Fe, Nuevo México, a la edad de 95 años. Su esposa, Betsy Arakawa, y uno de sus perros también fueron encontrados sin vida en el lugar. La noticia de su partida deja un vacío inmenso en el mundo del cine, donde Hackman se consolidó como uno de los actores más versátiles y respetados de su generación.

Nacido el 30 de enero de 1930 en San Bernardino, California, Hackman fue hijo de Eugene Ezra Hackman y Lyda Gray. Su infancia estuvo marcada por constantes mudanzas hasta establecerse en Danville, Illinois, en casa de su abuela materna. A los 13 años, sus padres se divorciaron, y poco después, su padre abandonó a la familia, un hecho que impactaría profundamente en la vida de Gene. A los 16 años, mintió sobre su edad para alistarse en los Marines, donde sirvió como operador de radio en China, Hawái y Japón durante tres años.

Obituario: Gene Hackman

Tras su servicio militar, Hackman exploró diversas ocupaciones antes de decidirse por la actuación. Estudió periodismo y televisión en la Universidad de Illinois, pero su pasión por el arte dramático lo llevó a inscribirse en la Pasadena Playhouse en Los Ángeles. Allí conoció a Dustin Hoffman, con quien formaría una amistad duradera. A pesar de ser considerados «los menos propensos al éxito» por sus instructores, ambos desafiaron las expectativas y se convirtieron en figuras icónicas de Hollywood.

El debut cinematográfico de Hackman se produjo con un pequeño papel en Mad Dog Coll (1961) Burt Balaban, aunque no fue acreditado. Su primer rol significativo llegó en Lilith (1964) Robert Rossen, compartiendo pantalla con Warren Beatty y Jean Seberg. Sin embargo, fue su interpretación de Buck Barrow en Bonnie and Clyde (1967) Arthur Penn, la que le valió su primera nominación al Óscar como Mejor Actor de Reparto, catapultándolo al reconocimiento internacional.

La década de 1970 fue especialmente prolífica para Hackman. En 1971, protagonizó The French Connection (1971) William Friedkin, interpretando al intrépido detective Jimmy «Popeye» Doyle, papel que le otorgó el Óscar al Mejor Actor. Este éxito consolidó su estatus en la industria cinematográfica.

Obituario: Gene Hackman

Posteriormente, trabajó en La aventura del Poseidón (1972) Ronald Neame, donde encarnó al Reverendo Frank Scott. En La conversación (1974) Francis Ford Coppola, dio vida a Harry Caul, un experto en vigilancia, en una actuación que él mismo consideró una de las mejores de su carrera. Otros títulos destacados de esta década incluyen Scarecrow (1973) Jerry Schatzberg, compartiendo protagonismo con Al Pacino, y Night Moves (1975) Arthur Penn, donde interpretó al detective privado Harry Moseby. Y quizás su papel más recordado de la década de los 80’s fuera su Lex Luthor en Superman (1978) Richard Donner.

Durante los años 80, Hackman continuó demostrando su versatilidad al asumir una amplia gama de personajes. En Under Fire (1983) Roger Spottiswoode, interpretó a Alex Grazier, un periodista en medio de conflictos políticos. En Hoosiers (1986) David Anspaugh, encarnó a Norman Dale, un entrenador de baloncesto en busca de redención, en una actuación que se convirtió en un clásico del cine deportivo. Ese mismo año, participó en Power (1986) Sidney Lumet, interpretando a Wilfred Buckley, un influyente consultor político.

Obituario: Gene Hackman

Uno de sus papeles más recordados de esta década fue el de Rupert Anderson en Mississippi Burning (1988) Alan Parker, donde interpretó a un agente del FBI investigando crímenes raciales en el sur de Estados Unidos, actuación que le valió una nominación al Óscar como Mejor Actor.

La década de 1990 trajo consigo más éxitos y reconocimientos para Hackman. En Unforgiven (1992) Clint Eastwood, interpretó al despiadado sheriff Little Bill Daggett, papel que le otorgó su segundo Óscar, esta vez como Mejor Actor de Reparto. Su capacidad para encarnar personajes complejos y moralmente ambiguos quedó nuevamente demostrada.

Otros trabajos destacados de esta década incluyen The Firm (1993) Sydney Pollack, donde actuó junto a Tom Cruise interpretando a Avery Tolar, un abogado con secretos oscuros; The Quick and the Dead (1995) Sam Raimi, donde encarnó al villano Herod; y Get Shorty (1995) Barry Sonnenfeld, donde dio vida a Harry Zimm, un productor de cine de serie B.

En los años 2000, Gene Hackman siguió deslumbrando con su talento en la gran pantalla. En The Royal Tenenbaums (2001) Wes Anderson, interpretó a Royal Tenenbaum, el patriarca de una familia de prodigios caídos en desgracia. Su actuación fue ampliamente elogiada, con una mezcla perfecta de humor y drama, lo que le valió un Globo de Oro como Mejor Actor en una Película de Comedia o Musical.

En Enemy of the State (1998) Tony Scott, aunque estrenada en la década anterior, Hackman tuvo un papel fundamental como Edward Lyle, un exespía que ayuda a un abogado (Will Smith) a escapar de una conspiración gubernamental. Este thriller tecnológico fue un éxito de taquilla y mostró a Hackman en un personaje reminiscentemente similar al de The Conversation (1974).

En Runaway Jury (2003) Gary Fleder, basado en la novela de John Grisham, Hackman interpretó a Rankin Fitch, un cínico y manipulador consultor de jurados, enfrentándose en pantalla con John Cusack y Dustin Hoffman en un duelo actoral memorable.

Obituario: Gene Hackman

Su última película antes de retirarse fue Welcome to Mooseport (2004) Donald Petrie, una comedia ligera en la que interpretó a un expresidente de los Estados Unidos que se postula como alcalde en un pequeño pueblo. A pesar del elenco, la película recibió críticas mixtas y no tuvo el impacto de sus anteriores trabajos.

Tras esta última producción, Hackman anunció su retiro de la actuación. Alegó motivos de salud y un deseo de disfrutar de una vida más tranquila fuera del ajetreo de Hollywood. A diferencia de muchos de sus colegas, nunca volvió de su retiro para cameos o apariciones especiales.

Después de su retiro, Gene Hackman se dedicó a la escritura, publicando varias novelas de ficción histórica y thrillers. Entre sus libros más notables se encuentran:

«Wake of the Perdido Star» (1999), coescrita con Daniel Lenihan, una novela de aventuras marítimas.

«Justice for None» (2004), ambientada en la Gran Depresión, con una historia de venganza y corrupción.

«Escape from Andersonville» (2008), sobre un prisionero de la Guerra Civil estadounidense que intenta escapar de un campo de prisioneros confederado.

Estos libros mostraron su amor por la historia y el detalle narrativo, logrando cierto reconocimiento en el mundo literario.

En su vida personal, Hackman vivió alejado de los reflectores en Santa Fe, Nuevo México, junto a su esposa, Betsy Arakawa, con quien estuvo casado desde 1991. Su amor por las carreras de autos, la arquitectura y la pintura ocupó gran parte de su tiempo libre.

Gene Hackman dejó un legado incomparable en la industria del cine. Su capacidad para interpretar tanto héroes como villanos con igual maestría lo convirtió en uno de los actores más versátiles de la historia. Ganador de dos premios Óscar, cuatro Globos de Oro y un BAFTA, su impacto en el cine es incuestionable.

Obituario: Gene Hackman