Lugares donde he estado: Stonehenge

Stonehenge - Fotografía (c) Charles A.R. Byrne
Imagen (c) Charles A.R. Byrne

Stonehenge

Stonehenge es un monumento megalítico, tipo crómlech, de la Edad del Bronce situado cerca de Amesbury, en el condado de Wiltshire, Inglaterra, a unos trece kilómetros al norte de Salisbury.

Todo el conjunto está rodeado por un foso circular que mide 104 m de diámetro. Dentro de este espacio se alza un bancal en el que aparecen 56 fosas conocidas como los «agujeros de Aubrey». El bancal y el foso están cortados por «la Avenida», un camino procesional de 23 metros de ancho y 3 kilómetros de longitud, aproximadamente. Cerca se halla la «Piedra del Sacrificio». Enfrente se encuentra la «Piedra Talón». Está compuesto de un gran círculo de grandes megalitos cuya construcción se fecha hacia el 2500 a. C.1 El círculo de arena que rodea los megalitos está considerado la parte más antigua del monumento, habiendo sido datada sobre el 3100 a. C.

Lugares donde he estado: Antiguo Cementerio Judío de Praga

Antiguo Cementerio Judío de Praga - Fotografía (c) Charles A.R. Byrne
Imagen (c) Charles A.R. Byrne

Antiguo Cementerio Judío de Praga

El Antiguo Cementerio Judío de Praga es un lugar sobrecogedor que tiene su propia historia. Situado en Josefov, fue durante más de 300 años fue el único lugar donde estaba permitido enterrar a los judíos en Praga.

El cementerio judío se creó en 1439 (así data la primera lápida de Avigdor Karo) y, aunque fue creciendo a lo largo de los años, no se extendió todo lo debido y actualmente se puede apreciar todo su carácter intácto.

Debido a la falta de espacio los cuerpos se enterraban unos encima de otros (llegando a más de 10 apilados). A día de hoy se pueden ver más de 12.000 lápidas y se estima que puede haber enterradas unas 100.000 personas.

Breve Historia Desconocida: Kony2012 – Manipulación humanitaria por petróleo en Uganda.

Alrededor de 100 soldados de EE.UU. que el presidente Barack Obama envió a Uganda el pasado mes de marzo para ayudar a aplastar al Ejército de Resistencia del Señor, probablemente permanecerán desplegados hasta que el líder del grupo sea capturado o muerto, ha dicho el comandante de EE.UU. para África. Ese es el comunicado oficial, provocado por una campaña surgida como viral en internet, con el título de Kony2012.

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Pues bien, el vídeo de Kony2012 es el meme de internet intencionado más grande que se ha visto hasta la fecha. Para entenderlo hay que saber que la palabra meme la inventó Richard Dawkins (sí, el señor que ahora anda peleándose con obispos) hace 35 años para nombrar todas aquellas unidades culturales que los humanos nos pasamos el día contagiándonos los unos a los otros. Los refranes, las religiones, las leyendas urbanas y mil cosas más son memes. Kony212 Está construido para activar cada resorte que hace saltar lo viral y que nos lo pasemos los unos a los otros. Es un algoritmo audiovisual calculado para que lo compartas. Por si el propio vídeo no lo dice suficientemente claro (“nada es más poderoso que una idea cuyo tiempo ha llegado”), en Good.is le han preguntado a uno de los autores:

“Hemos hecho 10 documentales antes que este, y los hemos mostrado en institutos y universidades desde 2006. Hemos construido una base de apoyo a través de nuestros otros films. Pero la realidad es que trabajamos muy duro e hicimos todos esos vídeos y pusimos tanto esfuerzo en ellos y consiguieron 3.000 visitas. Y entonces un vídeo con un gato tirando de la cadena tiene 40 millones de visitas. Eso nos dejó diciendo ¿qué estamos haciendo mal? Y un día, uno de nuestros compañeros dijo «tío, esto sería mucho más fácil si pudiéramos hacer a Joseph Kony famoso y la gente supiera quién es. No tendríamos que luchar tan duro para conseguir la atención sobre estos asuntos en Uganda”. Esa fue la inspiración. Después de eso, nuestra meta fue hacer una película que pudieras ver on line, que fuera entretenida que contara la historia de un modo digerible. Y no teníamos ni idea de lo hambrienta que estaba la audiencia global de eso».

