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Annihilator (1986)

Annihilator (1986)
Annihilator (1986)
Annihilator (1986)
Annihilator (1986)
Annihilator (1986)

Annihilator (1986) Michael Chapman was essentially “Terminator: the Series” mingled with elements of Invasion of the Body Snatchers. The plot is that an everyman reporter realizes there is something wrong with his girlfriend since she took a transatlantic flight, and then figures out that everyone on the flight was replaced by a lookalike glowing-eyed unkillable alien invader, who, because of the limitations of their shapeshifted form, have to make do with local weaponry. Not believed by anyone, our hero has to kill every single person who came off the flight. Like so many unsold pilots that didn’t go to series, it aired once and only once as a “movie of the week.” (Where do you think they used to get those?) 

Breve Historia Desconocida: Golden City

Golden City fue el lugar de grabación de películas situado en el Parque regional de la Cuenca Alta del Manzanares y fue el primer poblado cinematográfico estable del ‘Oeste’ en España y en Europa.

En 1962, Eduardo Manzanos Brochero, productor, guionista y director, propone el proyecto y su construcción a los decoradores Jaime Pérez Cubero y José Luis Galicia (cuñado del propio Manzanos), para ello alquilan una explanada propiedad del Ayuntamiento. Fue construido por un centenar de hombres que emplearon 75.000 horas de trabajo en total. Se utilizaron 30 kilos de dinamita y 500 metros lineales de barrenos para volar las tierras pedregosas. En total se emplearon 300 metros cúbicos de madera, sesenta toneladas de cemento y medio millón de ladrillos, para la construcción de los edificios. Cubero y Galicia, llegarían a un acuerdo con el productor Eduardo Manzanos, para construir y gestionar ellos, todos los decorados de los rodajes.

Breve historia desconocida: Golden City

Golden City debe su nombre al escenario principal de «El sherrif terrible» (1962), la primera película producida en Hoyo. El set estaba formado por una calle ancha, de unos 100 metros de largo, cerrada por el lado norte por un gran saloon. El poblado contaba con unos 15 edificios estables, a los que se añadían construcciones formadas sólo por fachadas.

La primera película que se rodó allí fue «El sheriff terrible» de Alberto de Martino, en el año 1962. Dos años más tarde llegaría Sergio Leone para rodar la emblemática «Por un puñado de dólares«, película con la que empezaría el boom del Spaghetti Western.

Un total de 68 westerns se rodaron es esta localización desde 1962 hasta 1973. A partir de 1972, los rodajes empezaron a ser cada vez menos frecuentes, debido a la progresiva decadencia del género y a que los productores preferían rodar en Almería. Con el descenso del número de rodajes también bajaron los ingresos, con lo que los decorados se fueron deteriorando lentamente, como se puede ver por ejemplo en el western «Un, dos, tres, dispara otra vez» (Tulio Demicheli, 1973), uno de los últimos westerns rodados allí.

Breve historia desconocida: Golden City
Noticia publicada en la revista Blanco y Negro, el 22 de septiembre de 1962 

En 1962, la revista «Blanco y Negro» publicó un reportaje gráfico de seis páginas sobre Golden City titulado «El «lejano oeste» en Madrid». Su autores fueron Guillermo Bolín y Teodoro Naranjo. Se menciona al productor de cine Eduardo Manzanos. En aquel momento, la película «El sheriff terrible» ya se había terminado de rodar; «Cabalgando hacia la muerte (El Zorro)» se estaba grabando y tenían dos títulos en preparación: «Tres hombres buenos» y «Bienvenido, padre Murray», ambos estrenados en 1963.

