Archivo de la etiqueta: Retazos de Historia

Lugares donde he estado: Gibraltar – Logde de Parson

Gibraltar - Lodge de Parson - Fotografía (c) Charles A.R. Byrne
Imagen (c)2014 Charles A.R. Byrne

Gibraltar – Lodge de Parson

Se trata de una antigua fortaleza británica que fue construida para proteger Bahía Rosia (Rosia Bay) y a los galeones navales que solían utilizarla para recoger municiones y disposiciones durante los tiempos de guerra. Después de la victoria de la flota británica en la batalla de Trafalgar en 1805, el buque insignia británico dañado durante el combate, HMS Victory, fue llevado a Rosia Bay. A bordo del buque, fue encontrado el cadáver del almirante Lord Nelson en el interior de un barril de aguardiente, para que se mantuviera incorrupto hasta sus funerales en Londres, y atado alrededor del poste central. Su cuerpo fue transferido a otro barco y llevado a Inglaterra para su entierro.

Breve Historia Desconocida: Bombardeo de La Línea de la Concepción durante la II Guerra Mundial

Breve Historia desconocida: Bombardeo de La Línea de la Concepción

BOMBARDEO DE LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN DURANTE LA II GUERRA MUNDIAL.

Breve Historia desconocida: Bombardeo de La Línea de la Concepción
Gibraltar 1941

Adolf Hitler firmaría la Directiva 18 el 12 de noviembre de 1940. En este documento enunciaba el plan orquestado para la entrada de España en la Segunda Guerra Mundial y para la toma de Gibraltar.

Según planearon, Mussolini debía avanzar en el norte de África hacia Egipto y el canal de Suez, lo que unido a la toma del Peñón, debía convertir el Mediterráneo un placido lago para el Eje. Desde el inicio de la guerra Gibraltar se había convertido en objetivo primordial, pero no fueron la aviación alemana quien diera el mayor golpe, sino que fuesen los franceses. Venían rabiosos porque los ingleses les habían hundido gran parte de la flota en Mers el Kebir.

De esta manera, 83 bombarderos franceses aparecieron sobre el cielo de Gibraltar para devolverles la jugada los ingleses, aquello ocurrió el 24 de septiembre de 1940. A los franceses les había hecho ni pizca de gracia que Churchill convirtiese a 1.300 marineros en alimento para peces. Según relataba el periódico ABC, “cayeron cien bombas que dejaron Gibraltar bastante destrozada”, algunas de 1.500 kilos.

Pero en La Línea de la Concepción, tenían entre manos otras distracciones. Aquel verano de 1941 los linenses se preparaban con ilusión para ver renacer su Velada, unas fiestas locales, cuya última edición se había visto trágicamente interrumpida por la Guerra Civil.

En aquellos días la población de La Línea se preparaba para dejar a un lado, por unos días, sus penalidades cotidianas. Las entidades más representativas estudiaban la preparación de sus casetas. Todos los cafés, bares y comercios esperaban que todo aquello se dejase notar devolviendo a la ciudad parte de su perdida vitalidad. Incluso volvían a abrir la plaza de toros y los aficionados comenzaban a hacer pronósticos sobre las figuras que podrían componer el siempre atractivo cartel de toros de la Velada linense. Aquel año al final el cartel se montaría con los diestros Vicente Becerra, Juanito Belmonte y Pepe Luis Vázquez.

Pero por simple situación geográfica, que la localidad estuviera ubicada junto a Gibraltar, separados del principal objetivo de guerra por una barrera fronteriza y un campo neutral. Así la noche del 11 al 12 de Julio de 1941, la tragedia quedaría marcada para siempre en la historia de la ciudad.

Los italianos realizaron su primera incursión sobre la colonia británica durante aquel mismo verano. Sus aviones habían despegado desde aeródromos en situados en Cerdeña y usando aviones Savoia-Marchetti SM.8., todo ello con un escuadra de solo dos aviones..

Con estas incursiones aéreas cumplían con el expediente con su aliado germano, así de cuando en cuando mandaban un avión, dos… o tres (su mayor escuadra fue de 10 aviones del 132º Gruppo Autonomo Aerosiluranti, el 19 de julio de 1942).

