WormJammers: Marcando Diferencias

Isla de Ibsanor, en pleno océano de Allhêthamar. Entre los continentes de Terym y Marhil. Una isla de origen volcánico de poco más de quinientos setenta kilómetros cuadrados, de terreno abrupto, y abundante vegetación selvática. Descubierta hace siglos por navegantes ters, pronto formó parte del Imperio, como uno de los Territorios Adyacentes. En 1775 u.t.e. era la única posesión de ultramar del Imperio, en el hemisferio norte, con una Confederación que se iba expandiendo. Bajo la salvaje tierra se encontraron grandes bolsas de petróleo, combustibles fósiles y yacimientos de valiosos minerales, y gentes de todas partes acudieron a esta nueva fiebre del oro. Debido a esto, antes de la fatídica fecha del 26 de febrero de 1777 u.t.e., tropas procedentes de la Confederación desembarcaron en la isla, y tras violentos combates con las fuerzas imperiales ocuparon la zona este de la isla. A raíz de este incidente, uno más en la agravante tensión entre las potencias, se inició ese oscuro día una guerra termonuclear entre ambos países. Treinta años después de aquella brutal guerra, estas tierras se volvieron a ver sacudidas por un nuevo conflicto armado causado por la avaricia del género humano. Debido a discrepancias burocráticas entre el Imperio Ter y la Confederación de Marhil, comenzó un nuevo enfrentamiento, que por un período de trece años encaró a ambos países. Este conflicto tuvo una implicación local, pero su resultado tuvo repercusiones en las distintas áreas de influencia de ambos bandos. Aún hoy dura la enemistad entre ambas potencias, y desde que se llegó a una resolución pacífica, debido a la intervención de la Unión de Naciones, la isla está dividida en tres sectores. Uno controlado por tropas ters, al occidente, otro controlado por las tropas de la Confederación, a oriente. Y un tercer sector al sur, que incluye la ciudad de Mgilla, con el mayor puerto marítimo de la isla, controlado por tropas internacionales de las fuerzas pacificadoras de la Unión de Naciones.

06:15 a.m.

En el norte, aproximadamente a dos kilómetros del puerto de Mgilla, en el interior de la espesura tropical de la isla se levanta una construcción militar. Esta corresponde a un puesto de vigilancia fronteriza levantado por la Confederación como medida de vigilancia del territorio bajo su autoridad, para evitar las posibles incursiones del enemigo. Desde el norte de la isla, hasta el sur, se pueden encontrar hasta un total de noventa y cinco puestos como esto, formando un muro impenetrable, o eso se cree.

Desde este cuartel, en particular, la Confederación gestiona y controla todo el entramado defensivo de la frontera más militarizada del mundo. Desde este punto se tiene un control total del entramado de cuarteles de fronterizos, puestos de vigilancia y baterías de misiles, cuyas cabezas apuntan al sector controlado por el Imperio.

La noche esta dando sus últimos coletazos, antes del despertar de un nuevo día. El sol aún no ha aparecido en el horizonte, pero sus rayos comienzan a entreverse en la línea del confín del mundo. A estas horas de la madrugada, los agotados soldados que permanecen en el turno de guardia esperan con impaciencia el despuntar del sol para así poder abandonar la vigilancia y poder disfrutar de unas horas de sueño tan necesarias para ellos, y que ya comienzan a echar en falta.

Y es, aprovechando las sombras de la noche y el cansancio de los hombres, es en esos instantes cuando un grupo de misteriosos asaltantes, cruzan las líneas defensivas y se apoderan de los puestos de guardia, eliminando toda resistencia. Protegidos por las sombras que los rodean, toma al asalto las instalaciones de seguridad, en el mayor de los mutismos y sin que nadie hasta varias horas después sepa a ciencia cierta que ocurrió aquella mañana.

ISLOTE AL SUR DE ORIANT’E   08:30 a.m.

– No lo entiendo, Jona.

– ¿Qué es lo que no entiendes, Jenny?

– Si somos un cuerpo especial dentro del C.I.M. ¿por qué hemos sido exiliados a este perdido islote? Ni aparece en los mapas.