Blanco y Negro, el 22 de septiembre de 1962 

El el último de los westerns rodado en esta localización sería «Mano rápida» (1973), dirigido por Mario Bianchi. Como resultado de ello, Eduardo Manzanos Brochero decidió, en 1975, no renovar el contrato, dejando una importante deuda. Los restos del set se mantuvieron unos años (hasta mediados de los 80 más o menos), para desaparecer posteriormente. Aún se pueden ver algunos rastros del poblado como: un par de abrevaderos, algún resto de estructura y un montón de ladrillos esparcidos por la pradera. Por otro lado, en las cercanías de Golden City, también se construyeron dos ranchos y un fuerte de los que tampoco queda nada.

Breve historia desconocida: Golden City
Equipo y actores esperando el inicio del rodaje

Por un puñado de dólares (1964), Sergio Leone, interpretado entre otros por Clint EastwoodGian Maria Volonté, es la producción más célebre que recaló en Hoyo de Manzanares. Casi la totalidad del metraje fue rodado en el set y en inmediaciones de la Comunidad de Madrid como Aldea del Fresno. Esta película supuso el despegue del euro western a nivel internacional, llamado despectivamente como spaghetti-western.

Breve historia desconocida: Golden City

El escenario aparece incluso filmes eróticos como «Las chicas del salón dorado» (1975) Gilbert Roussel, en el que aparecen escenas reutilizadas de «El vengador de California» (1963) Mario Caiano. Costumbre habitual en la época la de reutilizar metraje de otras películas.

Otras producciones como «Orgullo y pasión» (1957) Stanley Kramer, con Sophia LorenCary Grant y Frank Sinatra, también rodaron en estos escenarios como indica la hemeroteca de ABC, que se grabó parcialmente en Hoyo y la vecina Colmenar Viejo.

Breve historia desconocida: Golden City
Cary Grant con un grupo de oficiales del ejército español durante el rodaje de la película Orgullo y Pasión. (Juanjo-Urbanity)

En 1968 se construiría una calle estilo Chicago, para el rodaje de «Tiempos de Chicago» (1968) de Julio Diamante. En dichos decorados se llegarían a rodar como mínimo cinco producciones más.

Breve historia desconocida: Golden City
Calle recreando el Chicago de los años treinta. (Foto Tito Arróniz)

De Golden City apenas quedan vestigios: dos abrevaderos y algún bloque de ladrillos escondido bajo la vegetación. Además se pueden apreciar ocho cementerios y algunos con tumbas, donde existen aproximadamente 13 películas en las que aparecen estos cementerios, inclusive Por un puñado de dólares.

El Guernica y la última mujer fértil

El Guernica y la última mujer fértil aparecen tratados de similar manera en dos obras muy dispares. comparten similitudes de composición «Hijos de los Hombres» (2006) de Alfonso Cuarón basada en la novela homónima de P.D. James y «2019 Tras la caída de Nueva York» (1983) de Silvio Martino explotation de Mad Max, 1990 Rescate en Nueva York, The warriors o El planeta de los simios.

El Guernica y la última mujer fértil. Hijos de los Hombtres
Hijos de los hombres (2006) Alfonso Cuarón

Hijos de los Hombres (2006)

Año 2027: el ser humano afronta su posible extinción. La humanidad ha perdido la capacidad de procrear, y el mundo se estremece ante la noticia de la muerte de la persona más joven de la Tierra, que tenía 18 años. Gran Bretaña continúa en pie cuando el caos irrumpe. Theo, un desilusionado ex-activista radical convertido a burócrata, es contratado por Julian su exmujer y líder un grupo militante que defiende los derechos de los refugiados. Theo se ve obligado a ayudar y ser el protector de la persona más buscada sobre la faz de la Tierra… la única mujer fértil.