A más de tres mil kilómetros de distancia, en las pistas de un aeródromo italiano, un solitario Savoia Marchetti SM-82 “Marsupiale” se preparaba para su misión. Habían cargado, fijadas al fuselaje, tres mortíferas bombas que el aparato debía llevar desde la isla de Cerdeña hasta la Bahía de Algeciras.

Su objetivo seguramente era hundir alguno de los mercantes atracados en el puerto de la colonia. Sobre las tres de la madrugada del sábado 12 de julio, el SM-82 fue descubierto por los sistemas de detección acústica de la Roca y casi de inmediato soltaba sus tres enormes bombas. Tal vez fuese a causa del fuerte viento de poniente, tal vez fue un trágico error de puntería o su temor a los sistemas antiaéreos británicos, pero lo cierto es que las tres bombas lanzadas por los italianos aquella noche no cayeron sobre los mercantes ingleses, sino en La Línea de la Concepción.

Dos de ellas no hicieron explosión, quedando medio enterradas en las dunas de la playa de Poniente, pero la tercera haría blanco en la esquina que forman las calles Duque de Tetuán y López de Ayala, a la altura de los números 10 y 3 respectivamente según la numeración en vigor de entonces.

Breve Historia desconocida: Bombardeo de La Línea de la Concepción
Calle Duque de Tetuán, viviendas destruidas por la bomba.

La explosión afectó a tres viviendas, ocupadas por la familia Caballero, la viuda de Valdés y sus hijos y la familia Ruiz-Sánchez. A pesar de que estas tres propiedades quedaron reducidas a escombros, el hecho de que la bomba cayese dentro de un pozo había evitado un desastre aún mayor. Aún así, la sacudida de la onda expansiva se haría sentir a muchos metros de distancia. Desde entonces a ese lugar se le conoció como El Patio de la Bomba.

La explosión había destrozado el tendido eléctrico y no había luz. Para facilitar la labor de desenterrar las victimas se sirvieron de los focos de unos camiones militares. Soldados, policías y civiles, algunos de ellos familiares de los que permanecían enterrados, ayudaron en las labores de desescombro. Poco a poco fueron apareciendo las primeras víctimas de aquella tragedia. Los cuerpos de cinco personas: María Caballero Hidalgo, Tomás Caballero Hidalgo, Joaquina Morilla Vega, Julia Rojas Torres y José Luis Valdés Díaz fueron sacados sin vida; también hubo muchos heridos, y los casos más graves, fueron conducidos al Hospital Municipal. El resto fueron atendidos allí mismo.

Tras el bombardeo de La Línea de la Concepción, la ciudad quedó conmocionada por la tragedia de aquella noche. Se decretó día de luto, y entre otras resoluciones, se acordó que todos los actos programados con motivo de la apertura oficial de la Velada quedarían aplazados hasta el domingo.

El sábado 12 de julio, con la presencia del Gobernador Civil y las autoridades municipales, tuvo lugar el sepelio de las víctimas en el cementerio de San José. Varios miles de personas acompañaron a La comitiva fúnebre a lo largo de su recorrido por las calles de la ciudad.

Las otras dos bombas arrojadas aquella noche habían caído sin hacer explosión en la playa de Poniente. Sin dar demasiada publicidad al hecho y tras identificar estos artefactos como italianos, las autoridades españolas se limitarían a plantear una protesta oficial ante los representantes de Mussolini.

A pesar de todo, las madrugadas de los siguientes días (domingo día 13, lunes 14 y martes 15), el SM-82 repetiría sus incursiones contra la Bahía, fastidiando las tres primeras noches de feria que los linenses vivían desde hacía un lustro.

La madrugada del martes 15 los reflectores lograron localizar de nuevo al bombardero enemigo, el cual, ante el fuego antiaéreo, se apresuraría a virar hacia Campamento deshaciéndose de su carga. Esta vez dos de las bombas estallaron en las cercanías de las antiguas pistas del campo del Polo, mientras que una tercera quedaba encajada en las arenosas riberas del rio Cachón.

Así mismo, la madrugada del 17, nuevamente tres bombas fueron soltadas, cayendo al mar y las otras por la cara este del Peñón, en dirección al mar de Levante. En las calles de La Línea cayeron trozos y cascotes de proyectiles antiaéreos.

Según fuentes italianas, desde el bombardeo de La Línea, las incursiones posteriores de los SM-82 habían sido contestadas por fuego antiaéreo procedente de territorio español. Según afirman aquello era una muestra de sus deseos de vengar las muertes de sus compatriotas, aunque lo más lógico es pensar de que en realidad no era más que un intento de hacer respetar el espacio aéreo, como se había hecho en ocasiones anteriores con los aviones franceses.

