La luz cree que viaja más deprisa que nada, pero se equivoca. Por muy rápido que vaya la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y le está esperando.
Terry Pratchet – El segador.
La luz cree que viaja más deprisa que nada, pero se equivoca. Por muy rápido que vaya la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes y le está esperando.
Terry Pratchet – El segador.
“De todas las artes, para nosotros el cine es la más importante”, dijo Lenin en una ocasión, y tenía toda la razón. Los rusos imitaban a sus personajes favoritos del cine, se comportaban y se vestían como ellos, leían los mismos libros y escuchaban la misma música. Una lista con las películas de éxito que más influyeron en la mentalidad rusa.
1.Noche de carnaval (comedia musical, 1956, 49 millones de espectadores)
Mientras los empleados de un club de una ciudad soviética se preparan para la fiesta de fin de año, un viejo y ostentoso burócrata apellidado Ogurtsov intenta aguar la fiesta convirtiéndola en una aburrida conferencia. Ahora la trama resulta trivial, pero en 1956 era bastante innovadora. Tras la muerte de Stalin tres años antes, llegó una política conocida como el ‘deshielo’. Por fin se permitió cierta libertad de expresión a los directores y Noche de carnaval se convirtió en uno de los hitos de los nuevos tiempos. Ogurtsov pasó a ser el símbolo negativo de una época pasada, y es que la diversión era ya una parte importante de la mentalidad rusa.
Por primera vez desde 1930 los espectadores pudieron escuchar a una auténtica banda de jazz en una película soviética: en los años 40 y a principios de los 50 la música de jazz fue declarada ‘inapropiada’ por el gobierno y algunos cantantes fueron víctimas de la represión.
2.El sol blanco del desierto (western, 1970, 50 millones de espectadores).
Durante el estancamiento de la década de 1970, el pueblo soviético necesitaba urgentemente una figura heroica en la pantalla. El soldado del Ejército rojo Fiódor Sujov, protagonista de El sol blanco del desierto, apareció justo a tiempo. El director, Vladímir Motil, quería rodar un auténtico western soviético, y lo logró: creó una pieza muy discreta, conmovedora y profundamente patriótica. Al finalizar la guerra, Sujov emprende el camino de regreso a casa a través de un desierto asiático, donde se encuentra el harén del delincuente local Abdullah y decide proteger a las mujeres de ser asesinadas por su cruel marido. A lo largo de la película mueren muchos personajes, pero las honorables intenciones de Sujov siempre llegan a buen puerto. Sujov también es un héroe romántico: sueña con volver a ver a su amada esposa Katerina Matvéyeva, que simboliza el hogar y la propia Rusia.
La banda sonora de la película, compuesta por el famoso cantautor Bulat Okudzhava y el compositor de música de cine Isaak Shwartz, adquirió una gran popularidad, sobre todo una canción titulada «Su señoría doña Fortuna» (en ruso Vashe blagorodie gospozha Udacha) Sin embargo, los jefes del estudio no estaban conformes con la película y enviaron la cinta a montaje en varias ocasiones, cortaron algunas escenas e incluso se plantearon dejarla en el armario. Afortunadamente, el entonces líder soviético Leonid Brezhnev vio la película por casualidad, le encantó y ordenó que se estrenara.
3. Iván Vasílevich cambia de profesión (comedia y ciencia ficción, 1973, 60 millones de espectadores).
No hay nadie en el espacio postsoviético que no conozca a Leonid Gaidai, un director recordado por sus películas inspiradas de la gente más auténtica. Especialmente popular fue la trilogía cómica formada por Operación Y y otras aventuras de Shurik, La prisionera del Cáucaso e Iván Valílievich cambia de profesión.
En realidad, en lo que a la trama se refiere, no es ninguna trilogía, pero el estilo del director y el género sí que coinciden. En la primera película, el joven físico Shurik se echa novia y consigue su primer trabajo; en la segunda, viaja al Cáucaso, conoce a otra chica y la rescata de sus secuestradores; y en la tercera, basada en una obra de Bulgákov (el autor de la novela de culto «El maestro y Margarita»), el joven científico crea una máquina del tiempo que intercambia por error a Iván el Terrible con el aburrido oficial soviético Bunsha. La película es una típica comedia de situación, con malentendidos, gritos, carreras, caídas, etc., pero resulta muy ingeniosa y cuenta con magníficas canciones y momentos conmovedores. Muchas frases hechas actuales provienen de estas tres películas.
4. Nunca cambies el punto de encuentro (policíaca, series de TV, 1979, 80 millones de espectadores).
Esta serie de cinco capítulos cuenta la historia de dos detectives de Moscú a quienes, en 1946, se les encarga atrapar al bandido Gato Negro, un conocido ladrón y asesino. El joven policía Sharápov acaba de regresar de la Segunda Guerra Mundial y sigue siendo un hombre honesto y valiente, un romántico bastante ingenuo. Su jefe Zheglov es un personaje controvertido, capaz de cualquier cosa (rozando la ilegalidad) para conseguir sus propósitos. Su lema, tan pegadizo como para seguir usándose hasta nuestros días (incluso por el presidente Putin), era el siguiente: “El sitio de un ladrón está en la cárcel”. A pesar de la ambigüedad del personaje, el público sentía predilección por Zheglov, caracterizado por el ingenioso y carismático artista soviético Vladímir Visotski.
La tasa de criminalidad en la URSS se redujo drásticamente durante las cinco noches en que se emitió la serie, pues todo el mundo se quedó en casa viendo como Zheglov perseguía a las redes criminales.
5. Hermano (suspense, 1997, 146.000 espectadores en cine, millones de copias de VHS y DVD vendidas).
Esta película del director de culto Alexéi Balabánov se distingue de las otras de la lista porque simboliza una nueva era, la Rusia postsoviética. Gracias a su representación de Danila Bagrov, el protagonista de la serie, Serguéi Bodrov hijo se convirtió en el héroe de la nueva generación. Un exsoldado viaja a San Petersburgo para visitar a su hermano, quien le pide que mate a un jefe de la mafia; entonces se desata una vorágine de asesinatos y tiroteos. Esta película explota un tipo de personaje nuevo muy representativo de la Rusia de los años 90: el del delincuente honesto. El aspecto moral desaparece de la trama: Danila mata personas y tiene un comportamiento agresivo, pero también tiene su verdad y su propio código de honor, el cual queda recogido en estas palabras: “quien tiene la verdad tiene la fuerza”.