– Según el alto mando, para poder tener una mayor libertad, además de poder mantener en secreto nuestras operaciones.- se apresura a responderle.

– Pueden decir desde arriba lo que quiera, pero sigue sin gustarme, Jona.

– No es una mansión, pero es funcional. Ahora, Jenny, si no te importa ¿podemos continuar con el ejercicio?

– Adelante.- dice ella, dirigiendo su mirada a uno de los monitores de la Cámara de Guerra.

Al otro extremo de la mampara de protección, se extiende una gran sala de entrenamiento, ideal para el entrenamiento de misiones en grupo. En el centro de aquella sala, totalmente empapados en sudor, con fatigosa respiración, y forzados los músculos hasta el máximo, se encuentran cinco hombres. Llevan en este tipo de entrenamiento conjunto hora y media, según su superior, aun les resta otro tanto antes de poder salir de allí. Ya únicamente podrán darse un relajante ducha, y dormir el resto del día.

En esta sección de entrenamiento pretendo evaluar a parte de los hombres que tengo a mi disposición. Con anterioridad los dividí en dos equipos, cada uno de ellos dispuesto para que estuvieran compensados lo mejor posible, tengo que crear dos equipos completamente sincronizados. Y para conseguirlo, antes, cada uno de ellos debe de trabajar como los dedos de una mano, todos en función de todos. Tras la primera prueba individual ahora han de enfrentarse al trabajo en grupo, un buen equipo sólo sobrevive si cada uno de sus miembros actúa en conjunto. Estoy evaluando al grupo con los hombres con mejor condición física, pero carecen de una unidad, uno de mis hombres iniciales no pasó las pruebas psicotécnicas, ya tengo bastante con la tensión que hay por ser jefe de campo, veamos como reaccionan. Es hora de verlos en acción.

MISIÓN: Eliminar resistencia y trasladarse hasta la zona de contención para liberar a los rehenes. 

EFECTIVOS: Los miembros G.I.E. Keerk, Haha, Blind, Shawdow. 

OPOSICIÓN: Droides de combate, láser rastreador de calor y A.S.V. 

El grupo está encabezado por Haha, él es uno de los tiradores. Tiene que asegurar el perímetro y permitir el avance del grupo, una acción de gregario. Él elimina al primero de los droides. Tras él camina Pulse, ella se mueve con rapidez, y es muy efectiva, es buena con el arma. Más despacio, pero con total seguridad de movimientos, se desplaza Blind, su discapacidad natural no es impedimento para poder dar lo mejor de sí. Como elemento de mando está Delta, lo he elegido porque tiene gran experiencia, él tiene que ser el comandante del grupo, pero veremos si es capaz de manejar el grupo. Por último Pickle, asegura la retaguardia del grupo. Él si que es una elección difícil, y no sé si será una buena idea incluirlo. Espero no equivocarme.

Los cinco se las apañan bien en la sala, los droides no presentan muchas dificultades para tiradores como ellos. Tienen una buena coordinación como equipo, aunque se nota que cada uno de ellos va por libre.

Haha es el más veterano del cuarteto, tiene 47 años. La mitad de ellos los ha pasado en infantería de marina y como soldado de fortuna. Se puede decir que es tirador nato, es mortal con un arma entre las manos. Aunque hace falta algo de mano dura para hacer entrar algo en su dura cabezota. Nunca he luchado junto a él en el campo de batalla, espero que pueda aportar algo al grupo.

Uno de los láseres dispara contra ellos, produce una gran explosión, con numerosos daños colaterales. Pero el grupo aún continúa en pie.

– Blind, ¿tu situación?- pregunta Haha, tras verlo echado sobre el suelo.

– Sigo entero. Pero la explosión ha dañado mi equipo de visión.

– ¿Puedes continuar sin él?- pregunta Pickle.

– Ha sufrido graves daños, tendré que continuar sin él.