Y aquí estamos, hablando de este vídeo de autores e intenciones discutibles en lugar del del gato tirando de la cadena. Estos son algunos de los mecanismos de manipulación que he identificado en el vídeo, pero seguro que hay más. Una constelación de celebridades y políticos se han alineado detrás de la película y apoyan su llamamiento a localizar a Joseph Kony del Ejército de Resistencia del Señor (LRC) y ponerlo en la lista de casos de la Corte Penal Internacional de Naciones Unidas por la explotación de niños en su guerra en Uganda. Lady GaGa, Bill Gates, George Clooney, Bill Clinton, Sean “Puff Daddy” Combs, Harry Reid, Angeline Jolie y otras personas notables supuestamente “liberales” están detrás del plan de Invisible Children de atrapar a Kony antes de finales de 2012. La película fue twiteada por personajes de la talla de Rihanna, Justin Bieber, Oprah Winfrey, y Ryan Seacrest. Kony2012 puede parecer que se centra en otra cuestión humanitaria con el apoyo de los liberales preocupados, pero en realidad es parte de un objetivo geopolítico más amplio elaborado por los globalistas. Aunque las finanzas de Invisible Children son oscuras, hay evidencia que demuestra que es un proyecto financiado por la USAID, la agencia de “ayuda civil extranjera” producida por el Consejo de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado que comparte “una estrecha relación con la CIA.” La USAID está acusada de trabajar para socavar a los gobiernos de un número de países, entre ellos Haití, Venezuela, Cuba, Bolivia, Uruguay, Sri Lanka y Eritrea. “Su papel es actuar como un instrumento de penetración de la CIA en la sociedad civil, permitiendo la «legítima” financiación destinada a promover la política exterior de EE.UU. en el extranjero e influir en la política interna de naciones extranjeras.“ escribe Ajit Randeniya para un sitio web de Sri Lanka. En 2009, la USAID se jactaba acerca de su «velocidad” para abordar las cuestiones de Uganda y la subregión de Acholi, en África y reconoció el apoyo a Invisible Children. Al parecer, conscientes de esta conexión, varios blogs que contenían referencias a USAID publicados por Invisible Children o por sus simpatizantes se han borrado de Internet. “USAID” era un tag en el tumblr del grupo. Kony2012 no es más que otra pieza de la propaganda negra diseñada para tirar de las cuerdas del corazón – y de las cuerdas de los bolsillos – de estadounidenses ignorantes que no tienen ni idea acerca de las verdaderas razones por las que los globalistas están ahora en movimiento en África a lo grande. Las conexiones de Invisible Children con la USAID y por tanto con la CIA deberían poner ese esfuerzo en su contexto. En marzo el director de este vídeo, Jason Russell (pertenece al ala dura de la Iglesia Cristiana Evangélica de USA), es detenido en San Diego unas semanas después de propagarse el vídeo, “porque el activista se encontraba bajo los efectos de alguna sustancia, que ‘estaba actuando muy extraño’ y golpeando varios vehículos. Hasta allí acudieron después de recibir varias llamadas en las que se les informaba que un hombre se encontraba en ropa interior, corriendo en medio del tráfico y gritando sin control”.  En la elaboración de Kony2012, la ONG invirtió 850.000 dólares.

La repercusión generada por este vídeo, es lo que hace que la Administración Obama se proponga intervenir en una nación casi desconocida Uganda. En 1966, el primer ministro de Uganda, Milton Obote, había derogado la constitución y se declaró a sí mismo presidente. El año 1971 vio a Idi Amin tomar el poder, Uganda sufrió atrocidades indecibles bajo el gobierno de Idi Amin, que fue instalado por el primer ministro británico Edward Heath, gobernando el país por medio de un régimen militar durante casi una década. El gobierno británico no le gustaban las políticas socialistas del presidente Milton Obote. Se estima que la persecución llevada a cabo por el gobierno se cobró las vidas de 300.000 ugandeses, e hizo desaparecer la minoría empresarial indo-oriental de Uganda, diezmando la economía.  También mató al arzobispo anglicano Janani Luwum. Su gobierno acabó en 1979 gracias a una invasión por parte de Tanzania, ayudada por exiliados ugandeses. Tras el derrocamiento de Amin, surgió Joseph Kony, líder de lo que él llama el “Ejército de Resistencia del Señor”, responsable de miles de muertes de ugandeses. Esto incluye el secuestro de cientos de niños que se ven obligados a unirse a su ejército para luchar contra el gobierno de Uganda. Durante 1980 se sucedieron gobiernos provisionales, hasta las elecciones presidenciales en las que resultó electo por fraude Milton Obote. La situación no mejoró mucho con el regreso de Milton Obote, quien fue depuesto una vez más en 1985, por Tito Okello. Su inestable dictadura acabó un año más tarde, cuando las fuerzas guerrilleras dirigidas por Yoweri Museveni tomaron el poder.5 El actual presidente, Yoweri Museveni, ha estado en el poder desde 1986 y ha sido reelegido hasta la actualidad por medio de procesos electorales considerados “irregulares”

El  “Ejército de Resistencia del Señor” (LRA) es una milicia fundamentalista cristiana. Aunque nació para defender los derechos de la minoría étnica Acholi y su objetivo inicial era implantar un Gobierno basado en los Diez Mandamientos, sus tácticas son brutales: la milicia secuestra a niños y niñas para convertirlos en soldados, sirvientes y esclavas sexuales. Los niños son obligados a matar a amigos o familiares para que resulten alienados y no puedan volver a sus poblados. Y miembros del LRA también cortan los labios, la nariz y las orejas de sus víctimas cuando atacan poblados.  Desde su creación, el LRA es responsable del secuestro de unos 30.000 niños, según cifras de Naciones Unidas, y en Uganda llegó a haber 1,7 millones de personas desplazadas por la violencia. En la actualidad, el LRA existe en la forma de pequeñas unidades más o menos autónomas y repartidas por la jungla en un área entre Sudán del Sur, la República Centroafricana y la República Democrática del Congo (RDC).