En el año 2000 apareció la secuela Hermano 2. En esta ocasión Danila viaja a EE UU y se enfrenta a numerosos problemas para descubrir que ningún país es mejor que Rusia, mientras que su hermano, atraído por el sueño americano, decide quedarse en EE UU. Además, la música despierta el lado más emocional del personaje, en especial su grupo favorito, Nautilus Pompilius, cuyas canciones se incluyen en la banda sonora. La música es como un faro en medio de este océano de violencia.
En el especial por el 50 Aniversario de Doctor Who de la Revista Magnolia nos lleva a detenernos en algunos de los episodios más importantes de la serie de Russell T. Davies y Steven Moffat, dividida en dos etapas claramente diferenciadas. Con una factura cada vez más cinematográfica y guionistas de excepción como Richard Curtis, Mark Gatiss o Neil Gaiman, sería todo un error obviar que en la libertad de géneros fantásticos que dan forma a Doctor Who se encuentran algunas de las historias mejor elaboradas de la ciencia ficción actual, y como tal merecen ser descubiertas.
El díptico formado por los capítulos The Impossible Planet/The Satan Pit toma un planteamiento inicial que recuerda a la película El abismo negro (The Black Hole, Gary Nelson, 1979). Episodios como este muestran un aspecto que se tiende a olvidar al hablar de la serie Doctor Who, el terror. Y en concreto, nos presenta algo tan antiguo que ni la TARDIS es capaz de traducir. No hay nada más terrorífico que los Daleks, pero aquí muestran ese terror primigenio de todas las civilizaciones, el trabajo del Diablo. El Décimo Doctor, que ha viajado de un confín a otro del tiempo, donde lo ha visto todo, se enfrenta con algo tan extraño a su mitología como es el Diablo, una suerte de némesis de todo. Convirtiéndose en la metáfora sobre la presencia de algo superior.
El Doctor vuelve a anhelar la naturaleza humana, que pese al terror desconocido que acecha, es la curiosidad y la necesidad de conocimiento lo que les permite adentrarse en el abismo. Pese a sus intentos por hacerlos desistir, al final desencadena los principios básicos de la humanidad, sus temores, inseguridades, pasiones, sacrificios. Dejando claro que la bestia está sola, nosotros no. Es el máximo exponente de este capítulo, el anhelo y admiración por una humanidad que el Doctor nunca ha poseído.
El Doctor lo interpreta como un acto de fe, y de ahí la pregunta al humano que le acompaña, sobre si profesa alguna fe. Al dejarse caer al abismo, quizás lo que quiere es formar parte de la humanidad que tanto admira. Finalmente, cuando el Doctor se adentra en su propio abismo, se encuentra con algo anterior al tiempo y comienza a plantearse que no encaja en sus reglas. Al fin y al cabo, es esto lo que le obliga a estar de viaje continuo. Cuando se enfrenta a la bestia acepta su existencia física, pero sigue sin reconocer el concepto que la propia bestia asegura ser.
Tras el sacrifico supremo, el Doctor de Tennant vuelve a ser el individuo racional que desprecia la superstición y la superchería. El que conoce y ha visto a todos los que se han llamado dioses. Al final vuelve a encomendarse a la naturaleza humana y comprende que él no forma parte de ella.
Via Revista Magnolia.
Charles A.R. Byrne
Con Colin Baker los ochenta llegaron a Doctor Who. Elegido como sucesor de Peter Davison, era el único Doctor que apareció antes en la serie interpretando otros papeles. Su primera aparición como Sexto Doctor fue en los últimos minutos del serial The Caves of Androzani y se alargó durante tres temporadas entre los años 1984-86. Este periodo se vio interrumpido durante un periodo de 18 meses a causa de un hiato que sufrió el actor, alejándolo de la pantalla, aunque continuó con varias historias radiofónicas. Como resultado, el suyo fue el Doctor con el paso más breve en toda la historia de la serie.
Quizás lo más destacable de esta encarnación del Doctor es su rimbombante atuendo. Su paraguas arcoíris y la ropa con diseños multicolores chillones, que pretendían reflejar su personalidad volátil. Colin Baker propuso que su Doctor vistiera de negro, para insinuar la personalidad oscura de su personaje, pero al final los productores optaron por el traje que tanto ha dado que hablar. En cuanto a su personalidad, se comportaba de forma egoísta e impredecible, dado a frecuentes cambios de humor, actitudes maniáticas y carácter petulante. Aunque a la vez se mostraba elocuente, apasionado y continuaba teniendo un gran sentido moral. Pese a ello, solía ningunear a sus companions, en especial a Peri Brown, quien compartió las diferentes personalidades que tuvo el Doctor entre su quinta y sexta encarnación.
Durante esta etapa, los episodios se vuelven hacia un tono más sombrío, cercanos a los de los primeros tiempos de la serie. Los seriales cambian, se acorta el número de episodios y aumentan el tiempo de duración de veinte a cuarenta y cinco minutos. Empiezan a aparecer temas más oscuros que son resueltos con más violencia de la habitual, con personajes que llegan a ser incluso desagradables y con tramas más próximas al 1984 de Orwell. Hay una escena durante la presentación del Doctor donde es inusualmente violento, incluso intenta estrangular a Peri inconscientemente antes de regenerarse completamente y recobrar todos sus sentidos. La intención era crear un Doctor que gradualmente fuera revelando su alma y buen corazón.
Durante esta etapa vuelve a la serie The Master, así como los Cybermen, los eternos e infatigables Daleks e incluso los Sontarans. Como novedad, el Doctor tiene una aventura con la participación de su segunda regeneración, en un serial ambientado y rodado en Sevilla. Además, se presentan a nuevos personajes como la Señora del Tiempo, Rani, que se convierte en una suerte de némesis del Doctor.
Continuando con el tono oscuro de las historias, llega un momento en el que Peri llega a ser asesinada en uno de los seriales, al ser cruelmente utilizada como sujeto en experimentos en trasplantes de cerebro. Debido a esto, y al robo de los secretos de los Señores del Tiempo, el Doctor fue sometido a juicio por su propia raza. El fiscal del juicio, el Valeyard, mantenía un maléfico secreto que fue desvelándose poco a poco durante la trama de la última temporada. Como resultado se creó una paranoia mental que cambió la línea temporal del Doctor.