Blind tiene 30 años y es ciego de nacimiento. Este ha sido su tercer año dentro del C.I.M. antes de destinarlo a mi grupo, los científicos desarrollaron para él un ultramoderno sistema de visión, según tengo entendido, calorífico y espectral. Utilizando el visor puede empuñar un arma con un setenta y siete por ciento de acierto. Sin la ayuda del visor utiliza armas blancas gracia a sus sentidos. Tiene totalmente desarrollados los otros sentidos, como el oído y el olfato, y puede manejarse en situaciones de riesgo casi a la perfección. Además posee un sexto sentido que actúa en forma de scanner. Puede ser ideal para misiones nocturnas y silenciosas.

– Blind, droides a las cinco.- alerta Pulse.

– Los he oído desde que se pusieron en marcha. Saquemos el armamento.- Tira a un lado su fusil, del cinturón extrae un largo objeto de metal, que le sobresale del puño. De súbito una luz surge de un extremo.

– ¿Una espada láser? Menudo cacharro.- dice excitado Pickle.

– ¡A por ellos, chicos!- alienta Haha a sus compañeros cuando se enfrenta a los droides.

– Pickle, deja que Blind se ocupe de esos dos. Detén a los que vienen por las ocho.- Delta comienza a ordenar el grupo por encima de Haha.

Pickle tiene 27 años, proviene de la prisión de Westhammer, era miembro del grupo terrorista Movimiento de Liberación, allí ha estado por un período de tres años, desde que mi grupo, por orden de Inteligencia, desarticuló su comando, y lo llevara a prisión. No lo ha sacado porque tenga sentimientos de culpabilidad, necesitaba un experto en explosivos y él es el mejor que conozco. Tiene una corta experiencia militar, pero está más que familiarizado con el trabajo en equipo.

– Sector A, limpio.- dice Haha.

– Sector B, barrido total.- grita Pulse.

– Sector C, asegurado.- reseña Pickle.

– He acabado con lo mío. Pero delante tenemos otro grupo.- alerta Blind.

– Las cosas se van a poner feas, son a.s.v.- dice Delta.

– Ya conocéis el plan, atizarles duro y rápido.- dice Haha a la vez que comienza a disparar por doquier.

Androides y humanos se enzarzan en una sucesión de descargas de plasmas y disparos de munición convencional.

– Fuerte resistencia a las dos en punto, necesito cobertura y rápido.- dice Haha.

– ¿Sabes cuál es tu problema, Haha? Hablas demasiado, déjame advertirte algo, contra chatarra como ésta lo fundamental es la coordinación.- Delta intenta controlar la situación, evitando que Haha le robe el mando del grupo.

Delta tiene 32 años, es veterano de la guerra de Ibsanor, y ha participado en otros enfrentamientos armados en Ambherljand. Tiene cualidades más que suficiente para conducir este grupo, tiene potencial para el liderazgo.

Tras dos ráfagas de disparos, por la espalda de los androides, Haha se ve a salvo de sus atacantes.

– Eh, Heinhan, que tengas un orgullo como el tuyo no quiere decir que te encargues tú de todo lo que haya por ahí. Deja que el resto podamos disfrutar con algo. – le dice Pickle a Haha llamándole por su nombre de pila.

– Te equivocas, Ellemore, sólo los entretenía para ti. Y nunca vuelvas a llamarme por mi nombre si no te lo pido. – respondió furioso Haha.

– No le hagas caso. Mister «más macho que nadie» no sabe tener la boca cerrada. Y por ella se le escapa todo el aire del cerebro.- le reprocha por su actitud a Haha, Pulse.

Pulse, es la más joven del equipo, con apenas 21 años. Ella al igual que Haha es tiradora, antes de ser elegida llevaba un año en el C.I.M. después de una meteórica carrera en el ejército regular. Ella confirma la tendencia actual, de que las mujeres son mejores militares que los hombres, la tendencia general se ha modificado en a balanza, son ahora ellas las que llevan el peso del ejército.

– Dejad la pelea para después, acabemos con esto de una vez, quiero tomarme una cerveza. – interrumpe la bronca Blind.

Completan con éxito la misión, rebajando en casi un minuto la simulación anterior.

– Muy bien chicos, se acabó el trabajo por hoy, daos una ducha fría y mañana hablaremos del resultado. – les digo una vez terminado de evaluarlos.