Los tres días siguientes, los aparatos italianos volvieron a violar el espacio aéreo español y volvieron a soltar nuevamente sus bombas en suelo español sin causar afortunadamente ninguna baja.

Al finalizar la guerra, el gobierno italiano pagaría una indemnización de 250 mil dólares por los daños causados por la Segunda Guerra Mundial a personas y bienes de nacionalidad española en La Línea de la Concepción, así como otra clase de daños causados por hechos de guerra a personas y bienes españoles en el territorio de soberanía española o en el mar. Esta cantidad serviría para amortizar parte de la deuda contraída por España ante Italia durante la Guerra Civil.

En consecuencia, fue finalmente el Estado español quien se tendría que hacer cargo de efectuar el pago de las indemnizaciones a las familias de los fallecidos, cubrir los gastos médicos de los heridos y a la restitución a los afectados por la pérdida de sus bienes.

En la actualidad, la Plaza de España de Sevilla alberga una gran bomba FF italiana que no llegó a explotar lanzada «por error» o temor sobre La Línea de la Concepción.

The history of summer camp

 

The history of summer camp is way more political than you realize.

America’s first private camps started in the 1870s, at the end of the country’s first wave of mass urbanization — the idea being to give overstimulated urban children a chance to commune with nature. As Dr. Joseph Trimble Rothrock, founder of a private summer camp for boys in 1876 near Wilkes-Barre, Pa., put it, the idea was to take “weakly boys out into camp life in the woods … so that the pursuit of health could be combined with the practical knowledge outside the usual academic lines.” For the privilege, he charged youths from Philadelphia and Wilkes-Barre $200 for four months of “physical culture.” And for “tired young women wearing out their lives in an almost endless drudgery for wages that admit no thought of rest or recreation,” there was the first Young Women’s Christian Association camp, offered during the summer of 1874. In an illustration of the common gender stereotypes of the time, the first women’s camp was offered not in the woods, but at a boarding house in Asbury Park, N.J., and called “Sea Rest.”

US President James K. Polk spoke before Congress

 

On May 11, 1846, US President James K. Polk spoke before Congress, urging the country’s legislators to declare war on neighboring Mexico:

…Mexico has passed the boundary of the United States, has invaded our territory and shed American blood upon the American soil. She has proclaimed that hostilities have commenced, and that the two nations are now at war.

As war exists, and, notwithstanding all our efforts to avoid it, exists by the act of Mexico herself, we are called upon by every consideration of duty and patriotism to vindicate with decision the honor, the rights, and the interests of our country…

In further vindication of our rights and defense of our territory, I invoke the prompt action of Congress to recognize the existence of the war, and to place at the disposition of the Executive the means of prosecuting the war with vigor, and thus hastening the restoration of peace… .

The United States would officially declare war on Mexico two days later. The Mexican-American war, which would go on to cost Mexico much of its northern territory, had begun.

Lugares donde he estado: El Puente de Carlos

 

Charles Bridge, photo by V.Musil, 60’s

El Puente de Carlos (en checo Karlův most) es el puente más viejo de Praga, y atraviesa el río Moldava de la Ciudad Vieja a la Ciudad Pequeña. Es el segundo puente más antiguo existente en la República Checa.

Su construcción comenzó en 1357 con el visto bueno del Rey Carlos IV, y fue finalizado a principios del siglo XV. Dado que en ese entonces constituía la única forma de atravesar el río, el Puente de Carlos se transformó en la vía de comunicación más importante entre la Ciudad Vieja, el Castillo de Praga y las zonas adyacentes hasta 1841. El puente fue también una conexión importante para el comercio entre Europa Oriental y Occidental.

Originalmente, esta vía de comunicación fue llamada el Puente de Piedra (Kamenný most) y el Puente de Praga (Pražský most), pero lleva su denominación actual desde 1870.