Las causas de su siguiente regeneración no quedaron del todo claras. La TARDIS sufre un ataque por parte de Rani, donde resulta herido el Doctor, dando pie así a la llegada del Séptimo Doctor, aunque la verdadera causa de la regeneración nunca ha sido revelada en pantalla. El final abrupto de esta etapa hay que encontrarlo en la mala relación entre el productor Michael Grade y Colin Baker. Era notorio que para el productor Colin Baker no era de su agrado, lo que empezó a crear grandes tensiones y problemas, generando el desencanto de Colin Baker, terminando antes de tiempo la participación que había firmado para cuatro años. Pese a todo, se le ofreció a Baker la oportunidad de aparecer en los cuatro primeros episodios de la temporada 24, pero él rechazó la oferta, como también participar en la escena de regeneración en la que aparecería el siguiente Doctor.
Via Revista Magnolia
Charles A.R. Byrne
Si el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de los otros lados, ¿por qué es un ratón cuando gira?
Con esta frase, que marca bastante bien su carácter, hacía entrada Tom Baker como encarnación del Doctor. De personalidad a veces impredecible, por momentos tan distante que acentuaba su naturaleza alienígena, su interpretación contiene momentos de burlesca chispa fantasiosa y humor -cuanto menos- excéntrico, impregnados por una característica sonrisa maníaca. El cuarto Doctor continuaba teniendo un fuerte código moral, muestra una profunda candidez al considerar a los companions como sus mejores amigos y se esfuerza en cierta forma en complacerlos, e incluso en preocuparse por ellos, pero tiene un componente sombrío que lo diferenciaba de sus encarnaciones anteriores.
El cuarto Doctor ha tenido diferentes companions a lo largo su etapa; durante unos seriales fue acompañada Leela, una primitiva de gran inteligencia pero nada sofisticada, que a modo de alumna iba aprendiendo del Doctor y parecía no tener problemas para comprender conceptos avanzados. La idea del Doctor era poder “civilizarla”, sin embargo Leela poseía una gran fuerza de voluntad, lo que le permitía seguir con su comportamiento salvaje. Otra característica que destacaba en ella era el escaso vestuario de cuero que vestía, gracias al que los “papás” vieron la serie en compañía de sus hijos pegados a la pantalla.
Otra de su acompañantes en la TARDIS fue Romana, abreviatura de Romanadvoratrelundar, es la segunda de los dos únicos miembros de la raza del Doctor que viajan con él en la serie original. La otra fue su nieta Susan Foreman. Durante su aparición tuvo su propia regeneración, con cierta controversia entre fans. Comienza siendo altiva y algo arrogante, mirando por encima del hombro al Doctor al que no considera su igual, pero su personaje va evolucionando hasta convertirse en la recurrente damisela en apuros. Con su segunda regeneración ella adquiere una relación mucho más íntima con el Doctor que su predecesora, hasta el punto que algunos fans asumieron una relación romántica entre ambos, algo que nunca se vio en pantalla. Su relación es tan próxima que ella adquiere mucho de los tics del Doctor e incluso empuña su propio destornillador sónico. Al final se marcha junto al perro robótico K-9 para seguir su propio camino en el universo paralelo del E-Espacio.
Sí, habéis leído bien, perro robótico. K-9 fue adquirido por el Doctor durante uno de su viajes y tuvo incluso varias encarnaciones. En los seriales donde aparecía demostró cierta utilidad, ya que portaba una poderosa arma laser en su nariz y disponía de un vasto conocimiento enciclopédico al igual que una enorme inteligencia informática. Este perro robótico llegó incluso a tener su propia serie, un spin-off llamada K-9 and Company (1981). Pero su andadura fue corta, tan sólo se emitió un episodio piloto donde el perro robótico aparece junto a otra antigua acompañante del Doctor, Sarah Jane Smith.
Qué decir de Sarah Jane Smith. La companion más famosa y conocida de toda la serie clásica ya había ejercido este papel con el Tercer Doctor, pero es a raíz de los seriales de esta etapa cuando se vuelve otro de los iconos de la serie. Presentada inicialmente como una periodista de investigación, encendida feminista, logró infiltrarse en UNIT fingiendo que era su tía, Lavinia Smith, una famosa viróloga, acabando en el interior de la TARDIS. A partir de este momento empezará a colaborar con la organización secreta acompañando al Doctor en su viajes. Tiempo después, cuando el Doctor recibe una llamada para que regrese a su planeta natal, Gallifrey, toma la decisión de dejarla de nuevo en su casa. ¿El motivo? La renuncia de la actriz, Elisabeth Sladen, al considerar que su personaje cada vez se estaba volviendo más insulso y plano. La relación con Sarah Jane Smith fue de autentica amistad, con implicaciones más profundas que las relaciones que había tenido con otras acompañantes hasta aquel momento. Incluso lo afirma el Décimo Doctor en el episodio School Reunion, en el que pese a haber pasado tantos años se muestra a Sarah todavía afectada emocionalmente por la separación
Y por último, en este repaso de los que han compartido vivencia con el cuarto Doctor, además de algunos otros que se quedan en el tintero, se encuentra uno de esos personajes recurrentes en la serie clásica: El Brigadier Sir Alistair Gordon Lethbridge-Stewart. De nombre rimbombante, fue uno de los fundadores de UNIT, una suerte de organización internacional dedicada a la defensa de la Tierra de posibles amenazas alienígenas. Interpretado durante más de 20 años por Nicholas Courtney, fue uno de los personajes secundarios más populares de la serie. Durante el episodio La boda de River Song, el Undécimo Doctor telefonea a la enfermería de Sir Alistair para que se prepare para un viaje, pero una enfermera le dice con pena que el Brigadier ha muerto en paz “hace unos meses”, recibiendo así su merecido homenaje. Durante el episodio El poder de tres se presenta a la hija del brigadier, Kate Stewart, que trabaja como asesora científica de UNIT. Kate ya había aparecido en un spin-off sin licencia de 1995 titulado Downtime, donde también aparecían el Brigadier y Sarah Jane Smith.