Mientras los chicos se marchan a los vestuarios, Jenny se me acerca y me comunica:

– Jona, hay en espera una llamada urgente desde el Alto Mando, se necesita tu código retinal para recibirla.

– Muy bien, enseguida voy.

Tras el control retinal, elemento básico de seguridad en las misiones de alto riesgo, me pongo al habla con el contacto del alto mando relacionado con el G.I.E. Desconozco de quien se trata, lo único que recibo es una transmisión codificada.

«Comunicado urgente. Envío G.I.E. Situación en alerta azul.

 Ataque enemigo contra posiciones de la Confederación, en Ibsanor. 

– Mis equipos no están preparado al cien por cien. Enviaré lo mejor de lo que dispongo. Recibidas coordenadas. Partimos para allá.

Al final mis hombres se han quedado sin su merecido descanso, los he tenido que reunir para esta repentina misión, que en nada nos conviene. No tenían que habernos enviado, no estamos preparados. Atravesamos el océano en un avión supersónico. Esta será nuestra primera misión en grupo. Bajo mis órdenes tengo a un grupo escogido por el alto mando, y yo soy el responsable de organizarlo. Para esta primera misión he elegido a los hombres mejor preparados física y anímicamente.

– Teniente, nos encontramos a menos de una hora de nuestro objetivo.

– Gracias, Jenny.

– Bien grupo, revisamos de nuevo el plan. Entramos, sacamos los rehenes y aseguramos el puesto militar. ¿Todo claro?

– Alto y claro, teniente.- dice Pulse.

– Pues, quiero que todos se ciña al plan, no quiero nada de excesos, ni de héroes. Entendido Haha.- él se limita a asentir con la mirada. Y después de repartir las órdenes, el resto del vuelo se realiza en el más de los completos silencios.

– Teniente, estamos sobre el objetivo.- nos informa Jenny.

– Recibido. Jenny recógenos dentro de cuatro horas en el punto de encuentro.

– Roger Teniente.

– Bueno chicos hora de saltar.- digo señalando a la escotilla recién abierta.

Uno a uno todos van saltando, tras Blind es mi turno.

– Jona, buena suerte.- me dice Jenny instantes antes de saltar.

Son las 10:00 horas, todo va según lo previsto. Blind y Pulse van delante, explorando el terreno. El lugar aún siendo un puesto fronterizo es grande e impresionante. Me pregunto como pudieron tomarlo los comandos ters. Asaltamos con algo de dificultad los muros, a simple vista parece que no están muy vigilados. Aún cuando llegamos a tocar el suelo no nos tropezamos con nadie, siempre había escuchado alabanzas sobre lo profesionales que eran las fuerzas de elites del Imperio, y ahora me pregunto si sólo eran rumores o nos estamos metiendo de cabeza en la boca del lobo.

Blind y Pulse tienen como misión introducirse con sigilo e intentar de sacar a los rehenes del fregado. Delta, con Haha y yo debemos llegar hasta el interior del puesto. Hay un silencio mortal, mientras nos desplazamos por el complejo, pero Haha lo rompe al encontrarnos con los primeros soldados. Los derriba con rapidez y continuamos, antes de atraer más atención de la debida. O eso creíamos, en medio del patio tropezamos con un segundo grupo de soldados. Está claro que vienen a por nosotros. Pero una cosa es segura estos idiotas son historia. Haha no dice palabra. No tiene por que, deja que sus armas hablen por él, dejando tras de sí abundantes cuerpos caídos. Cuando acaba el tiroteo, cuento doce bajas, no está mal para el primer día. Delta sugiere que continuemos, y continuamos. Pero de repente, antes de tener tiempo para reaccionar, estamos rodeados por media docena de soldados apuntándonos con toda su artillería.

– Señores, soy el comandante Mint. Habéis cometido un lamentable error al asaltar este puesto. Normalmente, os pediría que soltaran las armas y os retendríamos para ser interrogados, pero, en las actuales circunstancias, me temo que renunciaré al decoro y simplemente nos libraremos de inmediato de vosotros. ¿Cabo?