Ante la grave situación, el gobierno requirió la intervención de la Corte Penal Internacional para investigar los graves crímenes contra el Derecho Internacional Humanitario. En octubre de 2005 se emitieron órdenes de captura en contra de los líderes del Ejército de Resistencia del Señor. Muchos de esos niños fueron asesinados en una guerra sin sentido. Esto se ha prolongado durante más de 20 años. El gobierno de EEUU nunca se acercó a Uganda o la Unión Africana o a su predecesora, la Organización de Unidad Africana, para preguntar cómo podría ayudar. Ahora se ha producido el descubrimiento de petróleo en Uganda. Casi de inmediato, hay informes de que el gobierno de EEUU ha enviado un ejército a Uganda para encontrar a Joseph Kony y rescatar a los niños. ¿Por qué no hizo esto mucho antes de descubrirse esta riqueza petrolera?

Y así en 2012, el jefe para África de los militares de EE.UU. (AFRICOM), el General del Ejército Carter Ham, dijo que la mayoría de las fuerzas estadounidenses han aterrizado en Uganda y están empezando a coordinar los esfuerzos de los cuatro países del África central, mientras peinan una vasta extensión de selva en busca de Joseph Kony, el fundador mesiánico del Ejército de Resistencia del Señor. Los funcionarios de la administración Obama han sido vagos sobre cuánto tiempo permanecerán las fuerzas de EE.UU. en África central. En declaraciones ante el Congreso hace poco tiempo, un alto funcionario de defensa dijo que la misión iba a durar unos pocos meses, pero que sería revisado con el tiempo. El General Ham dijo que el plan es mantener las tropas en la región hasta que Kony sea asesinado o llevado ante la justicia. “Esa es la misión”, dijo el general Ham en una entrevista durante una visita a Washington la semana pasada. El Ejército de Resistencia del Señor ha estado luchando contra el gobierno ugandés y lanzando ataques contra civiles durante casi 25 años, pero el general Ham predijo que el grupo “probablemente” se marchitará si Kony es capturado.

Las autoridades ugandesas están encantadas con la iniciativa. “Se trata de algo positivo porque es un apoyo encaminado a hacer esta región más estable”, dice el teniente coronel Felix Kulayigye, portavoz del ejército ugandés. “Nosotros tenemos la experiencia (en la lucha contra el LRA), pero ellos tienen la tecnología”. Sin embargo, Estados Unidos ya estuvo implicado en la última gran operación contra esta milicia: la Operación Lightning Thunder, con un pequeño grupo de asesores militares, llevada a cabo en diciembre de 2008 y cuyo fracaso tuvo nefastas consecuencias. Esa operación fracasó, el grupo de Kony escapó y masacraron a unos 900 civiles en esa misma zona como represalia. Así, ante la futilidad de la empresa, las tropas de Estados Unidos volvieron a casa, dejando a cientos de civiles a manos de Kony y sus guerrilleros. Desde entonces, “el LRA ha matado a más de 2.400 personas, secuestrado a más de 3.400 y desplazado a unas 440.000 que huyeron de sus hogares por miedo”, según cifras que recoge en su último informe sobre el tema el International Crisis Group.

Así el 14 de Enero de 2009 aparece la noticia de que Uganda Heritage Oil and Gas ha descubierto uno de los mayores yacimientos petrolíferos en el norte de Uganda, superando así al descubierto en Buffalo en diciembre del año pasado. El yacimiento Giraffee-1 en el lago Albert en la región de Amuru, que la empresa afirma que podría ser el descubrimiento más grande en tierra en África Subsahariana se prevé que conlleve un rendimiento de al menos 400 millones de barriles de petróleo crudo. Según confirmaron fuentes de la empresa a afrolNews, se estima que Giraffe-1 abarca una superficie de unos 48 kilómetros cuadrados aproximadamente. Tony Buckingham, director de Uganda Heritage Oil and Gas, declaró que los grandes yacimientos de Buffalo y Giraffee son un enorme descubrimiento de índole internacional que podría ser sustancialmente más amplio de lo que actualmente se ha indicado en un principio. Buckingham indicó que las reservas ahora se encuentran muy por encima de los umbrales iniciales para su desarrollo comercial. Dijo que 2009 será un año muy activo en la fase de desarrollo que ya empieza a tomar forma en la cuenca del lago Albert, junto con las labores de evaluación mientras prosiguen las exploraciones. Según ha informado el diario local ‘The Monitor’, antes de que diera a conocer el último descubrimiento, representantes de Tullow Oil, compañía propiedad de Uganda Heritage Oil and Gas, anunció a principios de este mes a los medios de comunicación locales que las reservas de petróleo descubiertas hasta ahora en el lado ugandés de la cuenca del lago Albert se calculaban en 1.000 millones de barriles. Uganda tiene previsto producir 40.000 barriles de petróleo al día cuando la producción de Tullow Oil comienze en el cuarto trimestre de 2009. La empresa espera poner en marcha una refinería, desde donde se procesará el crudo para ser llevado al mercado. El presidente de Uganda, Yoweri Museveni, ha dicho con anterioridad que la industria del petróleo, si se administra correctamente, allanará el camino para la próxima fase de desarrollo de Uganda.