Durante la etapa correspondiente a las peripecias de este Doctor, la más prolífica, se pueden encontrar si cabe, los mejores seriales de toda la historia de la serie. Cuando la ciencia ficción vivía una de sus mejores épocas, de la plumas de los guionistas surgieron episodios míticos. Recurriendo a una fuerte temática de terror gótico, creando intensas historia muy enmarcadas en la producciones de la Hammer, mientras la serie continuó haciendo uso de el sentido del humor e introduciendo nuevos conceptos propios de la ciencia ficción. Aunque con el paso de los seriales la calidad de los guiones fue decayendo, se recurre a un extraño humor sombrío por parte del Doctor y elementos surrealistas, incluso oníricos, así como saltos temporales. El final de la etapa se caracteriza por llegar a ser muy sombría, casi siniestra. La decadencia y muerte son elementos casi constantes en las historias, con la inclusión de un heraldo de la muerte del cuarto Doctor.
Durante el periodo del cuarto Doctor las historia no suelen recurrir a los conocidos enemigos recurrentes de las etapas anteriores. Los Daleks nada más aparecieron dos veces y los Cybermen sólo tuvieron un serial. Pero por su parte se incluyeron nuevas líneas argumentales, estableciendo gran parte de la mitología en torno a la relación de los Señores del Tiempo y el planeta Gallifrey, convirtiéndose en elementos esenciales durante el resto de la serie clásica, proyectando su influencia aún en la serie actual.
El cuarto Doctor traspasó las barreras de la serie hasta formar parte la cultura popular. Es sin lugar a dudas la encarnación más conocida y la más longeva en pantalla de toda la historia, con un total de 181 episodios, logrando ser el primero en ser emitido en los EEUU. Su excéntrica forma de hablar, el uso de una infinita cantidad de trastos aparentemente inútiles que aparecían de sus bolsillos o su particular forma de vestir, en concreto esa absurdamente larga bufanda multicolor, le convirtieron en un icono rápidamente reconocible en cualquier medio, recordado en otras series como Los Simpsons, Robot Chicken, Futurama o American Dad.
Via Revista Magnolia
Charles A.R. Byrne
Llegó un momento en la historia de la serie Doctor Who que el público comenzó a desencantarse con ella. Las nuevas tramas no gustaron y los espectadores consideraban que se había vuelto muy oscura para tratarse de una serie juvenil. Con protestas de padres incluidas, Doctor Who fue cancelada en 1989. Por una parte, el causante de la cancelación fueron la falta de carisma de los actores en la última época, pero también se vio afectada por la ausencia de ideas en el género de ciencia ficción que los propios años ochenta trajeron consigo en todos los ámbitos.
Como era inevitable, en 1996 se intentó resucitar enfocándola a un mercado más internacional, lo que implicaba mayoritariamente las antiguas colonias de su graciosa majestad. Así que los productores al pensar en relanzar la serie lo hicieron a la americana, con un episodio piloto creado entre la BBC, Universal y Fox que fue estrenado en televisión el 27 de mayo de 1996, la misma semana que fallecía Jon Pertwee, tercera encarnación del Doctor. La recepción fue más tibia de lo esperado, sólo consiguió un 5,5% de audiencia entre los estadounidenses, aunque su estreno en Gran Bretaña se cifró en más de 9 millones y tuvo críticas muy positivas.
Para este relanzamiento se contó con Sylvester McCoy, que volvía a retomar el papel de séptimo Doctor en su despedida, ocupando la introducción y sirviendo de presentación a quien debería ser su sustituto: Paul McGann, la octava encarnación. En el reparto también aparecía un descontrolado Eric Roberts, que terminaría encarnando a The Master (el Amo, en las versiones españolas). La historia estaba firmada por Matthew Jacobs, guionista de Las aventuras del joven Indiana Jones, mientras que el director fue el realizador televisivo Geoffrey Sax, cuyo correcto trabajo no solventa los problemas del guion en su intento por narrar una historia oscura y retorcida.
La película, como es conocido este episodio dentro de la cronología, se desarrolla en los Estados Unidos, concretamente en San Francisco, y está ambientada en 1999. Contiene todos los elementos de cualquier film de su época, así podemos encontrarnos pandillas juveniles callejeras conformadas por asiáticos y dosis de inocente violencia noventera, incluido un absurdo tiroteo en el que el Doctor es una de esas llamadas víctimas colaterales. Por consecuencia, el Doctor es trasladado a un hospital donde muere en quirófano mientras la doctora Grace Holloway le atiende.
Una vez alcanzada su octava regeneración, el Doctor se ve envuelto en una confrontación con The Master, cuyos restos transportaba a Gallifrey tras su ejecución en el planeta Skaro. Pero el Doctor no es consciente que parte de la esencia había sobrevivido y consigue huir hasta apoderarse del cuerpo de un conductor de ambulancia llamado Bruce. A sabiendas de que el cuerpo humano no puede contener su esencia mucho tiempo, The Master intenta usar el Ojo de la Armonía en la TARDIS para robarle al Doctor el resto de sus encarnaciones, estando a punto de destruir el planeta Tierra en el proceso. Sin embargo, con la ayuda de la doctora Grace Holloway, el Doctor logra detener los planes de The Master, que termina siendo absorbido por el Ojo, aparentemente muriendo de una vez y para siempre, ya que volvería a aparecer en la serie actual, al final del tiempo, en el episodio de la tercera temporada Utopía.
McGann realiza una buena aproximación al personaje, caracteriza a un Doctor entre estrafalario y romántico, con un punto de Lord Byron, sufriendo una amnesia que casi le cuesta la regeneración, y que será parte de la identidad del personaje en posteriores tramas. A diferencia de muchos de sus predecesores y sucesores, esta encarnación se comporta de manera más humana. Esto se ve más claramente en el deseo que muestra hacia Grace Holloway, aunque de una manera inocente, casi infantil.
Estas escenas conllevaron cierta controversia, por el hecho de romper el antiguo tabú sobre relaciones románticas con sus acompañantes, al besar por primera vez a una companion. Igualmente, se desató otra polémica al afirmar en una línea de diálogo que era mitad humano, por parte de su madre. En posteriores aventuras se justificó este hecho, al afirmar que la octava encarnación había engañado a The Master para hacerle creer que era mitad humano.
Para su caracterización de la octava encarnación, el Doctor vestía ropa de la época victoriana, con pelo largo y ondulado. Llevaba una chaqueta larga de terciopelo verde, un chaleco con un reloj de bolsillo, un pañuelo. Cuenta Paul McGann que en su interpretación del Doctor tuvo que llevar una peluca que le parecía desagradable. El propio actor sugirió que el personaje llevara el pelo corto y una chaqueta de cuero, pero los productores lo rechazaron; a pesar de esto, curiosamente sus ideas se incorporaron años después al vestuario del Noveno Doctor.