El Guernica y la última mujer fértil. Hijos de los hombres

El Guernica y la última mujer fértil: 2019 Tras la caída de New York
2019 Tras de la caída de Nueva York (1983) Sergio Martino

2019 Tras la caída de Nueva York (1983)

Veinte años después de una guerra nuclear, en las ruinas de un mundo devastado, los supervivientes intentan perpetuar la especie humana, pero la contaminación radiactiva hace inviable la procreación. La Federación, institución gubernamental constituida por una parte de la sociedad tras la hecatombe, ha localizado a la única mujer fértil, que se convierte en la esperanza de la Humanidad. Sin embargo, la mujer se encuentra atrapada en Nueva York. La Federación pide a un mercenario llamado Parsifal que rescate a la moderna Eva a cambio de garantizarle un lugar en la nave espacial que el Gobierno fletará para iniciar una nueva era en el sistema estelar de Alfa Centauri. El mercenario acepta la misión y se dirige a Nueva York, donde debe enfrentarse a los Eurac, una facción de los supervivientes del holocausto nuclear dirigida por la cruel Ania.

El Guernica y la última mujer fértil: 2019 despues de la caída de nueva york

Vademecum Her Doktor: Hee-Man: Master of None (1985)

Vademecum Her Doktor:

Hee-Man: Master of None (1985)

Parodia realizada en Filipinas de la producción de Cannon Films “He-Man y los Masters del Universo” (1983). Escrita por Woodrow Serafin y protagonizada por el cómico Redford White. Su director era una habitual de los remake filipinos de otras prelículas comerciales americanas.

Director: Tony Y. Reyes

Nacionalidad: Filipinas

Buff…. “Hee-Man: Master of None” es un claro ejemplo de película que es tan cutre que a veces te tienes que reír. Es realmente mala. Mala con dolor. Pero tan mala que me ha parecido interesante. Si no vais a verla, al menos mirad los intervalos siguientes: del minuto 50:00 al 51:30, y del 01:22:25 al 01:23:13.

Nuestro protagonista se llama Herman, y va acompañado de Dilo, “El Risitas” filipino, que es mudo pero que se expresa con maullidos de gato en celo tras sobredosis de laxantes. Tras encontrarse con un personaje tipo timador llamado Bato, se entera de que, en realidad, Herman es un príncipe de un reino y le es entregada la espada de Greystone.

Ese intervalo que os recomiendo, es la primera vez que, siguiendo las instrucciones de Bato, convoca el poder de la espada, emulando esa impresionante secuencia de nuestra infancia de “… por el poder de Greyskull… (música pelos como escarpias) … yo tengo el poderrrrrr…”. La parodia alcanza un nivel de cutrerío esperpéntico que también pone el vello de punta pero en sentido contrario. He visto esta escena tres veces. Es antología pura y dura del cine cutre. Debe ser estudiada por las futuras generaciones.

El malo es un tal Black Tengko, con su espada de neón fundido rosa, y su máscara de “Skeletor”, que es como la del fantasma de la ópera pero hecha de papel maché de ese que hacíamos en parvulitos con el cartón de las hueveras. Éste, envía a sus secuaces… atentos… a ¿Ram-man anoréxico? o a ¿Whiplash orejón? para evitar que Herman, ahora Hee-Man cuando saca la espada, rescate del baúl de Karina a su padre, el rey Artuz, y a su madre, la reina Guadalupe, sí, sí, Guadalupe, como la hermana de mi tía Rosalía de Jabalquinto.

Pero el surrealismo no termina aquí… hay un personaje… que acompaña a una amazona de muy buen ver… este personaje… es… probablemente… el personaje más sarasa de la historia del cine de espada y brujería. Por si fuera poco, va vestido en plan cabaretera con las pieles de tigre blanco que mi mujer tomó prestadas de la casa de Rick James. Esto es verídico y, si mi mujer no las ha tirado, estarán en la caja de los disfraces. En el segundo intervalo de la película que os recomiendo, lo veréis combatiendo con su arma preferida… la bola con cadena… mejor dicho… cadenita… ¿mensaje subliminal? El caso es que ésta es la película donde más se usa este arma, primero por Dilo, y luego por el sarasa. Ahora que hablo de armas, sorprendentemente, la mayoría son de metal y tienen una apariencia decente, especialmente las dagas. En particular, me ha gustado la daga parecida a las tipo Mediterráneo que usa la reina Guadalupe, Guadalupe, Guadaluuuupeeeee, para cortar la lengua a su sirviente. Sí, ese es el tono de la película, la benévola madre de Hee-Man corta la lengua a su fiel sirviente “pa que no suelte prenda”. Hay un par de cosas más que hacen sin parar: meter los dedos en los ojos de los otros, soltar bofetadas como si respiraran y darse palmetazos en el cuello por la cantidad de mosquitos.