The Nazi Origins of the Olympic Flame Relay

The Nazi Origins of the Olympic Flame Relay

The Nazi Origins of the Olympic Flame Relay

The 1936 Berlin Summer Olympics were to be, according to Arnd Krüger and William J. Murray’s history of “The Nazi Games,” a means of furthering Hitler’s ethnic and nationalist messages, a tool of Nazi soft power. Few aspects of the bizarre and highly political ‘36 games exemplified Hitler’s propaganda mission better than the Olympic torch relay and ceremony. Though propagandists portrayed the torch relay as ancient tradition stretching back to the original Greek competitions, the event was in fact a Nazi invention, one typical of the Reich’s love of flashy ceremonies and historical allusions to the old empires. And it’s a tradition we still continue today, with this morning’s lighting of the flame in Olympia, the birthplace of the original games circa 776 B.C., from which it will be carried by a series of relay runners to the site of the games, in this case London.

Read more. [Image: AP]

The Battle of Ponte Novu

 

Pascal Paoli à la bataille de Ponte Novu (1769)

 

The Battle of Ponte Novu took place on May 8 and 9 1769 between royal French forces under the Comte de Vaux, a seasoned professional soldier with an expert on mountain warfare on his staff, and the native Corsicans. It was the battle that effectively ended the fourteen year-old Corsican Republic and opened the way to annexation by France the following year.

The Corsican commander-in-chief, Pascal Paoli, was trying to raise troops in the vicinity but was not present in person. He trusted the defence to his second-in-command, Salicetti. His forces included a company of Corsican women under a female captain named Serpentini.

Ponte Novu is a Genovese bridge over the Golo River in north central Corsica in Castello-di-Rostino commune. The battle opened the route through the rugged mountains to the Corsican capital of Corte. The battle is important as it marked the end of the Corsican War and paved the way for the incorporation of Corsica into France.

Breve Historia Desconocida: AltaVista, el eslabón perdido

A las nuevas generaciones de informáticos es posible que no les suene AltaVista y que sólo les suene la empresa DEC (acrónimo de Digital Equipment Corporation) como un fabricante de grandes máquinas que se perdió por el paleolítico de la informática. DEC fue una compañía que prácticamente inventó el mercado de los miniordenadores, máquinas mucho menos potentes y pretenciosas que los grandes sistemas de la época pero también muchísimo más económicas y con menos requisitos.

Este mercado, el de los miniordenadores, fue desarrollándose y creciendo, convirtiendo a DEC en la segunda mitad de los 80 en la empresa número 2 en el mundo de la informática (y aquí hablamos de informática en general, tanto software como hardware).

Breve historia desconocida: AltaVista, el eslabón perdido.

Sin embargo, los 80 vinieron con cambios muy profundos y todo el ecosistema empresarial dio un vuelco ante los nuevos paradigmas y modelos de negocio. Hubo empresas que se adaptaron muy bien (por ejemplo, HP), otras que sufrieron mucho para adaptarse pero que finalmente se transformaron, como IBM, y otras que no supieron adaptarse y con los años fueron empequeñeciendo hasta finalmente desaparecer. Como en el caso de DEC.

La situación de DEC a mediados de los años 90 era un tanto peliaguda. Llevaba ya un par de años sin generar beneficios (sus últimos resultados en 1995 eran de 2.000 millones de pérdidas). Sin embargo, tenían varias tecnologías en su haber que podían dar un vuelco a su situación. Una de ellas era su procesador Alpha. Estos procesadores estaban a años luz en cuanto a tecnología y rendimiento de sus equivalentes x86 y eran en general netamente superiores a sus competidores de Sun o Sillicon Graphics.

Sin embargo, DEC había sido una empresa toda su historia de miniordenadores, por lo que no había sabido aprovechar las ventajas del procesador Alpha (de hecho, llegó a retrasar 18 meses su lanzamiento al mercado por el simple motivo de que un microprocesador, por muy avanzado que fuera, sonaba a ordenador personal o como mucho a estación de trabajo. DEC hacía miniordenadores, no máquinas unipersonales).

Sin embargo, había un proyecto interno que sí podía aprovecharse del gran rendimiento y las posibilidades de los 64 bits del procesador Alpha (sí, seguimos en 1995). Dicho proyecto consistía en, utilizando el enorme ancho de banda que tenía DEC disponible para la época, recorrerse la World Wide Web completamente y crear un índice que podría consultarse en cualquier momento.