El intento fallido de regenerar al personaje y su mitología en televisión supuso el fin de la presencia de Doctor Who en las pantallas hasta 2005. Fue con Russell T. Davies como jefe de máquinas, ya sin McGann, cuando la serie regresó en todo su esplendor. Pese a ello, el Octavo Doctor es el más prolífico en cómics, novelas y programas de radio, creando en torno a su personaje una suerte de madejas de historias que en ocasiones se llegan a contradecir, resultando complicado establecer un arco conciso de su historia. A pesar de no llegar a cosechar la misma fama que el resto de encarnaciones, se la ha tenido en cuenta en la nueva serie, siendo mencionado en los episodios Human Nature –donde aparece en el Diario de cosas imposibles- The Next Doctor o The Eleventh Hour.
Las circunstancias exactas de la muerte del octavo Doctor son desconocidas. El décimo Doctor afirmó que había estado solo cuando murió, pero no literalmente. A posteriori, declaró que la muerte de su octava encarnación se debió a los acontecimientos de la última gran Guerra del Tiempo. Nunca hemos visto, por tanto, más aventuras televisivas de este octavo Doctor, ni tampoco la regeneración de Paul McGann en Christopher Eccleston. Eso sí, al menos tuvieron el detalle de no obviar el brevísimo pase por las pantallas del octavo Doctor, aunque siempre nos quedaremos con las ganas de ser testigos del épico enfrentamiento final entre los Daleks y los Señores del Tiempo.
NOTA: El artículo se actualizó tras la emisión de The Night of the Doctor que en un giro imprevisto de los acontecimientos nos trajo de vuelta al Octavo Doctor.
Steven Moffat encuentra al perdido Doctor para devolverlo a la pantalla en la precuela de The Day of the Doctor. En este breve corto el Doctor, por avatares del destino, volverá al planeta Karn y a encontrarse con la Hermandad de Karn, que aparecieron en The Brain of Morbius en los tiempos del Cuarto Doctor. Esta secta era la protectora de la Llama Sagrada que producía el Elixir de la Vida y que los Señores del Tiempo usaban en los casos en los que tenían dificultades con sus regeneraciones. Este episodio convierte en canon los audio del Octavo Doctor al nombrar a sus companions durante esas aventuras y al fin veremos la escena de regeneración que tanto se le debía… en un nuevo Doctor de la Guerra.
Via Revista Magnolia.
Charles A.R. Byrne
Si se comienza a ver la serie clásica una vez conocido el personaje de los nuevas temporadas, quizá lo que más llame la atención sea las extrañas circunstancias en las que se encuentra el Primer Doctor. Por un lado, obviando su aspecto físico de avanzada edad, sorprende la presencia de su nieta, Susan Foreman -apellido tomado del almacén donde aterriza la TARDIS-, a la que acompañarían dos de sus profesores, Ian Chesterton y Barbara Wright, que casi en contra de su voluntad se ven obligados a emprender aventuras con el Doctor. Por otro lado, la propia presencia del Doctor incluso crea más problemas de los que soluciona, incluso a veces tiene una presencia casi secundaria, envuelta en un halo de misterio y desconocimiento sobre su naturaleza.
El Primer Doctor fue interpretado por William Hartnell, veterano del teatro londinense, caracterizado al personaje desde 1963 a 1966. En su última etapa en la serie, se vio achacado por un empeoramiento de su enfermedad, y sus compañeros de reparto se quejaban que olvidaba líneas de dialogo. La enfermedad y la mala relación con el equipo de producción le obligaron a abandonar la serie, no sin antes sugerir, algo que se convirtió símbolo de la serie, que el personaje se regenerara en otro actor.
Durante las primeras temporadas apenas se adentra en su pasado e historia, no siendo hasta los últimos seriales de su etapa cuando empieza a saberse más de sus orígenes. Al principio sabemos que está huyendo con su nieta y que ha “tomado prestada” una TARDIS, al parecer defectuosa, pues su sistema de camuflaje falla adquiriendo la forma de la sempiterna cabina azul. El Doctor insistía que podrían volver algún día a Gallifrey, se refiere a sí mismo como un exiliado “sin amigos ni protección” y considera a los seres humanos primitivos. Buena parte de la historia primigenia del Doctor se puede ir conociendo a partir de los comentarios del propio Doctor y sobre todo de su nieta.
En el mítico serial donde aparecen los Daleks por primera vez, el Doctor sabotea la TARDIS para tener una excusa con la que explorar la ciudad Dalek del planeta Skaro. Incluso llegó a ofrecer a los Daleks los secretos de la TARDIS para mantener a salvo a su nieta Susan. En otro serial, al fallar nuevamente la TARDIS, acusa a Barbara e Ian como saboteadores, insistiendo en que estaban intentando chantajearlo para que les llevara de vuelta a casa. Tal como se puede apreciar, su personalidad inicial mostraba a un Doctor arisco, gruñón, aunque compartía un lazo emocional muy profundo con su nieta Susan, era despiadado y estaba dispuesto a mentir para conseguir sus objetivos. Pero poco a poco su personalidad se fue dulcificando y evolucionando hacia una figura más paternal y familiar, como si se tratara de un abuelo.
La idea inicial de la serie, era que fuera un programa educativo, así que los seriales estaban divididos en dos temáticas que se alternaban; una histórica, viajando en el tiempo a momentos del pasado de la tierra con la pretensión de enseñar historia; y otro de carácter más futurista, con viajes a otros mundos con la idea de enseñar ciencia. Sin embargo, para el final de la segunda temporada se dieron cuenta que las historias de corte futurista eran mucho más populares y el equipo de producción empezó a dejar un poco de lado aquellas de contenido histórico. El debut de los Daleks durante el segundo serial produjo una metamorfosis en el programa, lo que en un principio era una serie para el público infantil se convirtió en un fenómeno nacional. Unos guiones inteligentes y muy ocurrentes tenían la culpa, cargados con nuevos conceptos y desarrollados de tal manera que compensaban los efectos especiales de bajo presupuesto y su teatralidad en la pueta en escena.