Es ahora, cuando el Congreso y grupos de derechos humanos, apoyados por la presión social surgida tras la campaña viral expuesta en el vídeo, que han presionado a la Casa Blanca para volver a intentarlo. Tras la aprobación de la ley de la Comisión de Desarme del LRA y la recuperación del norte de Uganda, por parte del Congreso en 2009 y que fue firmada por Obama a principios de 2010, EE.UU. envió soldados a Uganda bajo el pretexto de rastrear el LRA y capturar a Kony lo que llevó a Obama el pasado mes de marzo a enviar a unos 100 soldados de las Operaciones de Fuerzas Especiales a la región. Se trata del mayor despliegue de las fuerzas de EE.UU. en una zona de conflicto de África desde que los marines desembarcaron en Liberia en 2003.

No es ni de lejos la primera vez que Estados Unidos envía tropas a África, pero el reciente despliegue de 100 miembros de sus fuerzas especiales en Uganda ha causado sorpresa y ciertas sospechas en este país africano. La intención no podría ser más loable. Aunque están equipadas para el combate, las tropas de Estados Unidos “solo proporcionarán información, consejo y asistencia” a las fuerzas ugandesas o de otros países implicados, según la carta que el presidente Barack Obama envió en octubre a la Cámara de Representantes para autorizar el envío.

Comentaristas ugandeses se hacen eco en la prensa local de las sospechas sobre los verdaderos motivos de la operación. Los más citados son interés por el petróleo descubierto en Uganda y la RDC y la intención de contener la creciente influencia de China en la región. “No sé cuáles serán las verdaderas intenciones de Estados Unidos pero a mí me habría gustado que una intervención así hubiera llegado antes, cuando la actividad del LRA se encontraba en su máximo”, señala Mohamed Ndifuna, presidente de la Human Rights Network Uganda. “Los norteamericanos están en Somalia, en Sudán del Sur, han venido aquí… Lo que sí parece claro es que Estados Unidos quiere tener una presencia visible, fuerte y sólida en la región y podría ser que quieran contrarrestar la presencia de China”, señala Ndifuna.

Entre las víctimas del LRA y aquellos que trabajan con secuestrados que consiguieron escapar las sospechas son más pronunciadas. “No creo que esta iniciativa vaya a salir bien, la experiencia nos enseña que la opción militar no es la solución para un conflicto de estas características”, afirma Macleord Baker Ochola, un antiguo obispo anglicano en Kitgum, en el norte de Uganda. “Occidente tiene mucho gusto por el petróleo aunque no sé si ésa es la razón. Pero la pregunta es por qué ahora [envían tropas], después de varios años en los que la gente ha ido muriendo en esta región sin que Estados Unidos hiciera nada”, se interroga Ochola, cuya mujer murió en un ataque del LRA. Además, una de sus hijas se suicidó tras ser violada en grupo por miembros de la milicia. El ‘Obispo Ochola’, como sigue siendo conocido, trabaja en la reintegración de exniños soldado y lidera una coalición de personalidades religiosas que abogan por la reconciliación entre el LRA, las víctimas y el Gobierno.

Daniel Travis, portavoz de la Embajada de Estados Unidos en Uganda, responde a estas alegaciones: “¿Por qué ahora? Es simplemente el resultado de un proceso que empezó en 2009, cuando el Congreso aprobó una ley sobre la intervención, el presidente la firmó en 2010 y, siendo sincero, es ahora que nuestros compromisos en otras partes del mundo se están reduciendo cuando tenemos el personal y los recursos para esta misión. Pero estas respuestas no convencen a los que, como el ‘Obispo Ochola’ llevan viviendo el conflicto desde dentro y desde sus inicios. “¿Por qué no vinieron inmediatamente tras el fracaso en 2008? Porque cuando hay una emergencia, no hay que esperar. Si la casa se está quemando, debes apagar el fuego inmediatamente o si te esperas demasiado la casa será destruida”.

África es uno de varios objetivos muy apreciados por los globalistas a medida que avanzan para hacerse con los recursos naturales vitales, consolidar el poder y dar rienda suelta a su esclavitud monetaria y el final de la partida con el gobierno mundial totalitario. Y más ahora vuelven a oírse movimientos de fichas por todo el continente.

@WormHolePro

Breve Historia Desconocida: La América rusa

Breve Historia Desconocida: La América rusa

Entre los siglos XVII y XVIII Rusia vive una etapa de total expansión y crecimiento no solo territorialmente, sino también socialmente, al terminar con su feudalismo. El comercio crece espectacularmente tras la adquisición de puertos abiertos todo el año en los mares Báltico y Negro. En consecuencia, Rusia se moderniza, tomando como ejemplo a los países europeos.

Breve historia desconocida: La América rusa
Asentamientos en la América rusa hacia 1854.

Durante los siglos XVII y XVIII la población rusa se duplicó, no sólo por la anexión de territorios pertenecientes a Suecia, Polonia, Lituania y Turquía (Gran Guerra del Norte), sino también por ese desarrollo o occidentalización, llevada a cabo por el zar Pedro I el Grande, y por la introducción, años después, de los ideales ilustrados, que supuso otra evolución en el ámbito intelectual. Las bases de este movimiento serían establecidas por Catalina II la Grande durante su reinado.

Pese a esta importante evolución, las clases bajas sufrieron mucho, ya que aún se conservaba para la nobleza el derecho a tener siervos, aplicar castigos corporales y a no pagar impuestos. El desarrollo no era completo, los campesinos seguían viviendo en condiciones de miseria e injusticia. Así pues, la colonización de América quedaría en segundo plano desde el principio y hasta el final.