Otro momento surrealista es la visita al pueblo de los pigmeos, cuya canción tribal es… “Tarzan boy” de Baltimora… (https://www.youtube.com/watch?v=_r0n9Dv6XnY), sí, sí, sin tapujos.

En conclusión, “Hee-Man: Master of None” es un “must” antológico para todo fan del cine cutre. Malísima para el paladar general pero exquisita para los masters de la chapucería.

Her Doktor

Vademecum de Her Doktor: El Barón contra los Demonios (2006)

Vademecum de Her Doktor: El Barón contra los Demonios (2006)

Ideado inicialmente como serial cinematográfico clásico, en un principio se rodó un primer corto estrenado en Sitges en 1996 llamado “Exorcio Deus Machine: La misión”. El largometraje posterior fue elaborado artesanalmente durante los últimos ocho años y parcialmente rodado en escenarios de Tenerife. Dado lo artesanal del proceso de filmación, algunos efectos tardaron semanas en elaborarse. Su responsable quería que la textura digital fruto de la animación por ordenador no se notase por preservar el aspecto añejo de la estética retro-futurista de la película.

Director: Ricardo Ribelles

Nacionalidad: Española

 

Película que deja sabor agridulce. Para dejarlo claro desde el principio, esta película es mala no sólo por su bajo presupuesto, que es perdonable, sino por la historia en sí, que deja mucho que desear y en ocasiones aburre.

Es una pena porque sus aspectos positivos son incluso sorprendentes para una producción española. Por ejemplo, el mundo creado por su autor está lleno de detalles y matices que bien se pueden consultar más detenidamente en la página web de la película. Cada personaje, aunque aparezca unos segundos en pantalla tiene un transfondo trabajado y encajable en la cronología del siglo XXI creada para esta historia. Los efectos especiales, bastante artesanales, son por veces muy atractivos por otras algo patateros. La música que no está mal del todo, se usa en exceso convirtiéndose en cansina. Excepto por el uso (cuántas veces me encuentro con esto últimamente) de la obra de Wagner “El crepúsculo de los dioses”, que siempre es bienvenido.

El guión tiene la complejidad de un cómic serio pero es quizás algo recargado para una película. La narrativa es uno de sus peores defectos, ayudado por las carencias interpretativas de sus actores, evitando en todo momento escenas que requieran cualquier gesticulación que vaya más allá que mantener el ceño fruncido o poner cara de “cantar las cuarenta”.

Los belfianos tienen un diseño estupendo, que no sé por qué me recordaron a “El quinto elemento”. El tema de los mutantes pasa algo desapercibido, incluyendo algunos otros agujeros argumentales que merecían más detenimiento, como el personaje de Alexander.

En conjunto le falta toda la parte artística. Por poner un ejemplo del estilo, un capítulo de “La bola de cristal” tenía más sensibilidad con la imagen y las palabras que esta producción. Es una pena, porque se nota que había cariño en la realización, y es un proyecto que estaba dando tumbos desde 1995. Pasará a la historia del sci-fi español pero creo que era bastante mejorable.