Su nombre era AltaVista, y aunque a mediados de los 90 sólo era un proyecto interno, y por lo tanto sólo utilizado desde la intranet de DEC, todos aquellos de la empresa que lo utilizaban estaban enamorados de él. ¿Qué tenía de especial AltaVista? Visto con los ojos de 2012, poca cosa, principalmente porque tanto Google como Bing hacen lo mismo. Pero recordemos que hablamos de 1995, Google aún no existía y a Bing le quedaba más de una década para nacer, así que vamos a ver cómo estaba la situación en aquellos entonces.

El principal sitio web a mediados de los 90 era, sin lugar a dudas, Yahoo. Sin embargo, Yahoo no era un buscador, sino que simplemente era un directorio. ¿Qué significa eso? Pues que no había un spider que analizara la web buscando nuevos enlaces e incluyéndolos en un índice ponderado que posteriormente se podría consultar sino que simplemente era un listado de sitios webs almacenados. Sí, como unas páginas amarillas o un listín telefónico. Para entender el éxito de Yahoo, hay que comprender que antes de que este existiera si querías acceder a algún recurso vía web tenías que saber la dirección del mismo o la de algún sitio que lo enlazase.

Sí había, en cambio, proyectos de crear buscadores. La mayoría de ellos eran proyectos con recursos muy limitados o con objetivos no especialmente ambiciosos. Por ejemplo, había buscadores que sólo procesaban los títulos de las webs y no su contenido, o algunos que sí analizaban los contenidos, pero claro, para poder abarcar toda la web (unos 18.000 sitios a principios de 1995) se necesitaba mucho ancho de banda y también bastante potencia de proceso, pues si no al terminar de procesar todos los sitios web el resultado no serviría de nada por la naturaleza tan cambiante de la misma.

También, por supuesto, era necesario crear un interfaz adecuado para interactuar con todo el sistema para realizar las búsquedas, y la mayoría de los buscadores “puros” de la época eran bastante crípticos (en algunos había que conectarse por telnet y aprenderse unos cuantos comandos para poder realizar una consulta).

AltaVista había solucionado todos esos problemas de los buscadores previos a ella. Contaban con el inmenso (para la época) ancho de banda de DEC, contaban con un potente procesador y varias unidades procesando en paralelo toda la información recogida por los spiders (de forma que el índice no quedaba rápidamente obsoleto) y ofrecían también una interfaz muy limpia para la época. Así que en 1996 DEC consintió en abrir públicamente su firewall para convertir en público el servicio AltaVista. Como toda empresa, el objetivo último de este movimiento era el de ganar dinero, pero… ¿cómo pretendía DEC ganarlo?

Esta es la parte donde se demuestra que lo importante no es tener la tecnología adecuada sino el saber qué hacer con ella. Si no la tienes siempre existe la posibilidad de que la puedes comprar o por lo menos licenciar, pero si la tienes y no sabes qué hacer con ella, se malogrará de mala manera.

Pues este fue el problema de DEC. Para la cúpula de DEC (no para los responsables del proyecto AltaVista), el buscador era una gran oportunidad de conseguir buena publicidad positiva… para poder vender ordenadores equipados con procesadores Alpha. Es decir, para ellos AltaVista no era más que una demo pública de lo genial que era su hardware. ¿Eran ciegos los directivos de DEC? Sí, pero porque el mundo estaba lleno de ciegos por aquellos entonces. Cuando en 1996 Compaq compró a DEC, el monto de la operación fue de unos $9.600 millones, de los cuales, en concepto de la adquisición de AltaVista, se pagó $0.

¿Pudo, pese a la ceguera de sus empresas matrices, AltaVista haberse convertido en Google antes de que Google siquiera hubiera existido? La tecnología estaba ahí, pero no el modelo de negocio. Cuando AltaVista se hizo pública, la mentalidad de la época era captar internautas y mantenerlos dentro todo el tiempo posible. La moda en aquel momento era crear portales donde se aglutinaran todos los servicios que un usuario pudiera necesitar de tal forma que permaneciera siempre dentro del portal.

Estos servicios iban desde el correo electrónico a información del tiempo, noticias, chats y decenas de servicios diversos. Pese a que en AltaVista había quienes abogaban por mantener lo más limpio y sencillo AltaVista, es decir, centrarse en la tecnología de buscador y consultas, triunfó la visión más “tradicional” de crear un portal grande y pesado cargado de multitud de servicios.