En una expedición de caza de morsas en 1648, Semyon Dezhnyov, un comerciante peletero ruso, llegó a la desembocadura del río Anadyr. Este río, según las leyendas, era afluente de otro gran río, el Pogicha, donde había multitud de animales con pieles extraordinarias.

Lo que había allí no era tan maravilloso como contaban las historias, pero igualmente agradó a Dezhnyov. Volvió a subir por el río Anadyr y fundó el fuerte Anadyrskiy. Más tarde volvería a Moscú. Fueron tan increíbles las cantidades de animales y plantas de las que Dezhnyov hablaba que se organizó una expedición (independiente del gobierno ruso) que capitanearía Fiódor Alekseyev, acompañado por el mismo Dezhnyov en 1654.

No hubieron más expediciones hasta que los rumores del nuevo territorio llegaron a los oídos del gobierno ruso, en 1725, fue entonces cuando el zar Pedro I el Grande mandó una nueva expedición hacia América, capitaneada por Vitus Bering. El zar murió y, aunque la expedición se completó, no hubieron más exploraciones hasta 1732. En el viaje de Bering se descubrió el estrecho (1728), al que se le puso el nombre del capitán, pero no llegaron a América.

Fue en la siguiente misión, el 5 de abril de 1732, cuando Iván Fiódorov, Mijaíl Gvozdez y Moshkov, a bordo del barco San Gabriel, llegaron a Alaska y cartografiaron el territorio. Tras esto, en 1733 el gobierno ruso encomienda a Bering un nuevo viaje (Gran Expedición del Norte o Segunda Exploración de Kamchatka), pero no es posible realizarlo hasta 1741.

El 8 de junio de ese mismo año, parten dos barcos desde el puerto de Petropavlovsk-Kamchatski, el San Pedro, al mando de Bering, y el San Pablo, bajo las manos de Alekséi Chirikov. Durante el viaje, una tormenta hizo que los dos barcos se separasen y continuase cada uno por un camino distinto. Bering llegó a las Islas Kayak el 14 de junio, y avistó el Monte San Elías el día 16.

Chirikov, por su parte, fue hacia el este, descubrió el archipiélago Alexander, y desembarcó el día 15 de julio en el cabo Príncipe de Gales. Chirikov retornó a Rusia el 8 de octubre, pero Bering no volvió. El explorador había naufragado en las Islas Commander. En este archipiélago, concretamente en la llamada Isla de Bering, el capitán y su tripulación tuvieron que pasar el invierno.

Aunque murió la mayor parte de la tripulación, incluido el propio Bering, los supervivientes lograron construir una pequeña barca y llegar a Petropavlovsk al año siguiente, pero vestidos con pieles de nutria, lo que suscitó mucha curiosidad. Aunque no se enviaron nuevas expediciones, los rusos empezaron a comerciar con los aleutianos en 1743. Fue en 1762, durante el reinado de la zarina Catalina II la Grande, cuando se les prestó más atención a los aleutianos. Rusia competía entonces con Gran Bretaña, que ofrecía mejores bienes a los pobladores de las Aleutianas y a precios más baratos que los rusos.

Pero no fue hasta el 1784 cuando se decidió poner rumbo hacia Alaska para controlar el comercio, sabiendo que Gran Bretaña ya no lo podía impedir, pues EEUU se había independizado. Grigori Ivánovich Shelikov y su socio Golikov serían los responsables de la campaña, al mando de dos barcos, el Tres Santos y el San Simón. Llegaron a la Isla de Kodiak, desembarcando en la Bahía de los Tres Santos.

Como los nativos no cedían, Shelikov emprendió una campaña de terror, con rehenes y exterminios. Bahía de los Tres Santos, esa sería la primera colonia rusa en América. Shelikov era un prominente mercante de pieles, pero aún así necesitaba un hábil comerciante que dirigiese las operaciones cuando él se jubilase.

En 1790 Shelikov volvió a Rusia para retirarse y cederle el testigo a Aleksandr Andreyevich Baranov, quien llegó a Kodiak en 1791. A Baranov no le gustó el emplazamiento de la colonia, por lo que la trasladó al norte, a Sankt Pável (o Pavlosk), ya que allí había más bosques de donde extraer la madera, y más mano de obra, pues los aleutianos demostraron ser de gran utilidad.

Pero la mayoría de los recursos que se utilizaban en la colonia eran importados, y Rusia contaba con pocos buques de mercancías, por lo que había que expandirse. Fue entonces, en 1799 cuando Natalia y Grigory Ivánovich Shelikhov y Nikolái Rezánov fundaron La Compañía Ruso-americana (Compañía Ruso-americana bajo la protección de su Majestad Imperial), compañía privilegiada de comercio patrocinada por el Imperio ruso, por un periodo de 20 años, renovable, y el úcase de acompañamiento (edicto) concedió el monopolio sobre el comercio en todas las posesiones rusas en América, que incluía las islas Aleutianas, Alaska y el territorio hasta los 55° de latitud norte.

Según la Carta, un tercio de todos los beneficios serían para el emperador. Un úcase más (edicto o proclamación) del zar en 1821, afirmó su dominio hasta los 43° de latitud norte, pero esto fue rápidamente cuestionado por los británicos y los Estados Unidos y se revisó hasta los 51°N, y, en última instancia, dio lugar al tratado ruso-americano de 1824 y al tratado ruso-británico de 1825 que establecieron los 54°40’N como el ostensible límite sur de los intereses de Rusia.