Mint ríe con aspereza, mientras sus secuaces nos apuntan a nosotros. Son más o menos una media docena, ahora si que la hemos cagado. En estos momentos es cuando más desea uno que aparezca la caballería.

Pickle, desde la azotea del edificio principal, dispara las cargas situadas en el perímetro de la fortaleza. El resultado es bueno, ha creado confusión entre los soldados. Haha, lo aprovecha para eliminar al soldado más cercano a él, tan sólo con sus manos. Después de esto llegan explosiones más próximas a nosotros, tanto que las cargas de Pickle eliminan a la mayoría de los soldados reunidos en el patio. Pese a ello, Mint, consigue escapar. Nosotros continuamos con nuestra parte del plan, espero que a Blind y Pulse le vaya según lo planeado.

– Vamos, Blind, muévete, hay que encontrar a esos rehenes, y nos estamos quedando sin tiempo.- mientras ellos avanzaban por los túneles subterráneos buscando el lugar en donde se encuentran recluidos los rehenes.

– Joder, Blind, que no tenemos toda la noche.

– Pulse, no sabia que esas palabras saliera de una boca como la tuya.

– Muy bien, tienes mi silencio, a ver que haces con tu oído.

Todo el corredor fue inundado por un mortal silencio. Pulse observaba detenidamente el rostro de Blind, esperando alguna señal por parte de este. Por fin Blind rompió el silencio.

– Están el final del corredor, en un calabozo a la derecha.

– Pues a qué esperamos, cuanto antes saquemos a nuestros muchachos antes podemos volver a casa, tengo ganas de probar mi cama.

– Pues tú lo has dicho. Demuestra de lo que eres capaz.

– Observa y aprende.

Pulse se acercó hasta la puerta, una vez allí, hace aquello que solo ella es capaz de hacer. Concentrándose en su capacidad innata consigue entrar en la mente de uno de los guardias situados al otro extremo de la puerta. Obligándole a que abra la puerta para que ellos puedan entrar, aunque intenta resistirse su mente no es lo suficientemente fuerte.

Blind no puede observar, él es ciego de nacimiento. La tecnología le a dotado con un visor calorífico conectado por implantes a su cerebro y a las retinas oculares, y por medio de esta tecnología puede ver como se abre la puerta. Seguidamente los dos disparan contra el involuntario colaborador y entrando con cautela eliminan al resto de los hombres del imperio que custodiaban a los prisioneros soldados del cuartel.

Pulse permanece de pie, orgullosa del trabajo que ha realizado aunque su cabeza esta a punto de estallar debido a la tensión. A sus pies yacían tres soldados, los tres muertos entre charcos de sangre.

– Pensaba que al menos me divertiría un poco. No sé tú, pero yo me estoy aburriendo.- dice por fin Pulse entre risas intentado evitar la tensión del interior de su cabeza.

– Si nos damos algo de prisa, podremos salir antes de aquí. Quizá ahí fueran necesiten nuestra ayuda.

Por nuestra parte, nos movemos con rapidez, Pickle desde lo alto nos cubre con su cargas explosivas, mientras avanzamos hacía las instalaciones principales. La resistencia se hace más dura a cada metro que avanzamos, nuestra esperanza para recuperar el puesto depende de Blind y Pulse. Los soldados ters son duros luchadores, además, están muy bien entrenados. Yo no he creado un grupo de choque, se suponía que era un grupo encargado de operaciones de Inteligencia. El grupo no está entrenado para enfrentamientos cuerpo a cuerpo, espero no lamentar esto el resto de mi vida.

Pulse y Blind han armados a los recién liberados soldados, estos entran en el patio, con claro deseo de venganza. Este nuevo elemento en la partida hace inclinarse la balanza a nuestro favor. Las tropas ters retroceden a causa de la reciente avalancha de fuego cruzado, es en el caos creado cuando aprovecho para reunir al grupo e intentar la última fase del plan.

Mientras los soldados confederacionales supervivientes del puesto fronterizo arremeten contra las tropas ters que se baten en retirada, nosotros entramos en la instalación principal con un único objetivo, estamos buscando a los mandos del comando, y sobre todo a ese pretencioso Mint.