¿Y qué fue finalmente de AltaVista? Compaq la vendió a CMGI en junio de 1999 por $2.300 millones, la cual quiso sacarla a bolsa al año siguiente. Sin embargo, la burbuja de las “punto com” ya había estallado, por lo que se interrumpió la salida a bolsa. En el 2003, CMGI vendió el portal AltaVista a Overture Services, Inc por $140 millones. Hoy en día, AltaVista sigue operativa en www.altavista.com, pero como un actor menor sin ninguna importancia dentro del mundo de los buscadores webs.

@WormHolePro

Breve Historia Desconocida: Brandán el Navegante.

Breve Historia Desconocida: Brandán el Navegante

Brandán el Navegante (Ciarraight Luachra, Irlanda, c. 484 – Enachduin, c. 578), en irlandés Breandán, o Brendán, también llamado Brandano, Barandán o Borondón, fue uno de los grandes monjes evangelizadores irlandeses del siglo VI. Tomó renombre por formar parte de una leyenda medieval sobre un abad, natural de la lejanísima Irlanda, que, junto a catorce de sus compañeros, había realizado un largo viaje por el temido, furioso e impenetrable Océano Atlántico.

En ese viaje divisaría multitud de islas maravillosas y territorios legendarios, viviendo una serie de aventuras que lo convirtieron en uno de los personajes más conocidos de la Europa medieval, convirtiéndose en protagonista de uno de los relatos de viajes medievales más famosos de la cultura gaélica medieval, relatado en la Navigatio Sancti Brandani, una obra que fue redactada en torno a los siglos X-XI.

Históricamente, no sabemos demasiado acerca de él. Brandán nace a finales del siglo V en Tralee, en el condado irlandés de Kerry. Oerteneció a la tribu de los altraiges de Kilkenny, descendiente de la estirpe de Edganacht. Fue bautizado por el obispo Erc de Dungarvan en el condado de Waterford, quien se aseguró de que un año más tarde fuera entregado para ser cuidado por la monja Ita de Hibernia.

A los 16 años volvió con Erc para continuar por varios años su educación, a quien años más tarde, ordenara como sacerdote, después de estar bajo Finnian de Clonard, Enda de Aran y Jarlath de Tuam.​ Con una sólida educación cristiana, solo comparable a su inquebrantable fe, pronto Brandán comenzó a difundir la palabra de Dios a lo largo y ancho de las islas británicas, fundando enclaves monásticos en las islas de Arán y predicando el Evangelio por las islas escocesas, Gales y Bretaña.

Desde principios del siglo V era habitual que comunidades monásticas enteras se lanzaron a la mar en curraghs para predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra, siguiendo la tradición misionera del cristianismo irlandés, de la que los conocidos santos Colimba y Colimbano fueron claros exponentes.

Durante su periplo marinero estableció varios monasterios, en Kerry, Ardfert, Annaghdown, Arran siendo el más famoso el de Clonfert. Alrededor del año 558 o 564 fundó un monasterio en Clonfert (Galway, Irlanda), se menciona que las reglas fundacionales fueron dictadas por un ángel, convirtiéndose en su abad y permaneciendo ahí hasta su muerte. Y ahí, en ese monasterio, es donde comienza la leyenda.

La historia que hizo que la figura de Brandán traspasara las fronteras de las islas británicas y recorriera la Europa medieval comienza en la noche que recibe la visita de un anciano monje, de nombre Barinto, en el monasterio de Clonfert. El anciano le relata con detalle la existencia de una serie de islas maravillosas en el océano occidental, más allá de los límites del mundo conocido.

Brandán, maravillado por el relato del anciano y con la convicción de evangelizar esos desconocidos territorios, convence a catorce de sus monjes para construir un curragh (sencilla embarcación tradicional irlandesa hecha de madera y cuero). De acuerdo con la Navigatio Sancti Brendani, Brandán partió el 22 de marzo del 516 con otros catorce monjes, a los que se suman tres advenedizos. Una vez está terminada la embarcación emprenden la navegación por el océano en busca de aquellas islas. Se hacen a la mar, a menudo ordena el monje soltar los remos y dejar la embarcación sin gobierno para que se cumpla la voluntad de Dios; es ésta la que les mantiene vivos y alimentados.

Durante largos de siete años, Brandán y sus compañeros navegan por las aguas del Atlántico, divisando un gran número de islas maravillosas a las que les dan nombre e incluso enfrentándose a algunos monstruos marinos.