En 1838 se firmó un contrato de arrendamiento posterior de la costa continental de lo que ahora es el Panhandle de Alaska a la Compañía de la Bahía de Hudson, debido a las violaciones en 1833 de los tratados por parte del director en ese momento de la empresa, el barón Wrangel. Al mando de Nikolái Petróvich Rezánov se puso en marcha la campaña militar.

En ese mismo año se creó un nuevo asentamiento, pero fue destruido por los tlingit (nativos) poco después. Se establecieron otras tantas colonias, aunque carecieron de importancia. Una de ellas, que también era carente de importancia, la adquirió cuando los tlingit expulsaron a los rusos de ella.

Era una factoría de pieles que se encontraba en el fuerte San Miguel, en la ciudad de Sitka. El buque de guerra Neva, al mando de Yuri Lisyansky, llegó a la costa de Kodiak en 1804. Este buque fue reivindicado por Baranov para conquistar la colonia. El 17 de julio, Baranov y Lisyansky se embarcaron junto a un pequeño ejército de aleutianos, iban a Sitka, adonde llegarían al anochecer.

Una vez allí, los nativos se refugiaron en el fuerte y hubo un intento de acuerdo diplomático, pero los tlingit lo rechazaron y eso desencadenó el fuego de la artillería rusa. Acababa de comenzar la batalla de Sitka. Baranov y sus hombres desembarcaron, subieron a una colina, izaron la bandera y desplegaron los cañones, montando guardia.

Breve historia desconocida: La América rusa
Batalla de Sitka en 1804.

El 20 de julio, los buques rusos abrieron fuego contra el fuerte, y los tlingit respondieron con más disparos. Como el fuerte estaba intacto, la tripulación optó por el desembarco y el asalto del fuerte, con Baranov a la cabeza. Lograron entrar en el fuerte, pero la resistencia de los tlingit fue muy buena y los cazadores rusos y aleutianos huyeron. Ante el espectáculo, Lisyansky asumió el mando y al día siguiente los cañones de la colina y de los navíos desataron un fuerte bombardeo que resultó devastador, por lo que los tlingit pidieron tregua e intentaron negociar. Acordaron liberar a los prisioneros y dejar de atacar los asentamientos rusos. Sitka sería la nueva capital de la América Rusa.

Bajo la dirección de Alexander Baranov, que gobernó la región entre 1790 y 1818, se estableció en 1804 un asentamiento permanente en la isla de Baranof, en el archipiélago Alexander, Novo-Arkhangelsk (hoy Sitka), y se organizó un floreciente comercio marítimo. La empresa construyó fuertes en lo que hoy es Alaska, y llegaron hasta las costas de California y Hawái. Fort Ross, en la costa de California en el condado de Sonoma, al norte de San Francisco, fue el puesto de avanzada más meridional de la Compañía Ruso-americana, aunque estaba en territorio español y luego, posteriormente, territorio mexicano. Ahora está parcialmente reconstruido y es un museo al aire libre.

Rotchen House es el último edificio antiguo que queda. El fuerte Elizabeth fue construido en Hawái por un agente de la compañía. La expansión rusa en América llegaría, como límite del imperio, hasta el norte de California. Ésa zona sería establecida por Iván Aleksándrovich Kúskov el 10 de septiembre de 1812 para asegurar el abastecimiento de alimentos frescos.

Después del acuerdo de aprovisionamiento al que llegó la Compañía Ruso-Americana con la Compañía de la Bahía de Hudson fue evacuado en 1841.  Las colonias no eran poblaciones, sino que eran puestos industriales donde se trataban las pieles y otros productos.

En 1867, los puestos eran 23, destacando Sankt Pável y Sitka. Los territorios que conformaban la América rusa eran principalmente la Alaska rusa, incluidas las Islas Aleutianas, un estado llamado Columbia británica (actualmente en Canadá) y otras regiones (actualmente dentro de los EEUU) que eran Washington, Oregón, y Fort Ross, al norte de California. No fueron ocupados plenamente, sino que lo que se buscaba era el dominio mediante factorías comerciales, enfocadas principalmente en el comercio de pieles. Otros territorios que formaría parte de Rusia serían la isla de Kaua’i (en el archipiélago de Hawai), que fue ocupada en 1808 por un empresario rusoalemán llamado Schaeffer.

Breve historia desconocida: La América rusa
Fort Ross (California)

Esta isla también sería vendida a los EEUU tras un intento de conservarla que quedó en vano, ya que su permanencia en poder ruso no entraba dentro de los planes del zar Alejandro I. Cabe añadir un pequeño territorio en Somoma (California) a modo de frontera que garantizaba la tranquilidad de las colonias rusas que se encontraban más al norte, ya que eran atacadas por militantes españoles desde México. A partir de la década de 1820, los beneficios del comercio de pieles comenzaron a declinar. Ya en 1818 el gobierno ruso había tomado el control de la Compañía Ruso-americana, apartando a los comerciantes que tenían el privilegio.

El explorador y oficial naval Ferdinand von Wrangel, que había sido administrador de los intereses del gobierno de Rusia en la América rusa una década antes, fue el primer presidente de la empresa durante ese período de control por el gobierno. En 1821 Gran Bretaña alquiló a Rusia por diez años una región situada al sur de Cabo Spencer.