 

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Vademécum de Her Doktor: Karate Kimura 3 (Karate Rock) (1990)

Vademécum de Her Doktor: Karate Kimura 3 (Karate Rock) (1990)

El nombre verdadero de esta tercera entrega originalmente es “Karate Rock”, y no tienen nada que ver con la continuidad de la saga, aunque comparte director con algunas de las pelis anteriores, Fabrizio De Angelis bajo el de Larry Ludman. El cambio de título se debió para aprovechar el nombre de la saga, aunque en Italia ya existia un “Il ragazzo dal kimono d’oro 3″. Convirtiéndose en un explotation de un explotation.

Director: Fabrizio De Angelis

Nacionalidad: Italiana

“Karate Rock” se ha ganado un digno puesto en la lista de películas cuyas copias deben ser destruidas. Son 86 minutos de anticine acompañado de la peor música del programa “Puesta a punto” de Eva Nasarre. La historia es la de siempre: chico encuentra a chica, le aporrea el malo con sus secuaces, se encuentra a maestro oriental, recupera su dignidad batiendo en combate al villano y se queda con la chica. En este caso, a la chica (Nathalie Hendrix) le hacen el cansino truco de ponerle unas gafas para hacerla pasar por pardilla y camuflar que sin ellas podría ser portada del Playboy. Como innovación a los horribles peinados de las chicas de la saga Kimura, esta vez aparecen cabellos tratados con plancha, toda una revolución en esa época, pero en la misma línea hortera. Técnicamente “Karate Rock” es anticine, es una basura en lo que concierne fotografía, iluminación, coreografía de las peleas, interpretación, guión, técnicas narrativas… pura calidad Telenieve. Las escenas están compuestas con muy mal gusto, destacando negativamente las de la discoteca.
Esta película es la confirmación social de que si sabías karate y además bailar, no necesitabas nada más en la vida, las hembras acudirían a comerte el sargo crudo sin dudarlo.
En conclusión, probablemente la peor película del karatekidexplotiation, además de los combates más penosos de toda la historia del cine, no tiene ningún aspecto antológico salvo su eventual pertenencia a la saga Kimura.

Her Doktor

Vademédum de Her Doktor: Karate Kimura (1987)

Vademédum de Her Doktor: Karate Kimura (1987)

“Karate Kimura” con título italiano de “Il ragazzo dal kimono d’oro”, conocida en EEUU como “Karate Warrior”. Fue rodada en Filipinas por Fabrizio de Angelis, productor de los mejores films de Lucio Fulgi,  que como otros tanto directores italianos del explotation firmaba como Larry Ludman.

Se filmaron hasta 6 pelis de la saga. A nuestro pais solo llegaron las tres primeras bajo el nombre de Karare Kimura, pero siendo la tercera en españa “Karate Rock”.

Director: Fabrizio de Angelis

Nacionalidad: Italia.

“Kárate Kimura” es una película mala pero que se deja ver, y que en los ochenta era bastante aceptable. Lo más importante es lo peor, o sea, las peleas. Es una de las películas de artes marciales con menos artes marciales de la historia. Sin embargo, lo compensa con un guión algo cuidado (atención que no digo que sea bueno) para este tipo de películas, unos actores medianamente aceptables, y un protagonista algo carismático. El que carece de carisma totalmente es Quino (¡al poco llegaría el grandioso Tom-Po!). A momentos es entretenida a momentos es aburrida. El maestro Kimura dice que le agobia que hablen pero se pasa todo su metraje dándole a la sin hueso. El áctor que lo interpreta se llama Ken Watanabe. Pensé que sería pariente del científico alelado de Godzilla, pero se ve que no tiene nada que ver. Kim Rossi Stuart, protagonista de “Kárate Kimura”, continuaría como actor, e incluso director, en mejores películas posteriores. Así que este es una excepción a los casos de “one-hit” ochentosos.

El kimono dorado debe ser estupendo y suavecito para ir a dormir pero para luchar me parece que no es muy práctico. Eso sí, vistoso y elegante más que ninguno. En conclusión, mala pero no tan mala.