Debido a la reutilización del cromo de las antiguas cintas de celuloide por parte de la BBC, el archivo audiovisual en las filmotecas y videotecas de la BBC se destruyó y reutilizó para grabar otros programas. Muchos de los seriales de las temporadas en blanco y negro de los dos primeros doctores se perdieron. Tras su regeneración, el Primer Doctor volvió a la pantalla para el décimo aniversario del programa en 1973. En esta ocasión William Hartnell apareció brevemente debido a su estado de salud, no pudiendo participar en el rodaje regular, siendo rodadas sus escenas por separado en los Estudios Ealing. Una década después, el actor Richard Hurndall interpretaría al Primer Doctor en el especial del 20 aniversario, ya habiendo fallecido Hartnell.
Via Revista Magnolia.
Charles A.R. Byrne
El cine comercial estadounidense cambió en la segunda parte de la década de los setentas del siglo pasado con el estreno de dos películas, una fue Star Wars (1977), y la otra fue Tiburón (Jaws 1975) dirigida por Steven Spielberg. La película se basa en la novela homónima del escritor Peter Benchley.

El estreno veraniego de esta película fue arrollador, generando el prototipo de éxito cinematográfico veraniego, convirtiéndola en la película más taquillera de la historia hasta el estreno de la película de Lucas. La productora Universal Pictures puso en marcha una enorme y efectiva campaña publicitaria para promocionar la película y la estrenó simultáneamente en más de 450 salas de cine de Norteamérica. Estableció el sistema de negocio en el Hollywood contemporáneo, que gira en torno a películas de acción o aventura basadas en premisas sencillas, que se estrenan en verano rodeadas de grandes campañas publicitarias y en muchas salas de cine para intentar asegurar su éxito entre el público.
Debido al gran éxito cosechado por la película los estudios decidieron hacer una secuela. En octubre de 1975 Spielberg afirmó ante los asistentes a un festival de cine que «hacer una secuela es sólo un truco barato de feria». Sin embargo, se planteó sumarse a la primera secuela cuando su director, John D. Hancock, fue despedido tan sólo unos días antes de iniciar el rodaje. Finalmente, sus obligaciones con la filmación de Encuentros en la tercera fase, que protagonizaba precisamente Dreyfuss, lo hizo imposible. Tiburón 2 (Jaws 2 1978) acabó siendo dirigida por Jeannot Szwarc y los actores Roy Scheider, Lorraine Gary, Murray Hamilton y Jeffrey Kramer repitieron en sus personajes.
Pero ya el sharksploitation empezó tener sus propias versiones del gran escualo, así en un año después del gran estreno, aparece Mako, el tiburón de la muerte (The jaws of death 1976) dirigida por William Grefe, y con Richard Jaeckel, Jennifer Bishop, Buffy Dee. Película en donde un estudioso de los escualos logra aprender a comunicarse con ellos. Cuando unos científicos toman a los tiburones como sujetos de experimentos, los tiburones toman venganza. Así durante esta década aparecen en Italia títulos tales como Bermudas: la cueva de los tiburones (Bermude: la fossa maledetta, 1978) de Tonino Ricci o El cazador de tiburones (Il cacciatore di squali, 1979) de Enzo G. Castellari y con Franco Nero de protagonista.

Ya en los 80’s, nos tenemos que quedar en Italia para seguir la senda del sharksploitation, allí apareció L’ultimo squalo (1981) nuevamente de Enzo G. Castellari, con actores italianos con seudónimos como James Franciscus, Vic Morrow, Micaela Pignatelli. Está película llegó a España y se la tituló con el título “Tiburón 3“ pese a no tener nada que ver con la saga iniciada por Spielbergy tuvo una gran taquilla en cines. Otro título de la misma procedencia fue La noche de los tiburones (La notte degli squali, 1988) con nuevamente Tonino Ricci a la dirección.

Mientras tanto en EEUU estrenaron una nueva secuela de la franquicia del tiburón, llamada Jaws 3-D (1983), en España debido al estreno de la película italiana se la llamó El gran tiburón (Tiburón 3). Dirigida por Joe Alves, con Dennis Quaid, Bess Armstrong, Lea Thompson, Louis Gossett Jr. Rodada en 3-D, durante el renovado interés de ésta tecnología a principios de los 80.
De vuelta al cine italiano aparece El devorador del océano (Shark: Rosso nell’oceano, 1984), de Lamberto Bava, con Michael Sopkiw, Valentine Monnier, Gianni Garko. Es una de las últimas producciones italianas surgidas del éxito de Tiburón y otras películas de terror submarino. En está ocasión se incorporaron elementos de cine fantástico, pues los protagonistas no deben enfrentarse a una bestia marina existente, sino al producto de un cruce de material genético de un pez prehistórico y un pulpo común.

Todavía la franquicia de tiburón dio un nuevo mordisco en taquilla con el estreno de Tiburón, la venganza (Jaws: The Revenge, 1987) dirigida por Joseph Sargent y protagonizada por Lorraine Gary, Lance Guest, Mario Van Peebles, Karen Young y Michael Caine. Vapuleada por la crítica pero que su buen beneficio se llevó en taquilla, y permitió a Caine comprarse su casa en las Bahamas.
Después parece que el tema de los escualos en el cine flojeó, pero en Italia la sharksploitation continuó con Jaws 5: Cruel Jaws , protagonizada por Richard Rocío y fue dirigido por el célebre cineasta italiano Bruno Mattei. La película utiliza imágenes de Jaws, Deep Blood y L’ultimo squalo. La comercializaron en muchos países como parte de la franquicia de Tiburón.

A principio del años 2000 aparece otra “franquicia”, en este caso se trata de Shark Attack (1999) con Casper Van Dien, Ernie Hudson, Bentley Mitchum, Jenny McShane protagonizan este filme de acción de Bob Misiorowski. Película que contaría con otras dos secuelas, la primera Shark Attack: El demonio del mar, (Shark Attack 2, 2000) de David Worth, con Thorsten Kaye, Nikita Ager. Y una tercera parte Terror del abismo (Shark Attack 3: Megalodon 2002) dirigida por David Worth, y con los interpretes George Stanchev, Jenny McShane, John Barrowman y Ryan Cutrona.

Entonces el cine se adentró en el mundo de la tv, pero eso es otra historia que continuaremos próximamente.
Al Borde del Spoiler: Il tunnel sotto il mondo (1969). Luigi Cozzi.
Luigi Cozzi dirigía en 1969 esta película de ciencia ficción, basada en el relato “El túnel debajo el mundo” (The Tunnel Under the World) de Frederik Pohl, con guion de Alfredo Castelli y Tito Monego.