El precio sería de 2.000 pieles de nutria. En 1851, la Compañía Ruso-Americana había descubierto petróleo y en 1857 se empezó a extraer carbón de las minas alaskeñas, por lo que las colonias industriales eran ya autosuficientes. Además, se descubrió oro, por lo que se podía decir que el comercio prosperaba. Pero la compañía peletera estadounidense de la Bahía de Hudson estaba en pleno auge, y, además, unas cuantas acciones hicieron que la Compañía Rusa perdiese dinero.

Ante esta situación, a la que se sumaron varias batallas con Gran Bretaña y la Guerra de Crimea, lo que hacía imposible la ayuda estatal a las colonias, el zar Alejandro II decidió vender el territorio y la industria rusa en América. Con esto, además conseguiría que esas colonias no fuesen capturadas por Gran Bretaña, que era el principal temor.

Rusia se encontraba en una difícil situación financiera, y temía la pérdida de los territorios de Alaska sin ninguna compensación en algún conflicto futuro, que podrían haber capturado con facilidad una región tan difícil de defender. Así, en 1859 Rusia ofreció la venta de Alaska a EEUU, pero la situación en estos no era la mejor.  

En 1867,  el zar Alejandro II envía a su embajador, Eduard Andréyevich Stekl, diciendo que Rusia no quiere interferir en la expansión de los EEUU y que por tanto, diplomáticamente, Alaska le sobra.  Ante tanta cordialidad, William Henry Seward, accedió al ofrecimiento y comienza las negociaciones a comienzos de marzo. Las negociaciones avanzaron a buen ritmo y el borrador presentado por Stekl el 29 de marzo de 1867, fue aprobado (tras una negociación nocturna ininterrumpida) a las 9:00 a.m del 30 de marzo y enviado para su ratificación en el Senado, con un precio final de 7.200.000 dólares.

Breve historia desconocida: La América rusa. La absurda cifra que Estados Unidos pagó a Rusia para comprarle Alaska 150 años atrás

La opinión pública estadounidense fue positiva a la compra en general, aunque algunos columnistas y editores se mostraron contrarios a la compra de tierras, llamándola despectivamente “la locura de Seward”, “la nevera de Seward” o “el parque de osos polares de Andrew Johnson”, ya que daba la impresión de que era imprudente gastar tanto dinero en una región tan remota.

El tratado fue impulsado por el Secretario de Estado estadounidense William H. Seward, el cual ya había estado a favor de la expansión, y por el presidente del Cómite para Relaciones Exteriores del Senado, Charles Sumner. Argumentaban a favor del tratado los posibles intereses estratégicos de los Estados Unidos. Rusia había sido un importante aliado de la Unión durante la Guerra Civil Estadounidense, mientras que Gran Bretaña había sido un abierto enemigo. Parecía, pues, inteligente ayudar a los rusos a la vez que se incomodaba a los británicos. Además, estaba el asunto del territorio adyacente perteneciente a Gran Bretaña (actualmente Canadá).

Prácticamente rodeado por los Estados Unidos, un territorio de tan escaso valor estratégico para los ingleses podría ser una compra potencial en el futuro. La compra, según el editorial del New York Herald, era una indirecta del zar a Inglaterra y Francia de que estos “no tenían nada que ver en este continente”. “En definitiva, se trataba de un movimiento de flanqueo” sobre Canadá según el influytente New York Tribune. Pronto se vería en el noroeste a un “cockney hostil con un yanqui vigilante a cada lado”, haciendo que John Bull entendiese que la única salida era una venta de sus intereses a Brother Jonathan. El Senado de los Estados Unidos ratificó el tratado el 9 de abril de 1867, con un total de 37 votos a favor y dos en contra.

Sin embargo, la asignación del dinero necesario para la compra se demoró más de un año debido a la oposición de la Cámara de Representantes. Esta aprobó finalmente la asignación en julio de 1868, con una votación de 113 votos a favor y 48 en contra.

Pero no todo era tan fácil, el Congreso debía valorar que EEUU acababa de salir de la Guerra Civil, por lo que una compra entonces no era una buena acción, además, Alaska estaba lejos, y tampoco tenía atractivo en cuanto a rentabilidad. Por otra parte, se encontraba por encima de los límites establecidos con Gran Bretaña, por lo que temía posibles represalias. Aún así, se aprobó.

El 14 de Abril de 1868 se reunieron los ministros y delegados de ambos países, y firmaron el tratado de compra-venta. Un nombre aleuta, “Alaska”, que significa “Tierra Grande”, fue el escogido por los estadounidenses. La ceremonia de entrega se llevó a cabo en Sitka, el 18 de octubre de 1867. Soldados estadounidenses y rusos desfilaron ante la casa del gobernador. La bandera rusa fue arriada y la estadounidense izada entre salvas de artillería.

El capitán Alexis Pestchouroff dijo: «General Rousseaus, por la autoridad de Su Majestad, el Emperador de Rusia, transfiero a los Estados Unidos el territorio de Alaska». El general Lovell Rousseau aceptó el territorio en nombre de los Estados Unidos. Las tropas ocuparon las barracas. El general Jefferson C. Davis se estableció en la casa del gobernador. La mayoría de los rusos volvieron a su país, quedándose sólo algunos comerciantes y sacerdotes.