Por último, al final de la película aparecen trailers a la antigua usanza. Qué elegancia y qué pena que ahora sea imprescindible añadirles ruidos de coches derrapando y acelerar las imágenes a mil fotogramas por segundo.

Solo por decir “Yo he visto la saga Karate Kimura, aparta gafapasta que crees saber de CINE” merece la pena.

                                     Her Doktor

Vademécum de Her Doktor: La espada invencible (1980)

Vademécum de Her Doktor: La espada invencible (1980)

Película protagonizada por John Terry, que años después apreció en Lost, y por Jack Palance posteriormente ganador de los premios Oscar y Globo de Oro. También aparecen otros dos actores habituales del cine de espada y brujería como Ferdy Mayne, en “Conan, el destructor” y Bernard Bresslaw quien en “La espada invencible” interpreta a un gigante, en “Krull” interpreta al cíclope.

Director: Terry Marcel

Nacionalidad: Reino Unido

Tal como la escenografía delata, esta película contaba con muy poco presupuesto, pero, sin embargo, ha sido muy bien aprovechado.
Esta película de aventuras de “espada y brujería” cuenta con todos los elementos para pertenecer a este subgénero: espada, brujería, inocente acosado/a por rufianes, un malo maloso, un héroe con un variopinto grupo de compañeros, algunas armas y armaduras, y algo de humor. Los combates son absurdos y la música es una mala mezcla de Alan Parson’s Project y Camela (tecno-rumba medieval).

Muchos pensarán al ver la película “ah! esto es una mala copia de esta escena de esta película! ah! esta escena es un plagio de esta otra…!” pero si os fijáis, esta película es de 1980, predecesora de muchas otras con las que tendrá algunos elementos en común. Por eso mismo, considero que esta película debe pasar a la lista de esenciales de la “Espada y Brujería”.

Con respecto a los personajes, destacaría al villano Voltan, puro ejemplo de caótico malvado, interpretado por Jack Palance, que le pilló el gustillo a este tipo de películillas (o no tendría más remedio) y repitiría posteriormente en “Gor” (yendo su carrera cada vez a más con títulos como “Cyborg II”, “El reno perdido de Santa Claus”, “Buffalo Girls” o “Este poli es un panoli”). El protagonista “El Halcón” es un sosaina de mucho cuidado pero sus aventuras las amenizan Gort el gigante de las colinas (que de gigante de las colinas no tiene nada, salvo la baja inteligencia), Crow el elfo (que lamentablemente en la traducción española es llamado “gnomo”) y Baldin el enano de las montañas (por fin, un enano ladrón en una película). Además del villano y los tres amigos, me ha gustado también Drogo, el hijo de Voltan, y el hecho de que matar a personajes principales no sea un problema (eso siempre me encanta). La historia en sí no es nada del otro mundo y los flashbacks son vomitivos. Por último decir que los conjuros de la bruja hacen un ruido muy similar al que haría muy posteriormente el cubo horádrico de “Diablo 2”. En conclusión, película justilla pero entretenida, curiosa y aceptable en general.

Her Doktor

Vademécum de Her Doktor: El caballero del dragón (1985)

Vademécum de Her Doktor: El caballero del dragón (1985)

Es una de las películas más caras del cine español, fue un fracaso estrepitoso que no recaudó ni la mitad de lo que costó. Al contar con un reparto internacional, la película se estrenó, a destiempo, en gran parte del planeta, siendo un fracaso en todos los lugares. En 1993 la película pasa a ser de dominio público, lo que hace que se edite en los Estados Unidos por varias productoras (aunque de manera legal), consiguiendo una galería de carátulas a cual más delirante, destacando una en la que, para aprovechar el protagonismo de Klaus Kinski, roba una imagen de la película “Aguirre, la cólera de Dios” en la que él aparece, la colocan al lado de la nave espacial y se inventan un dragón mecánico.