En su navegación arribaron primero a la isla del castillo deshabitado, en la que fueron recibidos por un perro que los guio hasta una villa despoblada. Allí permanecieron durante tres días, encontrando siempre comida preparada para ellos, aun cuando fueron incapaces de ver a una sola persona, excepto un diablo etíope. Uno de los advenedizos muere tras admitir haber robado. Luego llegan a una isla con un joven que les trae pan y agua. Las siguientes estaciones fueron la isla de las ovejas, donde pasan la Semana Santa, y la isla-pez, que posteriormente sería conocida como Isla de San Brandán.

En su periplo, Brandán el Navegante, la siguiente etapa del viaje transcurrió en el Paradisus Avium («Paraíso de los pájaros«), habitada por pájaros de todo tipo en la que cantan salmos y alaban a Dios y se unieron a los monjes en sus oraciones. Uno de ellos confiesa al santo que los pájaros habitantes de la isla son ángeles que se mantuvieron neutrales en el enfrentamiento entre el arcángel san Miguel y Lucifer.

Vueltos a la mar, navegaron durante tres meses hasta que, exhaustos, alcanzaron la isla de Ailbe, habitada por monjes que habían realizado un estricto voto de silencio y que habían residido allí durante ochenta años, sin padecer enfermedad o desgracia alguna. El viaje continúa, retornando a algunas de las islas por las que ya han pasado, hasta alcanzar una isla con tres anacoretas, donde se pierde el segundo de los monjes advenedizos.

Luego visitan la isla de las uvas, donde obtienen el vino necesario para la consagración. Retornan a Ailbe para pasar la Navidad. Tras el abandono de este lugar llega la prueba más terrible que tuvieron que afrontar Brandán y sus compañeros: el paso del infierno. Monstruos sinnúmero se acercaron a la nave escupiendo enormes ráfagas de fuego. Los monjes reemprendieron el rumbo a toda prisa pero no pudieron evitar que el tercero de los frailes advenedizos fuera devorado por una de esas criaturas.

Durante su navegación encuentran sentado en un peñasco en mitad del mar a Judas, quien descansa azotados por las olas del mar de sus tormentos eternos todos los domingos desde Navidad hasta la Epifanía.

Su viaje prosiguió, y la siguiente etapa tuvo lugar junto a un enorme pilar de cristal que tardaron casi tres días en bordear, a través de un mar escondido de densas nieblas que impide el retorno a quienes no van en nombre de Dios, la expedición llegó a una isla envuelta en la niebla, con una muralla defendida por dragones que custodiaban un territorio del que, paradójicamente, no sabemos nada: la isla del paraíso terrenal. Tras ser recibidos en este lugar por san Pablo el Ermitaño que había vivido en su isla sesenta años y admirar las bondades de esa Tierra Prometida, navegan de vuelta a Irlanda, donde Brandán el Navegante, fallece tiempo después.

Breve Historia Desconocida: Brandán el Navegante

Esta historia fue registrada por escrito por primera vez en el siglo X, en una obra denominada Navigatio Sancti Brandani (“La Navegación de San Brandán”), convirtiéndose en un auténtico best-seller durante siglos.

Aunque son numerosas las islas mencionadas en la Navigatio, la tradición se ha centrado en la isla-pez, completamente desprovista de vegetación, que aparece y desaparece. En ella San Brandán y sus compañeros celebraron la misa de Pascua, pero al encender el fuego para asar un cordero la isla despertó, dándose cuenta entonces de que en realidad se trataba del pez gigante Jasconius, que más adelante, obediente a Brandán, le conducirá hasta las proximidades del Paraíso. Esta sería la posteriormente identificada como Isla de San Brandán, que como el pez Jasconius aparece y desaparece, ocultándose a los ojos de quienes la buscan.

Siguiendo las indicaciones de la Navigatio latina, más precisa en sus orientaciones que el poema de Benedeit, se ha trazado una posible ruta de navegación afirmado que tras su partida de Clonfert habría alcanzado primero las islas Feroe, que serían la llamada isla de las ovejas en la Navigatio, pasando luego por Islandia, Groenlandia, Florida y las islas del mar Caribe, lo que convertiría a Brandán en el primer europeo en alcanzar el continente americano, en tanto otros sitúan el final de su recorrido en Terranova o en las islas Canarias. Conforme a esta hipótesis, la aparición de la «columna de cristal» descrita en la Navigatio sería un iceberg, el «mar coagulado» un mar helado, Jasconius una ballena, y los «frutos maravillosos» frutas tropicales.