@WormHolePro

Mapa de Tartaria, 1706

Mapa de Tartaria 1706
Gullaume De L’Isle, 1706, Carte de Tartarie

Gullaume De L’Isle, 1706, Carte de Tartarie

Tartaria o Gran Tartaria (en latín: Tartaria Magna) fue el nombre por el que se conocía en el occidente de Europa, al comienzo de la Edad Media hasta finales del siglo XIX, a una gran extensión de tierra del centro y noreste de Asia que iba desde el mar Caspio y los montes Urales hasta el océano Pacífico y que estaba habitada por varios pueblos túrquicos y mongoles, a los que genéricamente llamaba «tártaros».

Esta región incluía lo que en la actualidad se conoce como Siberia, Extremo Oriente ruso, la región del Turquestán (incluido el Turquestán Oriental), la Gran Mongolia, Manchuria y, en algunos tratados, el Tíbet.

Entre los siglos XVI y principios del XIX, en los mapas y textos europeos, Tartaria era el nombre genérico de los extensos territorios de Siberia y el Extremo Oriente ruso. Tomaba su nombre del término tártaro, nombre con el que se designaba n Occidente a todos los pueblos mongoles. El uso de este término fue cayendo a medida que se producía la expansión del Imperio ruso hacia el este, y los territorios de Siberia era más conocida en Europa.

Geopolítica del hambre

Geopolítica del hambre

En los años 60 unos 80 millones de personas sufrían hambre en el mundo. Estaba en auge el capitalismo industrial y las empresas transnacionales se expandían por todo el planeta para dominar los mercados y explotar la mano de obra barata y los recursos naturales de los países periféricos.

En ese contexto fue lanzada la Revolución Verde, que prometía acabar con el hambre. Su mentor, Norman Borlaug, recibió el Premio Nobel por la Paz en 1970. El verdadero objetivo era introducir una nueva matriz productiva en la agricultura en base al uso intensivo de insumos industriales. La productividad por hectárea aumentó y la producción mundial se cuadruplicó. Pero los hambrientos se decuplicaron, pasaron de 80 a 800 millones. Hoy en día 70 países dependen de las importaciones para alimentar a sus pueblos. Esto demuestra que el nuevo modelo de agricultura sirvió para concentrar la producción y el comercio agrícola mundial de alimentos en no más de treinta transnacionales. Una mala noticia reciente nos dice que según las estimaciones las reservas de petróleo, fuente de energía dominante en el mundo contemporáneo, no durarán más de 30 años. Otra evaluación inquietante nos advierte que avanza peligrosamente el calentamiento global. Ante esta perspectiva se ha formado una alianza diabólica entre las empresas petroleras, automovilísticas y agroindustriales para la producción en gran escala de agrocombustibles (que engañosamente llaman biocombustibles) como el etanol en países con abundancia de tierra, sol, agua y mano de obra barata. En los últimos cinco años, millones de hectáreas antes dedicadas a la alimentación y controladas por campesinos fueron captadas por grandes empresas y utilizadas para implantar monocultivos de caña, soja, maíz, palma africana o girasol destinados a producir etanol o aceites vegetales.

Se está repitiendo la manipulación de la Revolución Verde. En este caso, como el precio del etanol está vinculado al precio del petróleo, la tasa media de lucro de la agricultura sube de nivel y hace subir los precios alimenticios. Empero, los agrocombustibles no resolverán el dilema de la energía ni el del calentamiento global. Los científicos nos advierten que para sustituir solamente el 20% de todo el petróleo que el mundo consume actualmente tendríamos que utilizar todas las tierras fértiles del planeta. Ya estábamos viviendo una situación anómala en la producción y en los precios de los alimentos, cuando sobrevino la crisis del capital financiero.

Muchos detentores de voluminosas sumas de capital financiero, sea en forma de dinero o de capital ficticio (títulos del Tesoro, obligaciones, hipotecas), temerosos de afrontar pérdidas, corrieron a invertir en las bolsas de mercancías a futuro y a comprar bienes naturales tierra, energía, agua en los países periféricos. Como consecuencia de esos movimientos de capitales las cotizaciones de los productos agrícolas en todo el mundo ya no están relacionadas con los costos de producción y ni siquiera con los volúmenes de la oferta y la demanda. Ahora oscilan rápidamente al ritmo de las especulaciones bursátiles y del control oligopólico que ejercen las empresas transnacionales sobre el mercado internacional de alimentos. Es decir, que la humanidad está en manos de un puñado de transnacionales y grandes especuladores.

Resultado: según la FAO los hambrientos aumentaron nuevamente, en solo los dos últimos años, de 800 a 925 millones. Y millones de campesinos en Asia, Latinoamérica y Africa están perdiendo sus tierras y emigrando. No existe región alguna en el mundo que no tenga la capacidad potencial de producir su propia alimentación. Como explicó en los años cincuenta Josué de Castro, el autor de “Geopolítica del Hambre”, el hambre y la falta de alimentos no provienen de una condición geográfica o climática, sino que son las resultantes de relaciones sociales de producción.

Hasta ahora, los gobernantes han hecho oídos sordos a los reclamos. Pero, a menos que se adopten cambios radicales, las contradicciones y los problemas sociales se agravarán y tarde o temprano estallarán.