Director: Fernando Colomo

Nacionalidad: España

Por fin he visto “El caballero del dragón”. Era una película que sabía que existía y no recordaba si la había visto en mi niñez o no. La sensación que sí tenía es que era chunga y prueba de ello son los numerosos blogs que la ponen a la altura del betún.

La historia es una mezcla del mito de San Jorge y “Un astronauta en la corte del Rey Arturo”, y con esto no desvelo nada, porque si algo tiene esta película es falta de emoción, misterio o clímax. La historia va de una princesa pusilánime y tontalaba pero muy buscona (María Lamor) que se enamora tontamente de un Ziggy Stardust enlatado (Miguel Bosé!!) que viene con una especie de nave hecha con las piezas más roñosas que se puedan encontrar en un desguace de gruas de construcción. A todo esto hay un aspirante a caballero (Harvey Keitel) que le hecha los tejos a la princesa continuamente y que trata de salir de su condición de villano a toda costa, ya sea mediante la técnica de braguetazo, chantaje o engaño, eso sí, todo con mucho honor. Como trama paralela está la pretendida mofa a la iglesia y a la superstición (diezmo, gato negro, santería, posesiones, interpretación de las escrituras, demonio…) llevada de forma renqueante por un ambiguo alquimista (Klaus Kinski) y un histérico clérigo (Fernando Rey). Aparece el personaje del caballero que ha jurado no permitir cruzar el puente a no ser que se le derrote en un combate justo, que poco tiempo después será mucho mejor llevado al cine a través de Sir Didymus en la maravillosa “Dentro del laberinto”.

El vestuario y los escenarios están penosamente aprovechados. Se rodó parcialmente en el castillo de Requesens en La Junquera (Gerona). Los actores se pasan la película con cara de “vaya chorradas me hace hacer el director”, aunque se nota el plus aportado por la presencia de Harvey Keitel y, aunque algo justillo, Klaus Kinski (que siempre me gusta ver en la pantalla esa cara de loco psicópata que tiene). La dirección de actores creo que es mala y los toques de humor innecesarios y sin gracia alguna. Sólo me han gustado las escenas en las que el heraldo anuncia edictos reales a los pueblerinos. En si, el título es engañoso, y probablemente haya sido una gran decepción para muchos niños que esas mañanas de verano se hayan dirigido a alquilar el VHS al “Club Yoldan” a alquilar una película de fantasía, espada y brujería. Y es que al fin y al cabo, con todo lo original que Fernando Colomo haya querido ser, y con todo el principal plantel internacional, “El caballero del dragón” es un fistro.

Her Doktor

Vademécum de Her Doktor: Fire a Ice. The Dragon Chronicles (2008)

Vademécum de Her Doktor: Fire a Ice. The Dragon Chronicles (2008)

Película filmada para la televisión. Es la primera producción de Media Pro Pictures que buscaba aprovechar la racha de éxitos de películas de temática fantástica en la pantalla grande, para crear un proyecto que iba más allá de la producción para televisión, desarrollando además un videojuego con el mismo nombre y una adaptación en novela escrita por Stelan Turlea, un famoso escritor de literatura juvenil de Rumania. Traducida en España como El dragón y la princesa.

Director: Pitof

Nacionalidad: Rumania

Vamos a ver… si hasta al director, Pitof, (realizador de la muy interesante “Vidocq” y del bodrio de “Catwoman”) le debió dar vergüenza y firmó con su nombre original no comercial, Jean C. Comar. Menudo fistro de película. Pitof confirma que está acabado.

La historia trata de un dragón-mantarraya que está todo el día en ascuas, que asola periódicamente un reino compuesto por cuatro componentes de la nobleza, veinte soldados y cien villanos; demografía perfecta para convertirse en el primer paraíso fiscal del medievo. Pero cuidado, que en este medievo los hermanos Lumière llegarían con sus truquitos con retraso por culpa de Gimli. Resulta que la princesa, hija de Imhotep, sale en busca de un antiguo héroe para poner remedio al susodicho problemilla incandescente, ya que, en caso contrario, ella misma será ofrecida como canapé.