Después de todo no tenemos que buscar mucho, pues es el propio Mint, quién se presenta a nosotros, acompañados por una veintena de hombres. Haha y Pulse hacen rápido su trabajo, causan numerosas bajas entre los hombres de Mint.

– Eh, Delta, a las siete en punto y dispara rápido.- dice de pronto Blind.

Delta reacciona nada más escuchar la voz de Blind, se gira y dispara. Como consecuencia derriba a uno de los soldados ters que agazapado esperaba sorprendernos, pero con Blind, eso es bastante difícil.

– Gracias, Blind, ¿cómo sabías que estaba ahí?- pregunta Delta, con serias dudas.

– Lo había oído.

Los disparos son selectivos, ordeno a mis hombres que tan solo disparen a los soldados. El coronel Mint, es mío.

Las armas dejan de disparar, y Mint está rodeados por mis hombres. El tan solo tiene en su mano derecha un revolver que apunta directamente a mí. Es entonces cuando me adelanto al resto y miro fijamente a los ojos del coronel.

– Coronel, ríndase y rinda a sus hombres.

El coronel me mira, pero no dice nada, me mira fijamente a los ojos. Es entonces cuando deja de apuntarme con su pistola, sube el revolver hasta colocárselo en la sien derecha.

– No haga eso coronel.

Me mira pero continua sin decir nada, tan sólo retira el percutor. Está dispuesto a volarse la cabeza.

– ¡Muy usted gana!- digo arrojando al suelo mi arma.- Usted contra mí, los dos solos, como antaño.

Todos se sorprenden de mi actitud, Mint el que más. Baja el revólver y me mira con incredulidad. Delta intenta detenerme, sabe que no debería de hacer esto, pero quiero ser yo quien venza al coronel.

– Blind, dale tú katana al coronel. Es una orden.

Blind la cumple, esperaba que no lo hiciera. El coronel acepta la espada y suelta el revólver. Él se cuadra para el combate, mis hombres se alejan, en silencio, dejando mayor espacio para la lucha.

Yo por mi parte lucho sin armas. El coronel lo toma como una ventaja para él, yo no lo considero así. Tan sólo tengo que concentrarme, me concentro, todos mis músculos están en tensión. Es entonces cuando lo siento, siento como mis antebrazos aumentan de tamaño, mis manos y mis dedos. Comienzas a emitir un brillo resplandeciente, y poco a poco voy sintiendo como mi piel, y mi carne, se transmutan. Ahora son energía pura, técnicamente están cargados de bioenergía de impulsos, es una capacidad genética especial que poseo, tan sólo con ello me enfrento al coronel.

Él ataca con fuerza, confiando que en un solo ataque saldrá victorioso. Cuando detengo su golpe con mi antebrazo queda totalmente sorprendido. Seguidamente aprovechando esta ventaja, le golpeo con mi puño derecho en pleno rostro, con todas mis fuerzas. Dejo que la descarga energética haga el resto, los impulsos noquean al coronel. Que cae en redondo al suelo totalmente inconsciente, con la cara sangrante y una expresión de incredulidad en el rostro.

– Recogedlo y entregadlo a los mandos del campo.

– A mandar jefe.- ríe Pulse mientras corre hacía el cuerpo.

– En diez minutos tenemos que estar en el punto de recogida, así que daos prisa.- les digo antes de salir del lugar.

– Eh, teniente.

– ¿Qué ocurre, Delta?

– Bueno señor, tan sólo decirle que me siento orgulloso de estar en su equipo.- dice como si le costase decir las palabras.

– Yo también estoy orgulloso de que forméis parte de él.

Minutos después, en el lugar de recogida. El avión acaba de aterrizar y Jenny nos recibe con una de esas grandes sonrisas que ella pone. Una vez que todos han subido al pájaro, me dice:

– Me alegro de verte de nuevo, Jona.

– Parece como si no supieras que volvería.

– Tan sólo estaba preocupada por ti.

                                  Publicado el 15 de febrero de 2004 en WormHole CiFi.com
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