La historia cuenta como un hombre despierta todas las mañanas tras sufrir la misma pesadilla. En ella, alguien le dispara con un rifle desde la elevada torre de un reloj. Un día, mientras pasea por una zona apartada, un par de de individuos intenta atacarle cuando, por sorpresa, un extraño personaje abre fuego contra los asaltadores.
Interpretada por Alberto Moro, Anna Mantovani, Bruno Salviero, Gretel Fehr, Isabel Karalson, Lello Maraniello. Y dirigida por Luigi Cozzi que es identificado como uno más de los muchos artesanos italianos que consagraron buena parte de su carrera a expoliar, con más cara que vergüenza, aquellos títulos que gozaban de una mayor popularidad en cada época. Suyos son títulos como “Starcrash, choque de galaxias” o “El desafío de Hercules”.
Está película es su debut en el cine como director, lleva a la pantalla “El túnel debajo del mundo” (The Tunnel Under the World), relato corto de Frederik Pohl en el que, bajo las formas de una fábula futurista, el escritor norteamericano daba su particular visión del mundo de la publicidad, industria que, al igual que Cozzi, conocía de primera mano tras haber trabajado en ella algunos años. Se trata de un buen relato, en el que la trama confunde al lector. Hay varias pistas que pueden conducir a la explicación de lo que ocurre, y algunos pasajes parecen haber inspirado obras posteriores como Dark City (1998) Alex Proyas. Pese a ello, el final consigue resultar sorprendente e imaginativo.
La historia comienza un 15 de junio de un año indeterminado. Guy Burckhardt se despierta de una pesadilla y comienza su jornada habitual camino de la industria química en la que trabaja. El día transcurre con la sensación de que todo es extraño, diferente, sin que se puede concretar por qué.
El día siguiente amanece… siendo 15 de junio. Guy Burckhardt se despierta de una pesadilla y comienza su jornada habitual sin recuerdos del día anterior. Poco después de despertarse, en el exterior comienzan a oirse sirenas y, al asomarse a la ventana, él y su mujer ven furgonetas que anuncian por megafonía un determinado tipo de congelador. Ese día termina cuando Guy se queda dormido en el sótano, al que había bajado a buscar algo y en el que le ha vencido una extraña somnolencia.
El día siguiente Guy se despierta en el sótano. Para él es 16 de junio, pero para su mujer es 15. Sale a la calle y observa que es 15 para todos, menos para él. Ese día un extraño hombre, Swanson, contacta con él. Swanson también sabe que los días pasan sin que la gente guarde recuerdos de ello, aunque no sepa darle explicación.
Swanson asegura que existen guardianes y que uno de ellos los ha descubierto. De esta forma, Guy y Swanson se ven envueltos en una huida para tratar de adivinar qué es lo que está pasando.
A raíz de una noticia publicada en The Telegraph, ha corrido como la pólvora por los medios españoles y latinoamericanos la noticia de la puesta en venta del Castillo de Bran. Conocido como el “Castillo de Drácula”, pues dicen que en él se inspiró Bran Stoker para escribir la famosa novela. Aquí la noticia aparecida en el periódico inglés el 11 Mayo 2014.
http://www.telegraph.co.uk/property/luxuryhomes/10817139/Buy-a-stake-in-Draculas-castle.html
El 12 de mayo la noticia ya aparece en español en algunos medios sudamericanos
http://noticel.com/noticia/160252/en-venta-el-castillo-de-dracula.html
http://www.primerahora.com/noticias/mundo/nota/alaventacastillodedrac ulaenrumania-1009112/
En Rumanía se preguntaban si la noticia tenía alguna credibilidad.
http://www.click.ro/news/national/castelul_bran-vanzare-stire-pret-vesti-britania_0_1831616904.html
Y el 14 de mayo ya se encuentra en todos los medios de comunicación españoles.
Y aquí las declaraciones del abogado de la familia Habsburgo en un diario rumano, según la agencia de noticias rumana Mediafax. Donde analizaban la noticia publicada por The Telegraph.
Abogado de la familia de los Habsburgo: el Castillo de Bran no está en venta
Castillo de Bran no está a la venta, dijo el abogado de la familia de los Habsburgo, Corin Rose, quien dijo que el artículo en el diario británico The Telegraph es “una compilación basada en la información obtenida a partir hace de los años de Internet”.
“El artículo es una compilación basada en la información obtenida a partir hace de los años de Internet. Castillo no está en venta”, dijo el abogado Corin Rose, citado por Mediafax .
Dijo que si algún día pondría en duda la venta de eliminación Castillo Bran se respete “el derecho de tanteo” del estado romano.
“Si algún día pondría en duda, sin embargo, debe respetar el derecho de tanteo del Estado. Pero, de nuevo, el castillo no está en venta”, dijo el abogado Corin Rose.
El eco de la negación de la noticia en español
http://www.libremercado.com/2014-05-13/el-castillo-de-dracula-se- vende-por-73-millones-de-euros-1276518305/
Mientras en los medios españoles la noticia corría como la pólvora, apareciendo en todos los diarios nacionales.
Aquí os dejo un repaso de como ha ido evolucionando la noticia para ser la misma casi 9 años después.
Como comprobaran los textos son siempre idénticos, solo cambia el valor de la venta.
Diciembre 2006
http://www.planetacurioso.com/2006/12/16/se-vende-el-castillo-de-dracula/
El Castillo Bran, más conocido como el castillo de Drácula por haber inspirado las leyendas del vampiro Drácula, situado en la región de Brasov (Kronstadt), en el centro de Rumania, se ha puesto a la venta. El valor del castillo asciende, según estimaciones de Rumania, a 25 millones de euros. Restituido por el Gobierno rumano en mayo pasado a Dominic de Habsburgo y a sus hermanas, María Magdalena Holzhausen y Elisabeth Sandhofer, herederos de la princesa rumana Iliana (hija de la Reina Maria Luisa de Rumania), éstos han enviado ahora una oferta de venta al Consejo provincial de Brasov. Según la prensa local, Aristotel Cancescu, presidente de la región, no ha querido dar detalles de la oferta, limitándose a señalar que se está estudiando y que se considera la posibilidad de comprarlo.