​El poema anglo-normando de Benedeit, representa esta misma leyenda como un viaje simbólico en el que Brandán viaja en círculo durante siete años, durante los que, cíclica y milagrosamente, retorna la nave a los mismos cuatro lugares en las cuatro festividades mayores del calendario cristiano, antes de alcanzar el séptimo año el Infierno y el Paraíso en el mismo centro del círculo.

El viaje de San Brandán enlaza con relatos viajeros propios de la mitología irlandesa, los llamados «immrama», como el Viaje de Mael Dúin, compuesto en el siglo VII-VIII, a su vez, el mítico viaje influiría sobre otras narraciones hagiográficas difundidas por toda Europa occidental, como las narraciones viajeras de Saint-Malo en Bretaña o san Amaro en España.​

No faltaron desde el mismo siglo XII espíritus críticos como el de Vicente de Beauvais, que en su Speculum historiale calificaba los viajes de san Brandán de «delirio apócrifo» inútil para la historia y la geografía,​ como más adelante harían también los bolandistas, que encontraban la verdad histórica oscurecida por la leyenda. Aun así, la narración alcanzó notable popularidad en sus muchas versiones manuscritas y en alguna temprana edición impresa en latín, llegando a más de 100 los manuscritos conocidos de esta historia, y se llegó a traducir a la mayoría de lenguas vernáculas europeas. Un verdadero fenómeno literario que traspasó fronteras, tanto geográficas como culturales.

A raíz de este relato su fama creció, al igual que la leyenda sobre su pericia como navegante y descubridor de tierras para la fe. En gran parte de los mapas medievales y modernos había un espacio en el Atlántico dedicado al recuerdo de San Brandán. Lo que hizo crecer su popularidad rápidamente y muchos discípulos llegaron buscando formar parte de su congregación, hasta 3,000 entre irlandeses escoceses, ingleses, galeses, bretones y otros.

Breve Historia Desconocida: Brandán el Navegante
Detalle del mapa de África de Guillaume Delisle mostrando la isla de San Borondón al Este de las Canarias, 1707. Library of Congress, Geography and Map Division.

El Brandán histórico, abad de Clontarf, estaría acreditado por el testimonio de Adamnano, que redactó una Vida de san Columbano aproximadamente cincuenta años después de la muerte del san Brandán El Navegante legendario. ​En ella cuenta que el santo visitó la isla de Iona (en el occidente de Escocia) donde se encontró con san Columbano. También se cree que conoció en la isla de Hynba a San Columba. Que acompañó al monje galés a San Malo. Y que realizó varios escritos sobre la vida y obra de otra santa irlandesa, Santa Brígida.

Llegó con sus exploraciones hasta las islas Hébridas al oeste y las islas Shetland al norte, e incluso es posible que haya llegado a las islas Feroe e Islandia.​ Abades irlandeses posteriores completarían su obra y establecieron nuevas comunidades cenobíticas y abrieron el camino para la colonización posterior por gaélicos y noruegos. Se ha discutido acerca de la historicidad de este religioso, y, aunque fue eliminado del santoral en tiempos del papa Pablo VI, no cabe duda de que se trató de un abad irlandés que llevó a cabo tareas de evangelización en las aguas del mar del Norte.

En la actualidad varios lugares incorporan el nombre del santo, como la catedral de San Brendan de Clonfert, el monte Brandon en el condado de Kerry, en el río Shannon.

En las islas Canarias aún persiste una leyenda popular de una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos que fue bautizada como isla de San Borondón. Según los testigos que dicen haber visto la isla, normalmente la sitúan en extremo occidental del archipiélago, entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro.

Hay relatos desde siglos que narran la aparición de dicha isla, de la visión por muchos testigos y de su posterior desaparición, mientras otras personas atribuyen la extraña aparición debido a alguna acumulación de nubes en el horizonte o a un fenómeno de espejismo.

La leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII la Corona española incluso organizó expediciones oficiales para llegar a esa isla y desembarcar en ella y conquistarla. Incluso Leonardo Torriani, ingeniero encargado por Felipe II para fortificar las Islas Canarias a finales del siglo XVI, describe sus dimensiones y localización y aporta como prueba de su existencia las arribadas fortuitas de algunos marinos a lo largo del siglo XVI.