Durante su búsqueda en el bosque al estilo “The Village”, se encuentra a Gimli y ambos son atacados, en una escena más que lamentable, por los hombres-hojarasca. Menos mal que acude en su ayuda el guaperas de turno que lanza cuchillos a “puñaos” que ya le hubiera gustado a Ángel Cristo contratarlo para su circo. Al poco, la princesa descubre que el lanzacuchillos es el hijo del héroe que buscaba, y que éste está muerto. Pero bueno, como aún queda mucho metraje de película por vomitar, el neo-héroe va al castillo de Imhotep a ver qué leches pasa y a probar una ballesta triple muy chula que tira inventillos de Gimli. A la vez hay una historia paralela en la que el rey Javivi, antagonista de Imhotep, que se quiere, subliminalmente, cepillar a la reina Imhotepa y quedarse con “tó”.

En este punto de la película, el espectador ya sabe a lo que se está enfrentando, y si sigue visionándola, que no diga luego que no se veía venir. Pues resulta que para matar al dragón-mantarraya de fuego lo mejor es sacar de su latencia al dragón-mantarraya de hielo que se las gasta igual que el otro. A partir de aquí, ya no hay historia, si no que se convierte en una metáfora de los créditos finales de Benny Hill en los que corretean la princesa, el neo-héroe, un traidor de la corte, y el dragón-mantarraya de hielo. La escena clímax en el acantilado, en la que el neo-héroe corretea al dragón-mantarraya de hielo llevando en su mano y lanzando al acantilado un canicazo de gasolina, es de las peores escenas que se pueden visionar considerando todos los aspectos técnicos, visuales, narrativos y diarreicos.

Técnicamente, salvo por el uso de la cámara en puntuales momentos, la película es una basura. Se nota que su director era un experto en efectos visuales, pero hasta el resultado de CGI es pobre. Si bien es cierto que los dragones están bastante bien hechos, los escenarios de exteriores y las escenas de acción son un verdadero truño. La iluminación es demasiado artificial y a menudo descuidada. El maquillaje es malísimo, pero malo, malo. Es antimaquillaje. Y ya, lo que es malo con dolor es el vestuario. No sé en qué estarían pensando para ataviar a todo el mundo con las mantillas que se usan para cubrir las mesas de los braseros. Eso sí, de todos los colores y estampados posibles. Ambientación medieval total.

Las interpretaciones… bueno… en general, los actorcillos de poca monta se defienden en algunos pasajes y en otros están simplemente patéticos. Gimli es el único que se salva. Y el que se lleva la palma por su malísima actuación es Arnold Vosloo, que interpreta al rey bueno, rectifico, que se supone que interpreta al rey bueno. Ya estaba sobreviviendo de telefilmes y series, y con este papel se ha garantizado su continuidad en ese sector. Adiós Pitof, adiós Arnold Vosloo.

Las armaduras… ¡pero qué mierda es esta! no sé qué decir, es indescriptible el nivel de cutrez. Mi padre le hizo una vez a mi hermano un escudo, para su disfraz de centurión o sarraceno (ahora no me acuerdo exactamente), pintando de plateado un tapacubos de un coche. Mi hermano lo paseó por Mahón sin problema, gloriosos ochenta. ¡Pues era mejor que las armaduras de esta película! Las armas no están tan mal en general, pero no sé para que las llevan si en los combates sólo se mueve la cámara de un lado a otro caóticamente y no se ve un simple choche de espadas. Los escenarios son escasos, pero hay que reconocer que el salón real está muy currado; aunque a veces se note el carton-piedra de los muretes.

En conclusión, “El dragón y la princesa” es una película irregular, en la que se pueden encontrar momentos aceptables de un minuto de duración total insertados en 84 minutos de basura.

Her Doktor