Enero 2007
http://elpais.com/elpais/2007/01/08/actualidad/1168242532_850215.html
http://www.iblnews.com/story.php?id=21933
El condado de Brasov, situado en el centro de Rumanía, ha pedido un préstamo de 60 millones de euros a un banco extranjero para costear la compra del castillo de Drácula, que el Gobierno de ese país había devuelto a su legítimo propietario tras expropiarlo en 1948, durante el régimen comunista, y que éste había decidido poner a la venta casi de inmediato, según informa la agencia de noticias Bloomberg. Dominic de Habsburgo, de 68 años, reclamó la fortaleza de Bran en 2001.
Convertido en museo, esta edificación se había convertido en una de las principales atracciones turísticas del país. Se trata de un enorme castillo del siglo XIII, con cuatro torres y tres edificios menores desperdigados por una propiedad de 30 hectáreas de superficie. Allí gobernó en el siglo XV el cruel príncipe Vlad Tepes de Wallachia, conocido como Vlad el Empalador y como Draculae, personaje que sirvió de inspiración a Bram Stoker para su novela Drácula.
El presidente del condado de Brasov, Aristotel Cancescu, ha confirmado su intención de comprar el castillo a su dueño, que vive en Nueva York. “Queremos hacer algo para recuperar el castillo y gestionarlo, creemos que sería una buenísima oportunidad para desarrollar el turismo”, ha dicho Cancescu. Dominic de Habsburgo ya se ofreció a vendérselo al Gobierno local el mes pasado.
http://www.cnnexpansion.com/economia-insolita/venden-castillo-de-dracula-en-rumania
La familia Habsburg comenzó a ofrecer el castillo formalmente este lunes, dijo una compañía de bienes raíces de Estados Unidos. No se reveló su precio
http://www.abc.es/20090207/internacional-europa/vende-castillo-dracula-20090207.html
Junio 2007
http://www.20minutos.es/noticia/253860/0/venden/castillo/dracula/
En el sanguinario negocio de los bienes inmobiliarios, la empresa estadounidense Baytree Capital Associates ha sido elegida para vender el Castillo de Drácula (fotos). El archiduque Dominic Habsburgo, quien vive en el estado de Nueva York, y su familia han contratado a la firma privada de inversiones para lanzar al mercado el Castillo de Bran y las propiedades de sus alrededores en la región transilvana de Rumanía.
La noticia en la web de la empresa de capitalización.
http://www.baytreecapital.com/pr062807.php
Y la noticia en Rumania. http://www.curierulnational.ro/Actualitate%20Companii/2007-07-02/Baytree+Capital+Associates+va+negocia+vanzarea+Castelului+Bran
Enero 2009
https://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/01/28/¿buscas-piso-el-castillo-de-dracula-esta-en-venta/
Las autoridades locales de Brasov, en el centro de Rumanía, han decidido comprar el Castillo de Bran, asociado por la tradición con el mito de Drácula. Fue puesto a la venta por la familia de Habsburgo siete meses después de recuperarlo del Estado rumano. Las emisoras rumanas Realitatea TV y Antena 3 han informado hoy de que el Consejo Departamental de Brasov pagará 60 millones de euros a Dominic de Habsburgo y a sus dos hermanas, herederos de la princesa Ileana de Rumanía, última propietaria del castillo de Bran antes de ser nacionalizado por los comunistas en l948.
El castillo de Bran, situado cerca de Brasov, fue construido por los caballeros de la Orden Teutónica a principios del siglo XIII y sirvió durante la Edad Media para defender el camino comercial que comunicaba Valaquia con Transilvania. Los herederos de Ileana recuperaron en mayo de 2006 el castillo, valorado entonces en unos 20 millones de euros, y los nuevos propietarios prometieron mantenerlo al menos tres años como museo.
Mayo 2010
http://misteriosmario.blogcindario.com/2010/05/00652-el-castillo-de-dracula-en-venta.html
Agosto 2011
http://elrincondelasmediaslunas.wordpress.com/2011/08/18/el-castillo-mas-caro-del-mundo-2/
Marzo 2013
https://es.noticias.yahoo.com/fotos/a-la-venta-el-castillo-de-dracula-en-rumania-slideshow/
Sin embargo, hasta para los nombres más terribles de la historia de la literatura llega la crisis. La familia Habsburgo, heredera de la casa real rumana y propietaria actual del edificio, desea ponerlo a la venta y está ya buscando comprador. Se especula con que el precio puede rondar los 60 millones de euros, aunque los dueños podrían estar dispuestos a hacer una rebaja si es el Estado de Rumanía el que paga
Agosto 2013
http://chicos.laprensa.hn/blog/2013/08/12/venden-castillo-de-dracula/
Rumania. El Castillo Bran, más conocido como el “Castillo de Drácula” por haber inspirado las leyendas del vampiro Drácula, situado en la región de Brasov (Kronstadt), en el centro de Rumania, se ha puesto a la venta. El año pasado la familia propietaria ofreció venderlo a las autoridades locales por 80 millones de dólares, pero la oferta fue rechazada. Restituido por el gobierno rumano en mayo pasado a Dominic de Habsburgo y a sus hermanas, María Magdalena Holzhausen y Elisabeth Sandhofer, herederos de la princesa rumana Iliana (hija de la Reina María Luisa de Rumania), éstos han enviado ahora una oferta de venta al Consejo provincial de Brasov, debido al costoso mantenimiento de este castillo.
Mayo 2014
http://www.gaceta.es/noticias/los-habsburgo-ponen-venta-castillo-dracula-16052014-2127
Dicen que la nobleza es nueva pobre porque está perdiendo sus bienes y este caso no es para menos. El Gran Duque Domingo y sus hermanas, las Archiduquesas María Magdalena e Isabel Habsburgo, tienen intención de desprenderse del castillo de Drácula y lo han puesto a la venta por 64 millones de dólares.
http://www.abc.es/viajar/20140514/abci-castillo-dracula-venta-rumania-201405141303.html
El gran duque Domingo y sus hermanas, las archiduquesas María Magdalena e Isabel Habsburgo son los actuales propietarios del castillo de Bran, en Rumanía, más conocido como «el castillo de Drácula». La venta se realiza a través de la compañía Herzfel y Rubin, y aunque no dan demasiados datos sobre las condiciones, los actuales dueños aceptarían vender la fortaleza por unos 64 millones de dólares estadounidenses. No se trata de un mal precio, ya que algunos expertos tasadores calculan que su precio de mercado podria superar los cien millones.